jueves, 24 de mayo de 2018

¿Im Your Destiny? - Cap 61


-Vuelve a dentro, Mandy. Es lo mejor.

¿Lo mejor? Amanda contrajo su expresión como si un golpe hubiera caído sobre ella, luego solo boqueo impactada y trato de controlar los erráticos latidos de su corazón. ¿Eso era todo lo que aquella chica tenia que decir después de tantos años?

No, pensó. Algo debía estar pasando, Lauren jamas seria capaz de tratarla con frialdad, su Lauren jamas seria capaz de darle la espalda.

Conteniendo la respiración y motivada por la adrenalina que corría a gran velocidad por todo su sistema, se permitió familiarizarse nuevamente con la hermosa chica que tenia a pocos metros de distancia. Una calidez inexplicable se concentro en el centro de su pecho en cuanto sus ojos volvieron a cruzarse con aquella salvaje y verde mirada. Ahí estaba ese largo y castaño cabello, esa suave y pálida piel, ahí estaba ella de nuevo.

Inesperadamente, miles de posibles temas de conversación se acumularon en su garganta. ¿Que iba a decirle? No podía simplemente quedarse ahí, mirándola.  Existían tantas cosas que deseaba dejar salir, había tanto que...

-Habló enserio, Amanda. Regresa con tu madre, ella debe de estar buscándote.
-¿Disculpa?....-La replica salio de la boca de Mandy como acto reflejo. ¿Por que ella le estaba ordenando tal cosa? ¿Por que la miraba de aquella forma tan distante?-...Creo que el hecho de que mi madre este en mi busca es lo menos relevante en este momento.
-No deberías estar aquí, no estas pensando con claridad...-Lauren le dio una larga calada a su cigarrillo antes de por fin romper la conexión visual que había creado con su antiguo amor. Aquello era sumamente injusto-...Solo vuelve adentro.
-¿Eso es todo lo que tienes que decir? ¿Después de tanto tiempo tu solo....?
-No se que es lo que esperas que diga.
-Un simple y amable "Hola" habría sido suficiente, supongo....-Un denso silencio surgió por largos segundos. Amanda solo frunció los labios con fuerza conforme sentía como todas sus inexplicables esperanzas desaparecían frente a sus ojos-...Me equivoque.
-Escucha, esto...
-Por alguna razón creí que podríamos tener una conversación amena y cordial, pero veo que ese no es el caso.
-El que te vean conmigo solo manchará tu reputación...-Lauren trago fuerte. Por alguna razón aquello se sentía sumamente doloroso-...Créeme, lo mejor para ti es que regreses a tu mundo.
-¿Mi mundo? ¿Que mundo?....-Temblando de rabia repentinamente, Amanda avanzo un corto paso hacia ella y se coloco su armadura inquebrantable. ¿Quien era aquella chica?-...¿El mundo donde me coloco un lindo vestido y actuó como si no tuviera mas de dos dedos de frente? ¿El mundo donde miles de cámaras apuntan hacia mi solo por portar un par de apellidos reconocidos? ¿El mundo donde la antigua amante loca de mi padre sabotea el acto benéfico de mi madre? ¿El mundo donde me veo obligada a presenciar como la mujer que me dio la vida tolera los coqueteos de un jodido bastardo solo porque busca vengar todo el daño que alguna vez le ocasiono mi padre? ¿El mundo donde tengo que soportar las humillaciones de una maldita perra infeliz solo para proteger a quienes amo? ¡¿Ese mundo?!...-Supo que estaba derramando lagrimas, al presenciar como los ojos que tanto había amado alguna vez se tornaban protectores y posesivos. "Jódete", pensó-....No me reduzco a eso ¿Sabes? Soy mas que un apellido, mas que cámaras y fortuna.  Soy una chica de casi veinte años que ama la escuela, alguien que adora hacer deporte y ver directamente hacia la luna en noches despejadas. Soy una persona que atesora la compañía, alguien que resguarda buenos recuerdos. Soy la clase de chica que conserva la esperanza incluso en los momentos mas oscuros, solo soy eso y pensé que lo sabias.
-Amanda...
-No se quien mierdas eres y si soy honesta, no quiero saberlo. Fue un gusto verte de nuevo, Lauren Michelle Woods.

Mandy tomó su dignidad rota, para luego regalarle un ultimo vistazo y emprender su camino de vuelta al teatro.

Sorbió sonoramente por la nariz y sin poder evitarlo, lanzó un silencioso gemido lleno de dolor. Era increíble, durante años había fantaseado constantemente con aquel momento. Había considerado risas, lagrimas, incluso algún beso apasionado, todo menos aquello.

Negando para si misma, se llamó estúpida una y otra vez. Había sido lo suficientemente ilusa como para creer que podía haber logrado marcar un corazón. Lo vivido con Lauren no había sido mas que un flechazo barato, algo completamente tonto. Tenia que dejarse de idioteces y volver a su "mundo" justo como ella lo había dicho.

-Tu color favorito es el amarillo. Lo amabas tanto que de pequeña te rehusabas a comer cualquier cosa que no fuera de ese color.

Los pies de Amanda se detuvieron en seco en cuanto aquella voz grave y rasposa llegó violentamente a su oídos. Se odio, se repudio como nunca al no poder ignorar aquello, se aborreció al no poder resistir mirar sobre su hombro. Los ojos de Lauren se encontraban inundados en lagrimas y su barbilla temblaba, lo cual termino por romper su corazón. Maldita fuera aquella mujer.

-La parte de tu cuerpo que mas odias es tu nariz...-Lauren lanzó su cigarrillo lejos en cuanto posó sus labios en el por ultima vez. Necesitaba calmarse, no podía romperse, no frente a Mandy-...Piensas que es demasiado respingada, pero a mi ver es perfecta. Nunca te agrado que las personas invadieran tu espacio personal, pero aun así me permitías acercarme a ti hasta casi asfixiarte. Tolerabas que jugara con las puntas de tus dedos, eso y que fumara cerca de ti....-La voz se el quebró por un instante-...Puedes pasar horas bajo los rayos del sol, es como si te alimentaras de su calidez. Amas a los animales, lo haces incluso cuando tenerlos cerca te hace hincharte como un balón. Te gustaba mirarme mientras dormía y eras sumamente mala en aparentar que no lo hacías cuando te descubría haciéndolo. Detestabas usar lazos en el cabello, pero los portabas solo porque en una ocasión te mencione que se veían lindos en ti....-Una risa inesperada broto de sus labios. ¿Por que estaba haciendo eso?-....Sigo recordando tu cumpleaños y la canción favorita de tu madre. Sigo sabiendo quien eres en realidad.
-Entonces ¿Por que? ¿Por que tratarme de esta manera?
-Porque no soy buena para ti, no mas.

Los ojos de Amanda se entrecerraron como respuesta a aquel juego de palabras. Momentos después y tras meditar silenciosamente, simplemente avanzo hacia la chica rota que estaba a tan solo unos pasos de distancia.

Presencio el momento exacto en el cual Lauren se tensó de pies a cabeza, pero aun con ello no paró hasta estar justo frente a ella. Estuvo a nada de abrir la boca, estuvo a nada de dejar salir unas cuantas cosas, pero entonces pasó. La chica rota que tanto había significado para ella en el pasado, alzó una mano y la extendió hasta poder tocarle la mejilla.

Los dedos de Lauren se sentían fríos sobre su piel, pero eso no evito que una oleada sofocante impactará su cuerpo. Ahí estaba esa sensación de nuevo.

-En verdad eres tu...-La mano restante de Lauren termino por enmarcar por completo el rostro de la chica morena. Aquello era simplemente subreal, no podía resistirse mas-....¡Jesús! Esto no puede ser cierto.
-Pues lo es, estoy aquí. Estamos aquí de nuevo.

Lauren no pudo contenerse mas, hizo lo que había soñado hacer durante aquellos cinco años, la abrazo. Sonriendo como una niña pequeña, envolvió sus brazos entorno a ella y la estrecho contra su cuerpo con fuerza.

Suspiró al reencontrarse nuevamente con aquel cuerpo familiar. Amanda seguía encajando perfectamente en ella, seguía incluso oliendo de la misma manera. Sus ojos volvieron a llenarse de lagrimas y sin poder evitarlo murmuro un pequeño "gracias" a quien sea que fuera el causante de aquel inesperado momento. No tenia la menor idea de cuanto duraría aquel sueño, pero de una cosa estaba segura. Aprovecharía cada jodido segundo como si su vida dependiera de ello.

-¿Amanda?

Una suave y chillona voz, interrumpió titubeantemente aquel silencioso momento, ocasionando así que las dos chicas abrazadas se separaran un par de centímetros.

Mandy alzó las cejas extrañada, al notar el pequeño cuerpo de Grace en un extremo del callejón. Su primer impulso fue ir hasta ella, pero no llego muy lejos y todo gracia a los brazos que la seguían manteniendo cerca. Sonrió ante el hecho sin poder evitarlo, para luego simplemente dejar de pelear y volver a prestarle atención a la adolescente que miraba la escena sorprendida. Grace tenia una expresión estupefacta plasmada en el rostro, pero no podía culparla. Todo aquello era  placenteramente abrumador.

-Yo ammm....-Grace aclaró su garganta y desvió la vista del abrazo intimo que se estaba llevando acabo cerca de ella. Mirar fijamente a las personas era de mala educación-...Yo solo...Tengo tu bolso, pensé que lo necesitarías.
-¿Mi bolso?....-La realidad golpeo a Mandy en cuanto repitió las palabras de su prima. Era cierto, había estado a nada de correr sin nada en las manos.-...¡Mierda! Es cierto. Gracias, Grace. Me has salvado el trasero.
-No es nada....-La adolescente le resto importancia a las palabras de la chica morena conforme se acercaba tímidamente y le entregaba sus pertenecías. Segundos después solo pudo pasar saliva con nerviosismo. La profunda y hermosa mirada de la chica que acompañaba a Amanda la escaneaba en silencio-....Tu has hecho mucho mas por mi esta noche y te lo agradezco desde el  fondo de mi corazón. Siento mucho lo que paso con Alexia, no debiste....
-Basta, Grace...-Mandy cortó las palabras inseguras que comenzaban a surgir por parte de su prima. Estaba hecho y no se arrepentía de ello-...Tu estas bien y eso es lo único que me importa. Ahora, me gustaría presentarte a Lauren Woods, una vieja....Amiga.

Lauren sonrió divertida tras aquella definición, pero aun con ello se alejó de Amanda lo suficiente como para poder saludar correctamente a la adolescente que tenia frente a ella.

-Lauren, ella es Grace Alwyn, hija de Taylor la mejor amiga de mi madre.
-Es un gusto, Grace....-Lauren besó la mejilla de la adolescente brevemente y rió entre dientes al notar el sonrojo en sus mejillas-...Eres muy hermosa ¿Lo sabias, cierto?
-Yo, bueno...-El calor sofoco a Grace haciéndola tartamudear. La presencia de aquella chica era abrumadora-...Tu también lo eres, eres muy hermosa y yo...Quiero decir...
-De acuerdo, respira...-Amanda sonrió tiernamente al ver a su pequeña prima ponerse nerviosa-....No tiene nada de malo decir que una chica es hermosa. Ambas lo son, cualquiera puede verlo.
-Lo sé, es solo que....-Grace negó y solo aclaró su garganta-...¿Sabes? No importa, ahora creo que es momento de irme. Mamá enloquecerá al no verme cerca, Oh y no te preocupes por tía Selena, le diré que volviste al hotel por tu cuenta.
-Es muy dulce de tu parte el querer cubrir mi espalda, pero no creo que necesite una cuartada después de todo...-Recordando lo vivido con Lauren, Amanda suspiró resignada-...Volveré contigo al evento.
-¿Que? Pero yo creí que...
-Escucha, nosotras...
-Nosotras vaya que ocuparemos de tu ayuda....-Lauren se interpuso entre ambas con tono serio. Lo que estaba a punto de proponer iba en contra de todo lo que creía correcto, pero no podía evitarlo.-...Yo estaba pensando en llevar a Amanda a cenar ¿Crees que podrías ayudarme con eso?
-Por supuesto, yo....
-Pensé que querías que volviera a mi mundo...-El orgullo de Mandy la obligo a mirar con altivez hacia la chica de su pasado. Aquellos ojos tan parecidos a los suyos la recibieron al instante-...¿Por que el cambio de opinión?

Amanda esperó paciente alguna respuesta, pero lo único que obtuvo fue la imagen de Lauren agachando la cabeza. Bien, era momento de ceder un poco, pensó. Algo atormentaba a aquella chica e iba a descubrir lo que era. No importaba cuanto tiempo hubiera pasado, si tenia la posibilidad de ayudar a Lauren de alguna forma, lo haría sin dudarlo.

Suspirando y pasando una mano por su cabello, volvió a mirar directamente hacia Grace. Su pequeña prima estaba ahí, esperando su respuesta con un semblante lleno de incertidumbre.

-Iré con ella, Grace...-Sonrió un poco al escucharse a si misma-....¿Crees que puedas mantener ocupada a mi madre?
-Esta hecho, espero que tengas una buena noche.

Grace levanto sus pulgares hacia la chica morena en señal de buena suerte, luego solo se dio media vuelta y emprendió su camino de regreso al evento. Estaba a tan solo un paso de traspasar la puerta del callejón cuando inesperadamente una voz grave tomo vida.  Inevitablemente miró sobre su hombro y se concentro en la dueña de aquella voz. Lauren la observaba seriamente desde su lugar, pero aun así sonreía llena de confianza.

-¿Disculpa?
-Dije que la chiquilla de la que estas enamorada es sumamente afortunada...-Lauren escondió las manos en los bolsillos de su chaqueta al hablar, momentos después se encogió de hombros-....¿Quieres un consejo? Solo ve hasta ella y bésala, eso siempre funciona. Sabras todo en cuanto mires sus ojos después del beso.
-Yo...-Grace volvió a sentir como sus mejillas enrojecían-...Gracias, supongo.
-Eres valiente pequeña, podrás con esto. Solo se feliz y lucha por quienes amas.

Grace asintió con una sonrisa llena de esperanza, para después simplemente volver a alzar sus pulgares y seguir con su camino.

Un profundo silencio volvió a generarse en cuanto las dos chicas de ojos verdes se quedaron nuevamente solas. Lauren fue la primera en actuar, ya que sin borrar la suave sonrisa de su rostro observo fijamente hacia Amanda.

-Comprenderé si quieres ir con ella...-Ambas volvieron a cruzar miradas-....Mi comportamiento hacia ti fue erróneo e inaceptable.
-Solo voy a preguntarlo una vez mas, Lauren...-Amanda pasó saliva y tensó cada parte de su cuerpo. Eran adultas, no podían seguir corriendo en círculos-...¿Que es lo que quieres?
-Quiero lo que sea que vaya a pasar esta noche.
-No hay vuelta a atrás.
-Eso lo sé, la pregunta aquí es ¿Lo sabes tu?

Amanda se cruzo de brazos y tomó un par de respiraciones. Si, lo sabia, era consciente de las posibles consecuencias de aquella noche, pero no podía re plantearse la idea de ir tras Lauren, no esa vez.

-Muéstrame el camino....-Fue su respuesta. Afrontaría lo que sea que fuera a suceder-...Te seguiré esta vez.
-Existe un lugar a unas cuantas manzanas de aquí. Es pequeño y privado, no es un lugar con clase pero...-Lauren guardo silencio abruptamente al notar como la mirada de la chica morena se ensombrecía. De acuerdo, lo mejor era no hablar estupideces por un tiempo-...En fin, vamos. Oh pero antes...Toma, ponte esto.

Sin pensarlo demasiado, Lauren se deshizo de su chaqueta de cuero y se la tendió sin algún preámbulo. Mandy simplemente se quedo viendo fijamente el objeto sin comprender.

-Las calles de Nueva York no son muy seguras,y mucho menos cuando portas un vestido de ese tipo...-Evitando mirarla demasiado, Lauren agito nuevamente la chaqueta hacia ella-...Ademas, esta comenzando a hacer un poco de frió.
-Es un Versace....-Amanda tomó la prenda que se le era ofrecida con un pequeño titubeo, al aclarar la marca de su vestido. Momentos después se la coloco y disfruto de los diversos olores que emanaban de ella. Tabaco, lavanda, Lauren-...Nunca había escuchado a nadie quejarse de un Versace.
-No es queja, simplemente es algo descubierto y....Rosa.
-Cierto, olvidaba que odias el color rosado.
-No en ti, pero eso es completamente irrelevante ahora. ¿Nos vamos?
-Solo muéstrame el camino.

Y eso fue lo que Lauren hizo, seriamente llevo acabo un ademan para indicarle que la siguiera y sin mas comenzó a avanzar nuevamente a través de la oscuridad de aquel callejón.

Amanda por su parte cumplió su palabra y fue tras ella, en silencio, en un completo estado automático. Un estado tan hipnótico que ni siquiera se percato de la vibración de su teléfono en el interior de su bolso. No existía nadie mas que Lauren aquella noche y para su sorpresa no se arrepentía de ello.






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-Entonces ¿Que dices? ¿Cuento contigo?

Destiny sonrió extasiada en cuanto escuchó la respuesta de Cameron a través del teléfono, luego simplemente se dejo caer en su cama e hizo una muy infantil señal de victoria. Las cosas mejorarían sin duda alguna, tenia fe en ello.

El cumpleaños de Drew se acercaba y gracias a todo el drama al rededor, había tenido poco tiempo para pensar profundamente sobre el tema, pero algo había surgido milagrosamente aquella noche después de la cena y necesitaba ayuda para llevarlo a cabo.  La única persona apta para guardar el secreto había sido Cameron, así que sin dudarlo lo había llamado al salir de la ducha. Él había accedido al instante, lo había hecho incluso después de  haber tenido sus pequeños encuentros tensos con Drew y eso la reconfortaba de alguna manera.

-De acuerdo, estaré esperando por ti mañana y una vez mas, gracias por esto, Cameron. No eres cociente de cuanto te quiero.

Un comentario un tanto irónico traspaso la linea tras su declaración y eso la obligo a reír quedamente entre dientes antes de colgar. Era sumamente afortunada de tener a personas como Cameron en su vida, él había sido de gran ayuda durante sus días oscuros. La pureza de aquel chico había ocasionado que su corazón se ablandara de alguna manera y sobre todo que...

-¿Saldrás con Cameron?

La firme voz de Drew surgió entre la oscuridad de la habitación, ocasionando así que cada vello en su cuerpo se erizara.  ¿La había estado espiando durante su conversación? Aun aturdida y un poco irritada, Dest se incorporo con ayuda de sus codos y se dispuso a lanzar un par de preguntas al aire, pero entonces él salio de las sombras y la dejó sin habla.

Drew se presento ante ella vistiendo solo unos holgados pantalones de franela y una delgada camiseta sin mangas. Su cabello estaba húmedo y caía sobre su rostro, dándole una jodida e intimidante imagen sexy. ¿Como era posible que fuera tan silencioso?

-¿Estuviste escuchando?....-Preguntó en cuanto recupero el aliento. Lo amaba, pero no estaba dispuesta a tolerar desconfianza entre ambos-...¿Drew?
-¿Te parezco esa clase de chico?....-Ella no respondió a su replica, lo cual ocasiono que una oleada tensa se impactara en su cuerpo-...No, no lo hice. Entré justo cuando lo murmurabas, de haber sabido que interrumpiría tu privacidad me habría quedado en el corredor.

Destiny suspiro derrotada en cuanto percibió la indignación e inseguridad en la voz que tanto adoraba. Él estaba siendo honesto, tenia que relajarse.

Lanzando el pequeño aparato que aun sostenía a un lado, se arrastro a través de las suaves sabanas de su cama y se puso de pie en un parpadeo. Ya sobre sus piernas, simplemente paso saliva tentativamente y comenzó a trazar un lento camino hacia el chico que amaba.

Drew no movió ningún musculo, pero aun así hablando su mirada, lo cual la obligo a sonreír. Él estaba ofendido y de cierta forma herido, pero aun con ello no podía evitar doblegarse ante su presencia. Era irreal la manera en la que Drew la amaba, era un jodido sueño.

-Lo siento.
-¿Sientes que?
-Siento haber insinuado que pudieras haber estado espiando...-Dudosamente, Dest alzó una mano y se atrevió a acariciarle la mejilla. Él solo se quedo quieto, mirándola abrazadoramente-...Yo solo...
-Eres libre de hablar e involucrarte con quien desees...-Conteniendo una fuerte punzada de molestia, Drew se alejó sutilmente de la muestra de afecto-....Yo no soy nadie para prohibirte esa clase de cosas y honestamente, escuchar tras las puertas es sumamente descortés.
-¿Por que te contienes?
-¿Disculpa?
-¿Por que simplemente no aceptas que te desagrada la idea de que me vea con alguien mas?
-¿Y eso de que serviría?
-Te daría paz.
-Eso no cambia nada....-Negando para si mismo, suspiró y se froto la barbilla cubierta de vello un par de veces. Odiaba cuando ella usaba ese jodido lado psicológico con él-....Solo dejemos el tema.
-Se honesto ¿Te incomoda que me vea con Cameron? ¿Sientes celos de él?
-Esto no tiene nada que ver con mi inseguridad....-Ambos se miraron seriamente a los ojos. Drew por su lado, frunció los labios y contó hasta diez antes de seguir hablando-....Es solo que no tolero que recurras a alguien mas cuando me tienes a mi.
-Necesitaremos de los demás tarde o temprano...-Enternecida, se acerco íntimamente y tomó sus manos hasta entrelazar los dedos con los suyos-...No siempre podrás estar a mi lado.
-¿Quieres apostarlo?
-Drew...
-De acuerdo, tal vez tengas razón, pero....-Haciendo una cara graciosa, Drew mascullo una mala palabra y luchó por no verse patético-....Sabes que estoy libre la mayo parte del tiempo, puedo llevarte a donde desees, solo dilo y mañana estaré frente a tu puerta a primera hora.
-Lo sé, cariño, pero lamentablemente no puedo aceptar tu propuesta esta vez...-Sonriendo encantada, se alzó de puntillas hasta poder besarle la nariz-...Tu eres la ultima persona que puede acompañarme, iré por tu regalo de cumpleaños, no seria justo que supieras de lo que se trata.

Destiny se alejó silenciosamente tras dejar caer aquella bomba, luego solo subió nuevamente a su cama y se acomodo entre sus mullidas sabanas. Drew por su parte, se cruzo de brazos como un pequeño niño berrinchudo y medito un par de veces aquellas palabras. Odiaba las sorpresas, tenia que descubrir lo que ella tramaba a como diera lugar.

-¿Que es?
-¿En verdad crees que voy a decírtelo?....-Dest contuvo una risa en cuanto estuvo recargada en la cabecera de la cama. Él estaba comenzando a frustrarse y presenciarlo era sumamente cómico-...Lo sabrás dentro de dos semanas.
-Quiero saberlo ahora.
-Bueno, yo siempre he querido tener un Pony de mascota y como podrás notarlo no lo tengo. No siempre obtenemos lo que queremos, amor.
-No deseo ningún presente de cumpleaños si eso implica que tendrás que verte con ese jodido bastardo Italiano....-Drew se obligo a si mismo a sincerarse. Ella no iba a ceder, no había otro camino mas que la honestidad-....A si que olvídalo.
-¿Eso quiere decir que si estas celoso?
-Si, lo estoy. ¿Feliz?
-Satisfecha, para ser feliz necesito que vengas aquí.

Sin dejar de sonreír, Dest extendió su mano hacia él y esperó lo inevitable. Drew camino hacia ella pocos segundos después, lo cual ocasiono que una cálida y sofocante ola de satisfacción recorriera su cuerpo hasta albergarse en su pecho. La devoción y fidelidad que él le profesaba seguía dejándola sin palabras, seguía embriagandola de un placer y orgullo inimaginable.

-Eres tan malditamente maravilloso, Bieber. Todo este tiempo has creído que no me mereces, pero la verdad es que yo soy quien no te merezco.

Drew estuvo a nada de replicar tras escuchar su apenas audible susurro, él tenso sus facciones y comenzó negar con un ligero movimiento de cabeza, pero no le permitió hablar, no podía hacerlo ya que aquello no era nada mas que la verdad.

Cuidadosamente, pero sin contener su necesidad, Destiny tomó la mano del chico al que amaba con decisión y lo obligo a tumbarse por completo sobre la superficie blanda de su cama. Ya ahí, simplemente se cernió sobre él con delicadeza y tomó sus labios en un beso lento.

Drew correspondió al instante a pesar de la sorpresa, él envolvió sus brazos entorno a ella con posesividad y se dejó seducir  por aquel beso pasional. Era sumamente cómico como aquella chica lograba cambiar su humor con una simple acción, era increíble el control que ella ejercía en cada aspecto de su vida. 

-Eres el único chico que he amado en mi vida....-Dest lo miró llena de amor en cuanto separo sus labios de los de él. No importaba cuantas veces le hubiera dicho eso en el pasado, amaba repetírselo-....Eres la razón por la cual mi corazón late, lo cual significa que no tienes por que sentir celos de nadie.
-Tal vez ahora yo sea la razón por la que tu corazón late, pero alguna vez también fui el motivo por el cual dejó de latir...-Alzando una mano y acariciándole el rostro, Drew sonrió dolorosamente-....No pretendo volver al pasado, solo quiero que entiendas mi posición. Él es mucho mejor hombre de lo que yo soy, él jamas te ocasiono el dolor que yo te infligí. No puedo evitar sentir que algo se rompe en mi cuando él esta cerca de ti.
-Nadie es mejor que nadie, campeon....-Sonriendole con tranquilidad, Dest tomó la mano que acariciaba su rostro y deposito un pequeño beso en ella-....Tanto tu como Cameron son excelentes seres humanos, esto no es una competencia, ni siquiera cuando creía que te odiaba lo fue. Él fue sumamente tierno, paciente y amable durante mi tiempo en Italia, él me brindo una clase de amor cuando mas lo necesitaba, pero aun así, nunca logró hacerme sentir tan plena y amada como me siento en este momento.
-Él cuido de ti....-Drew mascullo aquello mas para si mismo que para ella, luego solo la acomodo mucho mejor en su pecho y deposito un beso en su frente-....Y supongo que debo de agradecérselo aunque me duela aceptarlo.
-Somos amigos. Si, acepto que nuestra relación no comenzó de esa manera, pero ahora él esta sumamente enamorado de Karlie y yo, yo solo pienso en ti.
-Hablemos sobre eso....-Las palabras de Drew fueron tan repentinas que se obligo a hacer mas énfasis en ellas-...Cuéntame de tu pequeña aventura en Italia.
-No hay mucho que decir....-Sumergiéndose en los recuerdo, Dest se acomodo mucho mas en el pecho que la resguardaba y comenzó a juguetear con un trozo de tela sobresaliente de su camiseta-....No tenia planeado viajar, seguían siendo tiempos difíciles. Tenia poco tiempo  de reincorporarme al colegio y mi corazón acababa de recuperarse por completo. Todo fue gracias a Cameron, como ya lo sabes él es hijo de Liam, uno de los amigos de mi madre. Una noche él apareció en mi puerta ya que su familia pasaria unas pequeñas vacaciones en Texas. Trate de ignorarlo, juro que lo hice, después de todo lo menos que deseaba en ese entonces era convivir con algún espécimen del sexo masculino, pero al final él logró que me ablandara un poco y de la nada me pidió que lo acompañara a Italia. Y entonces lo hice, huí con él, salí corriendo, pero ¿Sabes? No me arrepiento en lo mas mínimo. Estaba arruinando todo, necesitaba un descanso.
-Créeme, entiendo ese sentimiento...-Abrazándola mucho mas, cerro los ojos. Ella le brindaba tanta paz-...¿Que pasó luego?
-Hicimos un recorrido por diversas ciudades, nuestro objetivo era el carnaval de Venecia.
-¿Te divertiste?
-Podría decirse que si, aprendí muchas cosas. Estuve en lugares maravillosos, conocí a personas increíbles, incluso me atreví a profundizar en las artes que amo. Habría sido perfecto si tan solo te hubiera tenido conmigo.
-Podemos volver...-Propuso él un tanto entusiasmado. Deseaba conocer aquella faceta junto a ella-...Tal vez este verano, claro solo si tu estas de acuerdo con ello.
-Por supuesto que estoy de acuerdo...-Sin poder contenerse, Dest deposito un beso en su pecho-...Caminaremos por las calles concurridas de Roma, nos llenaremos de pasta en los mejores restaurantes de Florescencia y colocaremos un candado en el puente Milvio.
-No puedo esperar.
-Créeme, yo tampoco.

Ambos se quedaron ahí un largo tiempo, simplemente escuchando sus respiraciones tranquilas y acompasadas.

Destiny fue quien rompió el silencio y la paz del momento. Aun pensando en las diversas circunstancias del pasado, se dio vuelta entre los brazos que la protegían y miró directamente a los ojos que amaba, ella al igual tenia algunas preguntas y esperaba poder recibir por fin las respuestas.

-¿Que hay de ti?...-Se atrevió a preguntar. Él solo achico su mirada al no entender muy bien-...¿Que sucedió contigo durante los siete meses que estuvimos separados?
-No hice gran cosa...-Suspirando, Drew se perdió en el azul de los ojos de la chica que amaba-...Solo me refugie en el centro de rehabilitación que tus tíos tienen en los Ángeles y trate de solucionar mis mierdas.
-Es increíble...-Dest negó llena de impotencia. Él había estado tan lejos y a la vez tan cerca-...Tío Joe y tía Demi sabían tu paradero, ellos me escucharon rogar por ti, ellos me vieron desvivirme por encontrarte y aun así jamas dijeron alguna cosa.
-Cuando planee huir de Texas, les hice jurar tanto a ellos como a mi padre, que no dirían ninguna palabra de mi locación....-Al sentirla tensarse entre sus brazos, Drew busco su rostro y la miró lleno de imploracion. Seguía odiándose por haberla abandonado-....Creía que seria lo mejor para ti.
-Estabas a tan solo una llamada de distancia, yo....¡Joder! De haberlo sabido.
-Hubieras ido tras de mi...-Ambos se miraron a los ojos en cuanto él termino la oración-...Se que habrías ido en mi busca, pero no podía permitirlo. Necesitaba cambiar, necesitaba arreglarme.
-Se honesto...-Ninguno rompió la conexión entre sus miradas. Dest simplemente tomo aire y se preparo para dejar salir su primer duda-...¿Tenias planeado volver a mi al terminar la rehabilitación?
-No, regresar a Texas jamas fue mi primera opción.
-Entonces ¿Que te hizo cambiar de opinión?
-No fue un "Que" fue un "Quien" y ese quien es Devon.

El cuerpo de Destiny actuó por si solo tras aquella confesión. Sin poder tolerar el peso de aquellas palabras, luchó por separarse del cuerpo que le brindaba calor.

Drew por su parte percibió al instante el coraje en cada uno de los manteos que ella lanzaba, así que sin decir absolutamente nada, gruñó y la acorralo cuidadosamente contra la cama. No le iba a permitir huir, no en ese momento, no hasta que lograra explicarle sus palabras.

-Suéltame....-Dest forcejeo conforme trataba de contener algunas lagrimas. Era jodidamente "gratificante" saber que su odiosa prima era la razón por la cual él estaba ahí-...¡Suéltame, maldita sea!
-No voy a soltarte, ahora solo respira y cálmate...-Conteniendola con decisión, juntó su frente con la suya y mantuvo su fortaleza hasta que los forcejeos cedieron. Sin duda alguna Destiny podía sentir incluso el doble de celos que él-...No es como lo estas imaginando, permiteme explicarte.
-Creí que habías vuelto por mi...-Balbuceo ella al no poder seguir peleando. Aquello era degradante-...Todo este tiempo creí que...
-Por favor no, amor...-Un gélido pánico recorrió la espina dorsal de Drew al presenciar como ella comenzaba a llorar. ¿Cuando iba a dejar de arruinarlo? Se pregunto mentalmente al comenzar a llenarle el rostro de pequeño y tiernos besos. Nunca dejaría de ser un hijo de puta-...Escucha, no fue ella en si, fue una mezcla de todo, yo....No me quería a mi mismo, cariño, y para querer a alguien mas necesitaba trabajar en ello primero. El único problema era que yo me negaba a aceptarlo, Devon no hizo otra cosa mas que hacerme reaccionar...-Pasó saliva preocupadamente al percibir como Dest dejaba de llorar y limpiaba sus lagrimas como una bebita pequeña. Tenia que ser extremadamente cuidadoso con sus palabras-....Los primero meses en los Ángeles, fueron un infierno. Comencé el programa de rehabilitación y para cuando pude reaccionar llegue a la etapa de desintoxicación. El dolor era insoportable, mi cuerpo mendigaba por cualquier tipo de sustancia alucinógena, sin contar que mi mente y corazón rogaban por ti, fue una locura, pero al final para mi sorpresa logré disipar un poco las nubes negras.
-Drew solo suéltame y vuelve a la habitación de invitados.
-De acuerdo, prometo que me iré si eso es lo que quieres, pero al menos déjame explicar mi punto....-Solo hubo silencio de por medio, así que Drew se obligo a seguir con su relato, no sin antes liberarla de su peso y acomodarse en un costado de la cama-....Aun cuando logre superar la desintoxicación, mis problemas emocionales persistieron. Me culpaba de todo, me odiaba a mi mismo, seguía responsabilizándome por los problemas causados gracias a Ryan y Robert. Mi humor tampoco era el mejor, la agresividad en mi supero un limite inimaginable, sin contar que no comía ni dormía, estaba a nada de un colapso.
-Me imagino que fue entonces cuando mi maravillosa prima entro en acción...-Sin dejar la ironía, Dest se incorporo al igual en la cama y contuvo lo mas posible su mal genio. Aquello había arruinado su noche-...¿Que fue lo que hizo? ¿Corrió hacia ti y revoloteo a tu alrededor con una linda sonrisa?
-En realidad, hizo todo lo contrario....-Fue inevitable para Drew no hacer una cara llena de fastidio al recordar sus primeros encuentros con Dev. Ella vaya que había sido un dolor en el trasero-....Ella era sumamente invasiva y odiosa, me retaba sin importarle nada. Una vez incluso estuve a punto de herirla.
-¿Herirla?....-Aquello fue suficiente para que la molestia de Dest se alejara por un par de minutos.-...¿Que fue lo que paso?
-Vi algo en televisión y enloquecí....-Contestó Drew con simplicidad-....Salí corriendo al gimnasio de Joe, destroce un saco de box y entonces ella apareció y de la nada toco mi espalda. La tomé por el cuello como acto reflejo, pero logre tranquilizarme antes de cometer una estupidez. Después de eso, ella me llamo idiota y me hecho en cara que no tenia el derecho de ser un hijo de puta solo porque tu me habías roto el corazón.
-¿Que tengo que ver yo en todo eso?
-Lo que vi en televisión fue una fotografía tuya. Estabas con Cameron, ambos en el puente Milvio, besándose.

La revelación ocasiono que Destiny se tensara y sobre todo que colocara toda su atención en el chico que amaba. Él se miraba sereno, pero aun así había cierto recelo en sus ojos.

Las cosas no habían sido fáciles para nadie y tenia que comprenderlo de una vez por todas. No podía culparlo por aferrarse a Devon en sus momentos de soledad, así como él no podía reprocharle la cercanía con Cameron o Piero. Ambos lo habían jodido y tenían que aprender a vivir con ello.

-Yo...
-No necesitas decir nada, no te lo estoy echando en cara, simplemente es lo que pasó...-Drew se encogió de hombros y se trago el nudo que por alguna razón se había creado en su garganta-...Estuviste con Cameron y con ese otro chico italiano, tu misma lo dijiste y eso esta bien, de hecho, para ser honesto tengo que agradecerte eso. Si no te hubieras enrollado con esos imbéciles, Devon jamas habría usado eso en mi contra y yo probablemente no etsaria aquí.
-De acuerdo, no estoy entendiendo ni una mierda.
-Escucha, cuando dije que Devon había sido la causante de que estuviera aquí, me refería a esto...-Haciendo una cara graciosa, Drew rasco su barbilla-....Ella tomo todos mis demonios y me presiono con ellos, ella uso una clase de psicología inversa para hacerme salir de mi burbuja de auto compasión. No planeaba volver Dest, pensaba en dejarte libre para que fueras feliz con alguien mas, pero entonces Dev descubrió que en verdad te amaba y prácticamente me planto unas fotografías tuyas con ese bastardo para que reaccionara. Y fue así como lo hice, comencé a comer, comencé a quererme poco a poco, comencé a plantearme la idea de recuperarte.
-Eso es imposible...-Aun sin poder asimilarlo, Dest negó y se pasó una mano por el cabello-...Devon me odia, ella haría cualquier cosa para destruirme. Es por eso que te besó frente a mis narices ¡Es por eso que se revolcó contigo en la cabaña de mis abuelos!
-Eso jamas sucedió...-La voz de Drew se endureció notoriamente al asegurar aquello, luego simplemente extendió su brazo hasta poder tomarla de la mano. Odiaba que ella siguiera sin creerle-....Devon y yo jamas tuvimos una intimidad de ese tipo, si probablemente nos besamos  y si soy honesto tengo que admitir que mi vio desnudo una vez, pero...
-Solo estas empeorando todo, amigo.
-Ella te aprecia, cariño...-Acercándose un poco mas a ella e ignorando su expresión tensa, deposito un pequeño beso en su mejilla y trato de sonreír-...Se que en el fondo lo hace. Devon al igual ha pasado por mucho, sabe lo que es perder un amor. No puedo decirte mas, el punto es que quiero que comprendas cual fue mi situación durante todos esos meses. Devon no fue específicamente la causante de mi regreso, pero fue un factor fundamental. Ahora, me voy a la cama, te amo ¿De acuerdo?

Drew comenzó a arrastrase a través de la cama y con ello, Dest considero vagamente la idea de dejarlo ir, pero al final simplemente cedió. ¿A quien engañaba? Estaba siendo estúpida. Dejarlo ir encabezaba su lista de imposibilidades. Iría a donde él fuera, lo mantendría consigo siempre.

Tomándolo de la muñeca y dejando su orgullo a un lado, Destiny lanzó un largo suspiro y volvió a colocar al amor de su vida en su lado correspondiente de la cama. Tenia que madurar de una vez por todas.

-Lo siento...-Se disculpo sin soltarlo-...Fuí una estúpida.
-No, simplemente te dejaste guiar por tu corazón en lugar de usar tu cabeza....-Sonriendo tiernamente, Drew la atrajo a su pecho para luego dejarse caer entre las almohadas y sabanas de la cama-...Todo esta bien, amor. Afrontar los fantasmas del pasado nunca es fácil.
-Vaya, solo escuchate. ¿Desde cuando eres el señor racionalidad?
-Desde que te tengo conmigo de nuevo.
-Tenemos que agradecérselo a Devon, supongo.
-Dest...
-Esta bien, lo dejaré ir...-Riendo entre dientes, Destiny alzó su cabeza sobre el pecho que la mantenía cómoda y depositó un pequeño beso en la clavícula del chico que amaba. Fue entonces cuando una nueva duda se planteo en su cabeza-...Solo una cosa mas. ¿Podrías hablarme del como fue que ella te vio desnudo?
-No fue una situación muy agradable, así que lo mejor es simplemente olvidarlo.
-Quiero saberlo.
-Tu lo dijiste, no todos obtienen lo que quieren.
-¡Oye! No uses mis frases para atacarme..-Le reprendió al momento de comenzar a hacer un puchero-...Prometo no enfadarme, por favor quiero saberlo.
-Amor...
-Hagamos algo, si me lo dices te daré una pista de lo que es tu regalo de cumpleaños.
-Vas a enfadarte.
-No, no lo haré. Quiero decir ¿Que tan malo puede ser?
-No es gran cosa, yo....-Drew clavo su mirada en el techo al comenzar a hablar. Estaba perdido ¿Por que no podía decirle que no?-...Estaba en una de las duchas del gimnasio del centro de rehabilitación, ella se escabullo entre las locaciones y eso es todo.
-¿Por que se escabulliría en los baños de un gimnasio?
-No lo sé, cariño. Ella simplemente lo hizo.
-¿Que tan desnudo te vio?
-Amor, realmente no es gran cosa. ¿Por que no simplemente dormimos? Se esta haciendo tarde y...
-¿Pasó algo entre ustedes ese día?...-Ambos se incorporaron lo suficiente como para verse a los ojos. Dest solo hizo un ademan obvio tras su pregunta-...Puedes decírmelo, de ser así, yo...
-No pasó nada ¡¿Cuantas veces tengo que decírtelo?!...-La paciencia de Drew estaba al limite-...No hubo nada mas que besos entre Devon y yo.
-¡¿Entonces por que no quieres hablar de ello?!
-¡Porque no es agradable hablar de cuando una adolescente te vio manoseándote durante la ducha!
-¿Manoseándote?
-Tu tío me pateo el trasero durante el entrenamiento de ese día, sin contar que estaba hecho mierda por tus fotografiaras....-La lengua de Drew se soltó inevitablemente. ¿Ella quería la verdad? Pues la tendría-...Salí rabiando de las instalaciones y me refugie en los baños, ya ahí simplemente me situé bajo el chorro de agua y fue entonces que...
-¿Que? ¿Fue entonces que?
-Fue entonces cuando tu recuerdo se instalo en mi jodida cabeza....-Apenado, desvió la mirada y jugo nerviosamente con sus dedos. Era un jodido enfermo-...Una cosa llevo a la otra después de eso y yo termine haciendo...Tu sabes...Yo...
-Oh, entiendo..-La bruma en la cabeza de Dest se disipo tan violentamente que no pudo evitar alzar las cejas con sorpresa. Saber aquello era extrañamente gratificante-....Ammm ¿Que sucedió luego?
-Devon apareció en cuanto termine y me hecho en cara mis actos...-Sintiendo sus mejillas arder, Drew negó y tomó una profunda bocanada de aire-...Eso es todo, ahora vamos, di que soy un completo enfermo.
-¿Por que haría algo así?....-Una pequeña sonrisa se dibujo en Dest-...Realmente no es gran cosa y si soy honesta tengo que admitir que me siento orgullosa de que hayas hecho algo como eso.
-¿Estas demente?
-Pensabas en mi....-El azul y el verde se encontrar entre la oscuridad-...Todo se reducía a mi incluso en tus momentos de oscuridad. Yo utilice a personas para deshacerme de mis deseos y frustraciones, mientras que tu no hacías mas que pensar en mi.
-Es indecente.
-Es algo completamente normal...-Sin permitir que él ganara aquella pelea, Dest se movió hasta poder estar a tan solo centímetros del cuerpo que amaba. La temperatura en ella estaba subiendo por alguna razón-...Me amas, me deseas.
-Si, lo hago...-Drew susurró las palabra en cuanto sintió como una pequeña mano se posaba en su pierna. Ahí estaba esa tensión de nuevo-....No hago otra cosa mas que pensar en ti.
-Entonces no tienes por que avergonzarte.....-Sitiándose valiente, Dest movió un poco mas su mano-...No estoy enfadada contigo, ni siquiera con Devon lo estoy. Me alegra que haya presenciado eso y ¿Sabes por que? Porque incluso en ese momento no tuve la necesidad de estar ahí para hacerte mio. Lo eras, lo eres y lo seguirás siendo siempre.

Drew pudo haber afirmado aquello sin tan solo ella no hubiera asaltado su boca violenta e inesperadamente. Ardiendo, así era como ambos se encontraban.

Gruñendo por el placer que comenzaba a correr por sus venas, tomó el control del beso y comenzó a acorralarla contra la cama. Ella sabia maravilloso, su pequeña lengua bailaba al compás de la suya, aquello era el jodido paraíso.

Dejándose llevar y disipando las contadas inseguridades que comenzaban a crearse en su cabeza, se dispuso a ir mas allá de la tela del piyama que ella portaba, pero no pudo hacerlo y todo gracias a una suave pero precisa caricia en su entrepierna que lo dejó sin aliento. Dios lo ayudara, ella estaba...

-Amor, yo...¡Oh joder!
-Es mejor que imaginarlo ¿Cierto?

Él volvió a emitir un sonido placentero como respuesta, lo cual motivo mucho mas los deseos de Dest.

Necesitaba mas de Drew, ansiaba mucho mas que un par de besos e iba a conseguir lo que quería o por lo menos obtendría una parte de ello. Deseaba su satisfacción, deseaba verlo desmoronarse entre sus brazos. Él le pertenecía y era momento de reclamarlo como tal.

Con esa meta en el fondo de su cabeza, se alejó de los labios que amaba besar y repitió aquella intima caricia. Lentamente arrastró su pequeña mano hasta poder posicionarla justo donde él ansiaba ser tocado. Sus mejillas se encendieron e inconscientemente contuvo el aliento al poder percibir la calidez que aquella peculiar parte del cuerpo emitía.

No era la primera vez que se aventuraba a hacer algo como eso, lo había hecho con Cameron durante una de sus tantas noches en Italia, pero aun así aquello se sentía diferente, con Drew todo era siempre diferente. Suspirando, se pasó la lengua por sus labios hinchados y sin mas alzo la vista para así encontrarse con los ojos que tanto amaba.

La mirada de Drew era turbia y sobre todo abrazadora. Él se encontraba ebrio y atontado por sus caricias, él estaba disfrutando de aquel encuentro, pero aun con ello tenia que ser cuidadosa. La relación que compartían para su desgracia no era normal. Seguían existiendo puntos muertos y diversas minas en el camino.  No podía arriesgarse a dar un paso en falso, no esa vez.

-¿Esto esta bien para ti?...-Preguntó ella sobre los labios que amaba, momentos después simplemente reanudo los movimientos de sus dedos-...¿Es la forma correcta de hacerlo?
-Dios, cariño...-Drew junto la frente con la suya al tiempo de dejarse caer de espaldas al colchón. Deseaba ser fuerte, pero ella literalmente lo tenia sujeto por las pelotas-...¿Como puedes siquiera preguntar eso? Esto es...¡Santa mierda, joder!
-Permitirme seguir...-Destiny imploró aquello besándolo repetitivamente en la barbilla-...Deseo darte esto.
-Amor yo no, yo....-Cada vez le era mucho mas difícil hablar. Los movimientos que ella trazaba con su mano eran tentativos pero aun así sumamente gratificantes. ¿Podría ser capaz de seguir como cualquier otro chico normal-...Escucha, regularmente no soy muy receptivo, esa es la razón por la cual esta tarde yo no....Estoy mas jodido de lo que piensas.
-En ese caso déjame arreglarte.
-Destiny...
-Voy a arreglarte.

Y con aquella declaración entre ambos, todo comenzó.

Destiny se acopló por completo al cuerpo que se encontraba entre sus sabanas y sin mas se empeñó en cumplir con su objetivo.

Enmarcandole el rostro con la manos, volvió a tomar sus labios, pero esa vez fue distinto, fue tierno, fue lento. Luego y tras sentir como él se relajaba, se atrevió a recorrerle el cuello con la boca. Se sentía bien, aquello se sentía correcto.

No supo como, pero la camiseta que cubría el cuerpo de Drew desapareció de un instante a otro, dándole así una vista perfecta de la piel que amaba. Nunca antes lo había tenido así de cerca, nunca antes había tenido la oportunidad de tocar aquellos músculos de acero como era debido.

Completamente cautivada por la adrenalina que zumbaba a través de sus arterias, trazó un húmedo camino de besos sobre aquel perfecto pecho hasta llegar al tatuaje que él tenia en el pectoral izquierdo. El fin de aquella enredadera había sido interrumpir el paso de cualquier persona al corazón de Drew,  pero ella había logrado traspasar cualquier posible obstáculo, ella y nadie mas que ella era la dueña de todo lo que él era.

-Tus espinas no me detuvieron, campeon...-Volvió a verlo a la cara en cuanto susurro aquello. Drew solo pudo contener el aliento como respuesta-...Ellas jamas podrán alejarme de ti ¿Sabes por que? Porque soy como una rosa, crezco entre la maleza. Porque te amo con mi vida.
-Eres mi rosa.
-Si, solo tuya.

La suave mano de Destiny desapareció en lo profundo de los pantalones de franela de Drew en cuanto termino de autoproclamarse como suya. Había llegado el momento de cerrar oficialmente el trato, para siempre.

Lo que sucedió luego fue simple, maravilloso y espontaneo. Era como si todo estuviera destinado a suceder, como si aquello fuera algo inevitable entre ambos.  El sexo era mas que morbo, mas que una actividad física, el sexo era complejo y por fin Dest se daba cuenta de ello. Estando ahí, sobre Drew, se sentía poderosa pero sobre todo, satisfecha. Él tenia las mejillas sonrojadas y la boca entre abierta, su pecho estaba rojo por la excitación excesiva, pero sin duda alguna lo mas hermoso en aquella imagen era la vulnerabilidad en su rostro.  Los ojos de Drew reflejaban placer, amor y gratitud, reflejaban incredulidad, como si jamas hubiera imaginado llegar a tener aquello, como si estar viviendo aquel momento fuera un completo milagro.

Completamente conmovida y entregada, Dest aumento los movimientos trazados por su mano, ocasionando así que él lanzara un gemido brutal y que se lanzara en busca de sus labios. Al sentirlo introducir la lengua entre sus labios, un denso calor bajo por su estomago. Se encontraba igual o mucho mas excitada de lo que él estaba, pero su necesidad no era lo que importaba en aquel momento. Se trataba de Drew, aquello se reducía solo a él. Iba a demostrarle que era un chico normal, le demostraría que el sol podía brillar cuando te encontrabas con la persona correcta.

-Mírame...-Pidió entre el beso. Drew estaba a nada de dejarse ir, sus caderas se arqueaban acorde a los movimientos de su mano y las venas de su cuello resaltaban a través de su piel-...No cierres los ojos, mírame.
-No puedo hacerlo, no...
-Puedes, claro que puedes. Solo mírame, sienteme. Soy yo, de ahora en adelante siempre voy a ser yo.

Y con esa simple oración, Dest volvió a besarle y todo sucedió. El cuerpo de Drew dio una violenta sacudida, tan violenta que ella no pudo evitar gemir dentro de su boca. La calma llego momentos después, no hubo mas movimientos, no hubo palabras, fue solo el sonido de su beso, un beso que duro mas de lo que ambos pudieran haber imaginado.

Dest fue la primera en buscar aliento, pero para su sorpresa aquel respiro duro menos de lo que había planeado. En menos de un abrir y cerrar de ojos, se vio a su misma acorralada contra el colchón de la cama, el imponente cuerpo de Drew la mantenía apresada.

Aun aturdida por la excitación, abrió la boca y luchó por articular palabra, pero él se lo impidió con una simple y feroz mirada. Los ojos de Drew resplandecían como diamantes, su expresion era decidida y entregada, fue ahí cuando lo entendió.

-Amor, no tienes porque hacer....
-Es mi turno.

Y Drew le hizo justicia a sus palabras. Sin dar mas explicaciones, deposito un suave beso en las boca de amaba y sin mas, comenzó a frotar los restos de su erección contra el punto sensible que ella tenia entre sus piernas. Dest contuvo el aliento y como acto reflejo le encajo las uñas en la piel de su espalda, justo por encima de su tatuaje. Aquello no hizo mas que terminar por volverlo loco, Ella había logrado vencer al ultimo de sus demonios. Destiny le había otorgado el placer que nunca antes había sentido, aquella chiquilla se había adueñado por completo de su cuerpo y eso lo tenia prácticamente por los cielos.

-¿Esto esta bien para ti?....-Con la voz entre cortada por el placer, le hizo la misma pregunta que ella le había hecho minutos atrás. La respuesta que obtuvo fue nada menos que un gruñido lleno de frustración-...Responde, cariño.
-Mas...-Fue todo lo que Dest pudo articular, momentos después simplemente lo apreso por el cabello y lo atrajo mucho mas contra su cuerpo-...Por favor, yo...

No la hizo esperar, ni siquiera la dejo terminar. Sus palabras serian ordenes por el resto de su vida, así que Drew no hizo mas que darle lo que ella pedía.

Aumentando el ritmo de sus embistes, introdujo sus manos entre ambos y peleo contra la camiseta que cubría aquella perfecta piel blanca. Fue a ella en cuanto el camino estuvo libre, trazo un camino de besos por su barbilla, bajo los labios por su clavícula y para finalizar tomo uno de sus pechos con la boca. Succionó gentilmente sin poder contenerse y eso lo hizo acreedor de algunos rasguños mas sobre la piel que cubría sus omóplatos. Sonrió ante el dulce dolor, ella era sumamente perfecta.

-Joder, eres tan hermosa...-Murmuró antes de posar su boca sobre el pecho restante-...Tan única, fuiste hecha para mi.
-Solo para ti....-Respaldo Dest, con la poca cordura que le quedaba. Estaba a punto de caer en un poso sin fondo-....No hay nada como nosotros dos, campeon.
-Di que me amas...-Volviendo a su altura y mirándola a los ojos, enredo una mano en su suave cabello. Ambos se mantuvieron inertes por segundos-...Dímelo, por favor.
-Te amo con mi vida, Bieber. Siempre lo he hecho.

Drew sonrío, lo hizo de una forma tan hermosa que Dest se sintió plenamente completa por primera vez en la vida. Y fue en ese momento, justo a mitad de esa sonrisa, cuando se dejo ir entre sus brazos, fue ahí cuando la palabra "amor" volvió a tener significado.

Respiró pausadamente en cuanto la vista y el sonido volvieron a su cuerpo. Su corazón golpeteaba con fuerza contra su pecho y por primera vez no estaba preocupada por ello. Estaba dispuesta a sufrir un ataque al corazón siempre y cuando el motivo implicara tener a Drew meciéndose entre sus piernas.

-Hola, campeon...-Saludo juguetonamente, en cuanto pudo enfocar su vista. Él seguida sobre sobre su cuerpo y resplandecía como nunca antes lo había hecho-...Te ves bien.
-Me siento bien...-Recelosamente, Drew se inclino hasta poder robarle un casto beso-....Tu me haces sentir bien.
-Puedo decir lo mismo de ti....-Mordiéndose el labio, se miró a si misma. Sus pechos seguían al aire libre-...Eres bueno en ello.
-No hagas eso.
-¿Hacer que?
-No uses ese tono de voz, no ahora....-Luchando contra sus propios instintos, Drew la cubrió nuevamente con su camiseta. Era increíble, su entre pierna había palpitado nuevamente con tan solo escucharla-...No podre detenerme si comienzas a provocarme.
-Tal vez no quiero que te detengas.
-Paso a paso ¿Recuerdas?....-Ambos sonrieron al recordar aquel trato-...Creo que hemos avanzado suficiente para ser nuestro primer día.
-Concuerdo contigo...-Tiernamente, Dest se inclino lo suficiente como para besarlo brevemente. Amaba no poder tener suficiente de él-....Te amo.
-Yo te amo mucho mas....-Ella fue por otro beso, pero Drew fue mas rápido y le coloco un dedo sobre los labios. Necesitaba saber algo antes-...Cumple tu parte del trato.
-¿Que trato?
-Prometiste darme una pista  sobre mi regalo de cumpleaños si te hablaba de mi encuentro con Devon. Al final obtuviste mucho mas que una simple charla, así que habla.
-Vaya, creí que había sido lo suficientemente buena como para causarte un poco de perdida de memoria, pero veo que me equivoque... -Aparentando esta decepcionada, se encogió de hombros-...Tal vez deba usar mi boca un poco mas la próxima vez.
-No lograras distraerme, así que dilo de una vez.
-Solo diré cuatro palabras.... -Usando toda su fuerza, Dest rodó sobre ambos hasta estar nuevamente libre. Ya ahí, beso suavemente la mejilla del chico que amaba y le guiño un ojo cinicamente-..."Tres dolares por turno"

Drew se perdió por un momento en aquellas palabras, pero entonces y de la nada, ella se puso de pie, dejándolo así solo en la cama. La falta de aquel cálido cuerpo activo un interruptor imaginario en su cabeza. El acertijo podía esperar, lo que necesitaba en ese momento era tenerla nuevamente entre sus brazos.

-Tomaré un baño....-Dest le dio la espalda y se deshizo de su camiseta sin ningún tipo de pudor o vergüenza. Él solo pudo gruñir como respuesta-...¿Por que no me acompañas? Después de todo, tu necesitas una al igual.
-Sabes lo que pienso al respecto.
-De acuerdo, solo fue una pequeña sugerencia....-Mirando sobre su hombro, ella volvió a guiñarle un ojo. Era gracioso verlo reprimir sus impulsos-...Te veo en diez minutos, o tal vez en menos.

Y en efecto, fueron menos de diez minutos ya que Drew sucumbió ante sus deseos en cuanto el agua de la ducha comenzó a correr.

 "Te tiene tomado por las pelotas" se dijo a si mismo al verse completamente desnudo dentro del cuarto de baño. No importaba en que situación se encontraran, ella siempre tendría el control y ese simple hecho le encantaba.




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-¿Vas a decirme lo que sucede? 

Grace abrió los ojos con sorpresa y sin poder evitarlo contuvo el aliento. Su madre había vuelto a la mesa que compartían después de haberla ignorado prácticamente toda la noche. ¿Alguna vez aquella mujer le otorgaría la confianza suficiente como para abrir su corazón?

Encogiéndose de hombros e ignorando por completo la pregunta de su progenitora, bloqueo la pantalla de su telefoneo y se perdió brevemente en el mundo que giraba a su alrededor. 

La recaudación había sido un rotundo éxito a pesar de los diversos contratiempos. La comida había sido buena, la suma de los donativos había triplicado el monto del año anterior a ese y el show estelar literalmente había dejado a todos con la boca abierta. La noche aparentemente había sido perfecta para todo mundo, para todos excepto para ella y tal vez para Selena. 

La mejor amiga de su madre no había reaccionado del todo bien al enterarse de la inesperada huida de Amanda. Su humor se había ensombrecido notoriamente, pero aun con ello había sido lo suficientemente profesional como para cumplir con su papel de anfitriona impecablemente. 

Conteniendo un bostezo y pasando una mano por su cabello, consulto la hora en el fino reloj de oro que su padre le había obsequiado por su cumpleaños. Eran poco mas de la media noche y deseaba ir a casa. Las cosas con Carrie estaban en calma y por si eso fuera poco Alexia había desaparecido del recinto en un abrir y cerrar de ojos, todo esta en orden, pero aun con ello deseaba poder apagar su cerebro por al menos un tiempo. 

-¿No piensas responderme?
-¿Que? Oh yo....-Grace parpadeo y volvió a concentrarse en su madre, la cual seguía sin apartar la vista de ella. ¿Que esperaba que dijera?-...No sucede nada. 
-Soy tu madre, se cuando tienes algo rondando en tu cabeza. 
-Siempre tengo "algo" rondando en mi cabeza, mamá, y para ser honesta esta es la primera vez lo notas. 
-¿Que significa eso?...-La irónica y afilada declaración de la adolescente, ocasiono que Taylor dejara su copa de vino a un lado. Su hija jamas le había hablado de aquella forma-....¿Hay algo que te moleste?
-Solo quiero ir a casa...-Mintió, luego solo ignoro el nudo lleno de verdades que se  arraigo en su garganta-...Estoy cansada, sin contar que deseo poder hablar con papá por vídeo llamada.
-¿Extrañas a tu padre?
-Si. 
-¿Yo no soy tan divertida como él?

Grace guardo silencio y eso basto para que el corazón de Taylor se rompiera en miles de pedazos. Su hija estaba ahí, sentada a su costado y no se atrevía siquiera a mirarla a la cara. ¿Que mierdas era lo que pasaba? Si, probablemente no había tenido mucho tiempo libre aquella semana, pero era una excelente madre o al menos eso deseaba creer. Lo era ¿Cierto?

Con aquella duda en la cabeza, la mujer rubia busco a tientas su copa repleta de alcohol y se la llevó a los labios sin pensar mucho al respecto.

No había prioridad mas grande en el mundo que su familia. Amaba a sus hijos, ellos eran el motor de su existencia. Grace no tenia por que tener duda de aquello, era simple, era obvio. 

-Sabes que puedes hablarme de lo que sea....-Insistió un tanto insegura-...Lo sabes ¿Cierto?
-Eso creo....-Sin poder contenerse, Grace dejó que si impertinencia la dominara por un momento-...Solo dime ¿Tengo que hacer una cita con tu representante para ello?
-No me agrada el tono que estas utilizando, señorita.
-Vaya, supongo que eso es un si.
-¿Cual es tu problema?...-La racionalidad de Taylor se tambaleo en cuanto su hija menor se dispuso a dejar la mesa tras su pregunta. ¿Que mierdas significaba ese berrinche?-....No voy a repetirlo dos veces, Andrea Grace Alwyn. Así  que toma asiento y responde.
-¿ O que ? ¿Vas a castigarme?....-Al borde de la frustración, Grace se distancio un par de pasos mas de su madre para luego simplemente exhalar una enorme bocanada de aire-...¡Oh cierto! ¡Eso no es posible ya que ni siquiera tienes el maldito tiempo de reprendernos por tu cuenta!
-Baja la voz y deja este comportamiento antes de que...
-¡¿De que?! ¡¿Que vas a hacer mamá?...-Grace manoteo en el aire sin importarle en lo mas mínimo la presencia de los pocos invitados que aun bailaban en el salón principal. Estaba sumamente cansada de vivir una vida llena de monotonía y desinterés-...¡Nunca eres capaz de hacer absolutamente nada por ti misma! ¡Tras cada dos malditas palabras que mencionas tu jodido teléfono comienza a sonar!
-No trates de hacerme ver como una mala madre, porque no lo soy....-Elevando un par de octavas en su voz, Taylor se puso de pie hecha una furia y encaro a su hija sin siquiera parpadear. Aquel comportamiento por parte de Grace era tan inesperado que estaba comenzando a causarle ranciedad-....Les he dado a ti y a tus hermanos el mundo entero, jamas te ha faltado nada. ¡Lo tienes todo!
-¡No tengo una madre que me escuche!....-Los dos pares de ojos embravecidos se encontraron en medio de aquella Guerra. Grace solo pudo cerrar los puños a sus costados como auto defensa, por fin lo había dicho-...¡Tu solo estas ahí! ¡Detrás de tu jodido escritorio, jugando con tus millones! ¡No sabes absolutamente nada de mi!
-¡Eres mi hija! ¡Se cada pequeño aspecto de ti!...-La voz de Taylor tembló sin que pudiera evitarlo. Por alguna razón aquello no sonaba convincente en su cabeza-....Tu color favorito es el rosado, te gusta el ballet y...
-¡Deje de ser una niña, mamá! ¡Esa era yo hace 7 años! ...-Aprovechando un titubeo por parte de su progenitora, Grace decidió lanzar el golpe final-...¡Esta soy yo ahora! ¡Soy una chica la cual odia el jodido color rosado y ama la ciencia! ¡Soy una chica de catorce años que devora libros y toca un puto Ukelele en su tiempo libre! ¡Joder, soy una chica que esta enamorada de otra chica! ¡Soy la hija de la mayor cantante de todos los tiempos y desearía por un momento no serlo!

¿Una chica enamorada de otra chica? Pero que mierdas significaba....

La cabeza de Taylor no pudo siquiera terminar de cuestionar aquello, ya que la adolescente salio prácticamente corriendo del lugar.

Su primer impulso fue ir tras su pequeña, pero al final no hizo otra cosa mas que contener los espasmos que corrían como ondas eléctricas a través de su cuerpo. Cada una de las palabras de Grace palpitaban en el interior de su mente. Se arrepentía, su bebe lamentaba ser su hija ¿Como era que habían llegado a aquel extremo?

Dejándose caer nuevamente en la silla que había ocupado la mayor parte de la noche, Taylor se llevó una de sus manos a los labios y ahogo un gemido lleno de dolor.

El mayor logro de toda su vida era ser madre. El dinero, la música, los galardones y la fama no significaban nada, no valían absolutamente nada.  Había comenzado a vivir desde que Joe, por azares del destino, se había cruzado en su camino. Aquel había sido su nuevo comienzo, ahí había muerto definitivamente su vana y patética reputación.

Cerrando los ojos, negó para si misma en cuanto cayo en cuenta de lo que se había negado ver en todo aquel tiempo. Se había perdido, había descuidado a quienes amaba. Grace la necesitaba, lo había hecho durante indescifrables ocasiones ¿Y ella que había hecho al respecto? Exacto, no había hecho nada. No era mas que la peor madre de todo el jodido mundo.

Tal vez las personas siempre habían tenido la razón, pensó. Tal vez no era mas que una jodida serpiente ególatra y narcisista.

-Señora Alwyn, lamento interrumpirla pero tenemos un problema.

La palabra "problema" reventó automáticamente la burbuja auto compasiva de Taylor. Odiaba aquella palabra con toda el alma.

Osman, su jefe de seguridad personal, estaba frente a ella en cuanto alzo la cabeza y se deshizo de las lagrimas que surcaban su rostro. Aquello solo significaba una cosa, lo que sea que estuviera pasando era sumamente grabe. Aquel corpulento e intimidante hombre turco no se postraba frente a ella a menos que algo de vida o muerte estuviera a punto de suceder.

-¿Que sucede, Osman?....-Adoptando su semblante frió y calculador, Taylor aclaró su garganta y trato de ser lo mas profesional posible-...¿Se trata de Joseph? ¿Alison y Matthew estan bien?
-Tanto sus hijos como el señor Alwyn estan bien, señora....-La voz de Osman se torno lo suficientemente suave como para brindar algo de tranquilidad, pero aun con eso su expresión preocupante se mantuvo en todo momento-....La complicación tiene que ver con la señorita Grace.
-¿Que sucede con ella?
-Creo que sera mejor que usted lo vea por si misma.

Taylor considero la idea de comenzar a exigir respuestas, pero no necesito hacerlo ya que de un segundo a otro, lo que parecía ser una tablet portátil apareció frente a ella. Todo se aclaro poco tiempo después.

Al principio el vídeo era confuso, lo único que podía notar era a un grupo de chicas. Chicas riéndose conforme acorralaban algo o mas bien a alguien. Su mundo termino de venirse abajo en cuanto una muy familiar cabellera rubia apareció en la grabación, la presa de aquellas jodidas ratas había sido Grace.

Inconscientemente tenso la mandíbula. Su cascabel interno estaba comenzando a serpentear y eso no era para nada bueno. Acabaría con cada una de aquellas sabandijas si presenciaba algún tipo de maltrato hacia su pequeña. Absolutamente nadie tenia el jodido derecho de tocar a sus hijos, asesinaría con sus propias manos a cualquiera que se atreviera a....

"Miren quien llego, Super Amanda esta aquí"

Aquella voz le era familiar, aquella voz le pertenecía a la hija de Hailey. Tenia que ser una jodida broma, pensó al comenzar a reconocer rostros. Las hijas de Bella y Kanye  también se encontraban ahí, ellas estaban...

".....De rodillas"

Fue inevitable no llenarse de odio, fue inevitable no poder contener las lagrimas. Amanda, la hija de su mejor amiga, se había dejado humillar para salvar a su pequeña. Aquellas jodidas perras habían sobrepasado el puto limite.  Pagarían, las haría pagar a como diera lugar y.....

-Señora, esto esta por todo el Internet. Tratamos de evitarlo, pero los servidores lo virilizaron al instante. No hay nada que hacer.
-Quiero que te deshagas de cada uno de los invitados....-Mecánicamente, Taylor dejo el aparato que sostenia sobre la mesa y se puso de pie. La cacería de ratas estaba por comenzar-...El evento se termino, quiero a todos fuera de qui. A todos menos a las personas implicadas en esto.
-Señora Alwyn.
-¡Obedece!
-¿La señora Bieber también sera escoltada fuera del recinto?
-Oh mi dios, Selena...

Violentamente, Taylor salio hecha una furia del salón principal. No podía permitir que Selena viera aquella grabación. Había tanto en juego, no iban a dañarla de nuevo.

Corrió, buscó en cada habitación, atravesó cada jodido corredor, pero el resultado fue siempre el mismo. Selena no estaba en ningún jodido lugar.Tenia una mala corazonada, algo no terminaría para nada bien.

Aun frenética, alzó su teléfono celular y se dispuso a llamar a la que había sido prácticamente su hermana por mas de dieciocho años, pero entonces paso. La caja de Pandora se abrió. Un sonoro y seco golpe llegó a sus oídos en cuanto estuvo a nada iniciar con la llamada, por lo cual se hecho a correr nuevamente. La sangre le bombeaba en los oídos a cada pasó.

Los golpes aumentaron y de la nada un par de gritos se unieron. Todo en lo que podía pensar era en el bebe de Selena. Su mejor amiga era el ser mas maravilloso sobre la faz de la tierra. Ella no merecía mas que paz y felicidad. Ella merecía conservar a aquel pequeño. No podía permitir que algo malo sucediera, jamas podría.....

-¡Selena, no!

Taylor sintió como sus cuerdas vocales ardieron gracias al volumen excesivo en su voz, momentos después simplemente fue hasta su mejor amiga y la tecleo con la máxima delicadeza posible.  Selena rabió y se retorció entre sus brazos, ella lucho por ir de nuevo tras la mujer que sonreía címicamente en una esquina de la habitación. Había llegado tarde, ella lo sabia todo.

-¡Suéltame!....-La morena peleo contra el agarre de su mejor amiga al grado de sentir dolor. No lo importaba nada, lo único que deseaba era llegar hasta la jodida arpía que se reía en su cara-....¡Aléjate de mi, Taylor!
-No estas pensando con claridad....-Usando un poco mas de fuerza, Taylor giro el cuerpo de la mujer que sostenía hasta poder mirarla a la cara-....Tienes que calmarte, hay muchas cosas en juego.
-¡Ella lo hizo! ¡Ella filtro el puto vídeo!
-Solo piensa en tu bebé, solo piensa en ella....-Los forcejeos comenzaron a cesar gradualmente tras aquellas palabras-....No vale la pena exponer tu salud y la de tu pequeña por esto. Necesito que vuelvas a ser la mujer racional que conozco.
-Humillaron a mi hija, ellas....
-Lo sé, pero pagaran....-Tomándola del rostro, Taylor la miro directamente a los ojos-.....Las haré pagar, se metieron con nuestras hijas y eso es algo que jamas dejaría pasar.
-Taylor...
-Tu bebé, Selena. Lo único que importa en este momento es tu bebé.
-¿Otro hijo? ¿Enserio?

Hailey tomó lugar en la conversación con un tono burlón e incrédulo, lo cual ocasiono que Taylor comenzara a ver todo al rojo vivo. Suficiente, había tenido suficiente de aquella perra.

-Es increíble, realmente eres una jodida suicida...-Impertinentemente, Hailey lanzó una risa y negó para ella misma sin despegar los ojos de la mujer morena que tanto odiaba-...¿Como es que fuiste los suficientemente estúpida como para embarazarte de nuevo?
-¡Deja el tema de mi hijo fuera de tu asquerosa boca!....-La poca serenidad en Selena se esfumó en cuanto la ex amante de su marido hizo mención de su pequeña-...¡Voy hacerte pagar por todo esto!
-¿Enserio? ¿Cuando?....-Ambas mujeres se asesinaron con la mirada-...¿Antes de morir dando a luz? Sabes que eso es lo que sucederá ¿Cierto? Tanto tu como esa jodida criatura morirán.
-No me iré de este asqueroso mundo hasta verte en la ruina...-Controlando la rabia acumulada en su cuerpo, Selena logró separarse de los brazos de su mejor amiga. No tenia la fuerza para algún encuentro físico, pero para su fortuna tenia ases mentales bajo la manga-....Una vez mas crees que has ganado, eres tan idiota que no vez lo que has ocasionado. Probablemente has humillado a mi hija públicamente, pero de igual manera expusiste a la tuya.
-¿Crees que la prensa le tomara relevancia a una adolescente "abusiva" cuando tiene a otra de rodillas admitiendo que su madre es la mujer mas asquerosa en la faz de la tierra?....-Riendo entre dientes, Hailey concentro su atención en Taylor-....¿Crees que les preocupara los actos de Alexia aun cuando la hija de Taylor Swift prácticamente da por hecho de que es una asquerosa lesbiana?

Selena abrió la boca sumamente dispuesta a proteger la dignidad de su sobrina, pero entonces Taylor alzo su mano y el silencio nació al instante. Si algo había aprendido la mujer rubia a la largo de su vida, era a ser impredecible. Un ataque sorpresa era mucho mas letal que uno al momento, la venganza era un plato que se servia frió y se comía lento.

-Es hora de salir de aquí, Selena...-Sin dejar de mirar hacia la asquerosa rata que le retaba con la mirada, Taylor hizo un ademan hacia su amiga-...Vayamos a casa.
-Nunca creí que fueras de esta manera...-Hailey volvió a lanzar veneno en cuanto noto como las dos mujeres restantes en la habitación caminaban hacia la puerta-...Todo el mundo te cree un dios, te llaman la reina midas, la ama y señora de la industria, pero todo lo que haces es correr. No eres siquiera capaz de dar la cara por tu hija.
-Escucharas de mi a futuro Hailey, entonces entenderas.

Y con ese simple juego de palabras, Taylor salió a paso lento de aquella sala con su mejor amiga a su costado. Regresaría por aquella rata, tarde o temprano lo haría.

Recorrieron los corredores de aquel recinto sin decirse alguna palabra, pero entonces y de la nada sucedió. Selena lanzo un gemido lastimero en cuanto estuvieron a punto de llegar a los que habían sido sus camerinos. Ardía, su vientre bajo ardía, era como si algo dentro de ella se estuviera desgarrando. Inconscientemente, se llevo las manos al vientre y luchó por mantenerse de pie, pero fue en vano ya que termino sobre el suelo en menos de un parpadeo. Todo se torno negro después de eso.

Lo siguiente que supo Selena, fue que estaba recostada en una especie de camilla. Sus brazos pesaban y su vista no lograba enfocarse del todo bien. ¿Donde mierdas se encontraba?

Pasando saliva e incorporándose un poco en la superficie donde se encontraba, miró inquisitivamente a su alrededor. No estaba en un hospital, eso era mas que claro. Las molduras y el papel tapiz de aquella habitación era prácticamente igual al que su camerino había tenido. Sin duda alguna seguía dentro de las instalaciones del teatro.

Tomando fuerzas, arrastro sus piernas hasta el bordillo de la camilla. Su vientre ya no dolía, pero aun así sentía una sensación un tanto extraña. Necesitaba salir de ahí, necesitaba encontrar a Taylor y Amanda, solo así podría regresar a casa.

-¿Que mierdas crees que estas haciendo?

Una familiar voz llego a sus oídos en cuanto la planta de su pie derecho toco el suelo. Abel estaba justo debajo del marco de la puerta en cuanto alzó la vista, y eso le hizo sentir un hueco en el fondo de su estomago. Había logrado trazar un poco de distancia durante el resto del evento, pero aun con ello él había seguido firme en acompañarla aquella noche.

Frunciendo las cejas, recordó que se había enterado de la existencia de aquel jodido vídeo mientras ambos habían estado a mitad de una charla. La noche había terminando por ser un completo infierno sin duda alguna.

-Vuelve a recostarte...-Le indico Abel, entrando por completo a la habitación-...Te desmayaste, necesitas tomarlo con calma.
-¿Me desmaye?...-Selena no obedeció, al menos no del todo, pero aun así subió sus dos piernas a la camilla y suspiró-...¿Cuanto estuve inconsciente?
-Veinte minutos...-Tras contestar, se acerco a ella y le tendió un pequeño vaso de agua-...Nos diste un jodido susto de muerte.
-¿Donde esta Taylor?
-Ella esta hablando con el doctor que te reviso.
-¿Doctor?
-Según lo que escuche te desmayaste gracias a las diversas presiones de esta noche...-Abel se sentó en una de las sillas que estaban al costado de la camilla y sin poder hacer otra cosa se froto el rostro un par de veces-... Yo fui quien te traslado aquí, tuve que tomarte en brazos. Te encontré desmayada en en uno de los corredores, Taylor estaba al borde del colapso. Gracias al cielo, este lugar tiene un medico privado.
-Necesito salir de aquí...-Ignorando por completo el vaso de agua que se le fue ofrecido, Selena volvió a intentar ponerse de pie.-...Necesito cerciorarme de que mi bebe este bien, necesito volver a casa.
-Todo esta en orden, el medico aseguro que te desmayaste gracias a que tu presión se elevo. Lo mejor es que te quedes recostada un poco mas.
-No puedo seguir aquí mas tiempo, Abel...-Ambos se miraron a los ojos-...Grabaron a mi hija siendo humillada, ahora ese vídeo esta por todos lados. Necesito encontrar a Amanda.
-En verdad siento tanto eso.
-No es tu culpa.
-Mi hija formo parte de ello, Selena.
-Ella no hizo nada...-Selena frunció los labios al recordar la imagen de una de las adolescentes que habían participado en el vídeo. El mundo era demasiado pequeño-....Isabela solo...
-Se rió, ella estaba riendo....-La mirada de Abel se ensombrecio-....A ella le daba placer ver a tu hija de rodillas.
-Supongo que es su forma de desquitarse, abandonaste a su madre.
-Tu no eres la causante de mi separación con Bella.
-Lo sé, pero tu hija no lo ve de esa manera....-Una pequeña sonrisa y triste sonrisa se dibujó en los labios de Selena-...A si como la mía no ve normal nuestra relación. Amanda cree que aun estas enamorado de mi.
-Tal vez aun lo estoy.
-Abel, esto...
-Si tan solo me hubieras dado un poco mas de tiempo...-Ambos se miraron fijamente conforme sentían como una brecha del pasado se abría. Abel negó incrédulo pocos segundos después-....Te habría dado todo lo que en verdad mereces.
-Tengo todo lo que merezco....-Sin poder contenerse, Selena abrió su corazón-...Justin me ha dado el mundo entero.
-Él no te merece, jamas logrará hacerlo.
-Tu no puedes saber eso.
-Puedo hacerlo y lo sabes, Selena...-Pasando saliva, Abel se atrevió a tomarla de la mano. Su tacto seguía siendo tan cálido y suave como recordaba-...Él no hizo mas que jugar contigo un sin fin de veces. Te vi destrozada, estuve ahí ¿Recuerdas?
-No podía engañarme mas tiempo, Abel...-Inconscientemente, Selena le regalo un suave apretón a la mano que sostenía la suya. Haber jugado con el amor de aquel hombre seguía pesando en su cabeza-...El corazón quiere lo que quiere y el mio añoraba a Justin.
-Escapa conmigo...-Aquello era completamente estúpido, Abel lo sabia, pero aun así se había atrevido a dejarlo salir. Ella seguía siendo la dueña de su corazón-...Se que puedo hacerte mucho mas feliz que él.
-No tenemos veinticuatro años, cariño...-Conmovida y un tanto apenada, Sel le acaricio el rostro con su mano libre. Aquel hombre valía oro, pero para su desgracia jamas podría aceptarlo-...Tengo dos hijos adolescentes, un bebé en camino y estoy sumamente enamorada de mi esposo.
-Pude haber sido yo....-El dolor y la decepción fueron notables en el rostro de Abel en cuanto acepto lo inevitable-....Pudimos haber sido nosotros. Solo tu y yo, formando una familia, sin dramas, sin engaños, sin mujeres locas haciéndote daño.
-Yo escogí este camino y no me arrepiento de ello, lo siento Abel.
-Vales tanto, Selena...-Con atrevimiento, alzó su mano restante y le acaricio el rostro tiernamente-...Lo haces y siguen sin ser consciente de ello.
-No sigas, mi postura seguirá siendo la misma.
-Lo sé, me cuestas entenderlo pero lo sé. Te prometo que de ahora en adelante voy a desistir, es momento de dejarte ir, solo....Solo quiero pedirte un ultimo favor.
-Abel, no...-Mecánicamente comenzó a negar. Él estaba demasiado cerca, sabia a la perfección cual seria su petición-...No puedo, Abel....
-Por favor, una ultima vez...

Lo considero, Selena considero por una pequeña fracción de segundo quedarse quieta y recibir aquel beso. Los acontecimientos de la noche jugaron en contra de ella. Enojada, fastidiada y resentida, así era como se sentía. Besar a Abel le parecía justo, era lo menos que Justin merecía, porque todo aquello era culpa del padre de sus hijos. Sintiendo como sus ojos se llenaban de lagrimas, se inclino hacia el hombre que estaba a tan solo un par de centímetros de distancia. Se odio a si misma, sintió rabia en cada latido de su corazón. Era una estúpida, era una ingenua ¿Por que ? Porque aun con aquella larga lista de razones, aun con la sed de venganza zumbando en su cabeza, no podía hacerlo, jamas podría hacerlo.

-Lo siento, Abel.

Corrió el rostro en cuanto aquellas palabras traspasaron la brecha entre sus labios, luego simplemente se abrazo a él y lloró en su hombro. Tal vez Taylor y Amanda tenían razón, tal vez era cierto que era demasiado buena para aquel jodido y repugnante mundo.

Se obligo a si misma a ponerse de pie poco tiempo después, era tiempo de ir en busca de su pequeña, era tiempo de volver a casa. Salio de aquella habitación tras regalarle una ultima mirada al hombre que alguna vez había significado algo en su vida. Caminó lenta y torpemente, los restos del desmayo seguían en su sistema, sin contar que una rara sensación se mantenía punzando en lo bajo de su vientre. Tenia que parar, tenia que comenzar a respetar su embarazo, su pequeña no merecía aquello, estaba poniendo todo en riesgo.

-Ahí esta. ¡Selena!

La voz de Taylor la catapulto de regreso al presente y sobre todo la obligo a detener su caminar. Sus ojos se abrieron llenos de sorpresa en cuanto pudo percibir la imagen de su mejor amiga doblando por el corredor. Al menos cinco enormes tipos la escoltaban, lo cual significaba que algo no muy bueno estaba sucediendo. ¿Acaso aquella noche jamas terminaría?

-¿Que esta pasando?...-Exigió saber Selena en cuanto el grupo de personas llego a ella-...¿Taylor?
-Justin esta aquí....-La mujer rubia fue clara y concreta, momentos después simplemente hizo un ademan hacia uno de sus guardaespaldas, el cual tenia un labio visiblemente roto-...Le indique a mi seguridad que evacuara el lugar y que no dejara entrar a nadie mas. Él es Zack, fue atacado por un hombre en estado de ebriedad al prohibirle la entrada al teatro.
-¿Y que te hace pensar que fue Justin?
-Sin ofender, señora Bieber pero el hombre no dejaba de balbucear su nombre...-Él chico herido se encogió de hombros visiblemente apenado-...Sin contar que prácticamente estampo su dedo anular izquierdo en mi cara.  Gritó un  "Es mi esposa malnacido, no puedes impedir que la vea" conforme me mostraba su argolla de matrimonio.
-¿Donde esta?....-Completamente tensa y nerviosa, Selena comenzó a ver frenéticamente a su alrededor. La embriagues de su esposo jamas dejaba buenos resultados-...Taylor, necesito encontrarlo.
-No, lo que necesitas es ir al departamento y descansar...-Tay la tomo del brazo en cuanto percibió su desesperación-....Has tenido suficiente, deja que yo me encargue de él.
-De ninguna manera, te conozco a la perfección.
-Vamos, seré cuidadosa....-Aparentando estar ofendida, Taylor se llevo una mano al corazón-...No lo lastimare, prometo que mis chicos serán buenos. No usaran los electrochoques, te doy mi palabra.   

Un fugaz dilema comenzó a formarse en la cabeza de Selena, pero fue entonces cuando una voz salio de los radios de seguridad que portaba el equipo de Taylor. Tal parecía, Justin iba directamente a la salida del recinto.

Sin pensar demasiado al respecto se hecho a andar con paso firme hacia la recepción del lugar. Era increíblemente ridículo que Justin se hubiera atrevido a viajar dos mil quinientos kilómetros solo para demostrarle un jodido punto. Aquel hombre era un jodido niño y estaba comenzando a cansarse de ello. Lo había dejado a cargo de Drew, del hogar que compartían y por una estupidez había echado todo por la borda. No podían seguir así, habían dejado de ser niños. Necesitaban estabilidad y sobre todo compromiso, necesitaba...

Su discurso mental se cortó en seco y todo en ella se hundió en cuando doblo en la esquina del recibidor y se encontró con una muy dolorosa y familiar imagen. Inevitablemente viajo al pasado, regreso a una de aquellas tantas fiestas a las cuales había asistido con tan solo veintidós años. Volvió a sentir el dolor, volvió a hervir de celos, volvió a verlos juntos.

Justin estaba ahí, vestido con una simple sudadera negra y pantalones holgados, Sus facciones estaban contorsionadas por el alcohol, tenia las mejillas enrojecidas y la mirada turbia. Sonrió para si misma sin poder evitarlo, lo hizo porque él era completamente hermoso incluso estando en ese estado.

Lamentablemente su sonrisa se borro y todo gracias a la persona restante en aquella jodida pesadilla. Hailey alzó su mano y la posiciono sobre el pecho donde ella solía dormir y eso cavó un pozo mucho mas profundo en su estomago. Aquella perra estaba tocándolo y él no parecía querer hacer nada para evitarlo. ¿Por que? ¿Por que tenia que vivir de nuevo toda aquella mierda?

-Oh, hola Selena.

Hailey pareció percibir la presencia de Selena, ya que sin siquiera mirarla a la cara menciono aquellas palabras. Justin reacciono mecánicamente, se dio media vuelta en cuanto el nombre de su mujer fue nombrado. Ahí estaban todos de nuevo, la historia volvía a repetirse.

-Encontré a Justin, parece un tanto aturdido...-Hailey siguió con su tono cínico y amenazante. La mujer morena por su parte simplemente contuvo el aliento-...Puedo entretenerlo un poco si lo deseas, eso te dará mas tiempo con Abel.
-Es suficiente...-La quijada de Selena tembló, aquello era simplemente demasiado-...No funcionara, no vas a arruinar mi relación esta vez.
-No estoy arruinando nada, solo estoy diciendo la verdad...-Con aire inocente, Hailey volvió a posar una mano sobre los pectorales de Justin, llamando así su atención-...Fue su cita esta noche, ambos estuvieron juntos la mayor parte del evento. Podrás verlo por ti mismo el día de mañana, las fotografías de la caridad saldrán.

Justin pasó saliva y cerro los puños a sus costados, momentos después simplemente observo brevemente hacia su esposa, la cual mantenía una expresion impasible. Lo sabía, lo había visto con sus propios ojos momentos atrás pero ¿Por que ella no trataba siquiera de negarlo?

-No voy a rebajarme a su nivel...-Selena habló orgullosamente. Sabia lo que Justin trasmitía con aquella mirada, pero no le iba a dar el gusto ni a él ni mucho menos a Hailey-...No voy a dar explicaciones, no tengo por que hacerlo. Soy tu mujer, eso debería ser suficiente para avalar mi credibilidad.
-Niégalo....-Por primera vez en la noche Justin menciono palabra. Su corazón latía ferozmente en su garganta, estaba conteniéndose dolorosamente para no enloquecer-...Quiero que lo niegues ¡Quiero que digas algo!
-No vas a humillarme de esta manera....-Negando con decepción, Selena se pasó una mano por el cabello. Era sumamente increíble como él era capaz de herirla con un simple par palabras-...No voy a permitir que pongas en duda mi fidelidad. Yo no soy tu, yo no voy por la vida acostándome con cuanto hombre me sonríe.
-Estabas con él...-Lo estaba arruinando, Justin era plenamente consciente de ello, pero aun así no podía dejar de hablar. Ella se había alejado de aquel bastardo, ella le había asegurado a aquel imbécil que jamas podría amarlo, pero por alguna razón seguía sin poder tolerarlo-...¡Te toco! ¡Él quería besarte!
-¡Me aleje! ¡Yo tuve respeto por ti y me aleje!....-Desbordando su frustración por completo, Selena manoteo en el aire y se trago cada lagrima que luchaba por salir. No mas llanto, había tenido suficiente-....¿Y sabes? ¡Fui una completa estúpida por hacerlo! ¡Él tiene razón, todo el puto mundo la tiene! ¡Tu no me mereces! ¡Tu solo lo arruinas todo!...-Sin ningún tipo de educación, apunto hacia la mujer que seguía con una sonrisa asquerosa en su rostro-....¡Todo es culpa de ella! Saboteo mi evento, arruino mi trabajo y todo por ti ¡Todo por que jamas supiste mantener tu jodido pene dentro de tus pantalones!....-Sintiendo como sus fuerzas decaían, Selena posó una mano en si vientre y cerro los ojos. Se había terminado-...Pero se acabo, no pienso seguir así. No voy a luchar por un espacio en tu vida, no mas. ¿Quieres creerle a ella? Bien, hazlo. Creele a la mujer que pago medio millón de dolares para arruinar mi recaudación. Cree en la madre de la chica que humillo a nuestra hija. Cree en ella Justin, yo no pienso luchar mas.

Y con esa ultima declaración, Selena traspaso el recibidor y salio por las puertas principales del teatro sin mirar atrás. Taylor, que había estado simplemente en silencio, actuó entonces. Con una simple seña, le indico a uno de sus guardaespaldas que siguiera a la morena. Minutos después solo se dedico a mirar seriamente los restos de lo que había sucedido.

Hailey como era de esperarse se miraba sumamente satisfecha ante la situación, Justin por otro lado había palidecido notoriamente y se notaba mucho mas perdido que antes. Aquello ultimo la hizo sonreír, aquel imbécil se lo merecía. Merecía sufrir justo como el jodido bastardo que era.

-No importa cuanto tiempo pase...-Con aire sumamente hostil, Taylor se cruzo de brazos y emprendió su camino hacia la salida-...Siempre sera un jodido hijo de puta.

Aquello fue una estocada mortal para Justin, tan mortal que simplemente se quedo callado al ver como la mejor amiga de su mujer terminaba por salir del lugar. Lo había arruinado todo una vez mas.

-Oye, quita esa cara. Vas a estar bien, siempre lo estas.

No pudo siquiera procesar aquella frase, ya que de un segundo a otro sintió como unos húmedos labios comenzaban a arrastrarse por su cuello. Tardo en comprender lo que pasaba, pero al final lo hizo, era ella, era Hailey.

Sintiendo una oleada de asco y coraje, se alejó violentamente del tacto desconocido que ella le brindaba. Era gracioso, en el pasado aquel simple acto había bastado para arrastrarle directamente a una cama, pero en ese momento todo era distinto. Aquellos no era los labios a los que estaba acostumbrado, aquellas manos no eran las que su cuerpo añoraba. No pertenecía a ese cuerpo, su hogar se encontraba en la mujer a la cual le había roto el corazón por millonésima vez.

-No vuelvas a tocarme.
-Justin, por favor, esto...
-¡Dije que no vuelvas a tocarme!....-La detuvo en cuanto ella hizo ademan de volver a acercarse, luego simplemente la tomó por las muñecas y la sacudido sin consideración alguna. La odiaba, se odiaba a si mismo. Todo era una jodida mierda-...¡Compréndelo de una puta vez! ¡Tu no eres ella!
-Lo sé y créeme, con lo que acabo de ver no deseo para nada llegar a hacerlo.

Hailey alzo el rostro victoriosa y sin pensarlo dos veces se inclinó hacia él hasta poder robarle un beso. Su plan estaba hecho, Selena por fin estaba acabada. Justin por su lado se quedo petrificado al por fin comprender lo que había sucedido, ella lo había planeado todo, aquella mujer en verdad había ganado.







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Lo sé, se lo que van a decir y si soy honesta me lo merezco. 

Abandone esto por casi tres meses, pero realmente no estuvo en mis manos. Mi computadora murió, mis archivos desparecieron, el trabajo consume mi vida diaria y al igual se atreveso mi cumpleaños.
Lo siento, en verdad. Ya no voy a prometerles nada porque honestamente tengo la peor suerte en el mundo, pero tratare de actualizar mucho mas seguido. 

Las cosas empeoran para unos y mejoran para otros como podrán notarlo.
¿Alguna posible idea de lo que sucederá después de esto?


Ps. Siento si encuentran alguna incoherencia, la mayor parte del cap lo escribí durante las noches, estaré corrigiendo cualquier error en cuanto tenga tiempo. 

Las amo chicas. 
<3




domingo, 4 de marzo de 2018

¿Im Your Destiny? Cap - 60


"Oh across the ocean, across the sea
Starting to forget the way you look at me now
Over the mountains, across the sky,
Need to see your face, I need to look in your eyes"

Aquel melodioso conjunto de palabras y unas suaves caricias en el rostro, rompieron la paz somnolienta de Dest. 

No tenía la menor idea de cuánto llevaban ahí, sobre aquel sofá. Solo era consiente de una cosa y eso era de que la noche había caído. La oscuridad reinaba en el interior de la casa del árbol, el único destello de luz provenía de la luna,  e iluminaba una pequeña fracción de la habitación.  

“Through the sorrow, and the fights
Don't you worry
'Cause everything's gonna be alright
Be alright”

Parpadeando y deshaciéndose de todo rastro de pereza, Destiny se concentró nuevamente en la suave armonía que llegaba a sus oídos en pequeños susurros, fue entonces cuando por fin cayo en cuenta de lo que pasaba. Drew le estaba cantando.

El descubrimiento la hizo temblar involuntariamente y sobre todo sonreír, como una completa idiota. Jamás lo había escuchado cantar, pero tenía que aceptar que él no se había equivocado cuando le había afirmado que podía hacerlo. Su voz era ronca y entonada, era cautivante y abrazadora. 

Lentamente y con sumo cuidado, se estrechó mucho más contra la barrera cálida de músculos que la mantenían protegida. Él le tenía un brazo sobre la cintura, mientras que con su mano libre le acariciaba a ciegas el rostro. Sonrió mucho más y evito lanzar un placentero gemido, en cuanto el paró de cantar y comenzó a arrastrarle los labios por el hueso de la clavícula.

Drew era un experto en volverla completamente loca, pero no iba a permitírselo, no al menos en esa ocasión. Su hambre física podía esperar, lo que deseaba en ese momento era seguir escuchando su voz. 

-Sigue con la canción…-Le pidió con voz entrecortada-…Por favor.

“All alone, in my room
Waiting for your phone call to come soon
And for you, oh, I would walk a thousand miles,
To be in your arms, holding my heart”

No tuvo que pedírselo dos veces, Drew siguió sin siquiera pensarlo. Su corazón dio un vuelco dentro de su pecho, en cuanto inesperadamente él se acercó íntimamente a su oído y canturreo con firmeza la siguiente parte de la canción. 

Al escuchar aquel  “Oh I, oh I, I love you...And everything's gonna be alright”  todo pequeño rastro de inseguridad restante en su interior desapareció. Porque era cierto, todo estaría bien mientras ambos se mantuvieran juntos, todo funcionaria siempre y cuando lucharan por el amor que sentían.

Un último “Everything's gonna be alright” marco el final de la canción pocos minutos después y tras ello, Dest no hizo más que buscar a tientas el rostro del chico que amaba y besarlo tan tiernamente como le era posible. Estaba en el lugar correcto, él era su hogar y eso jamás cambiaría.

-Prométeme algo…-Volvio ella, pausando el beso por un momento-…Promete que cantará más seguido para mí.
-Mmmmm, no lo sé…-Drew lanzó una pequeña carcajada al escuchar un gruñido inconforme, después beso un par de veces más los labios que amaba. Sabía de antemano que no tenía caso resistirse, después de todo había nacido para obedecer cada orden que aquella chica dictara. Aun así amaba tentarla por momentos-... ¿Qué tendría yo a cambio?
-¿En verdad vamos a negociar esto?
-Considero que es lo justo, quiero decir, no suelo hacer esta clase de cosas.
-¿Cuándo fue la última vez que cantaste?
-No lo recuerdo bien, solo estoy seguro que fue en mis días de academia…-Un silencio incomodo se generó de in instante a otro, pero fue capaz de romperlo poco tiempo después. No estaba dispuesto a permitir que el pasado siguiera destruyendo su presente-…Canturreaba una canción de mi padre conforme atravesaba los corredores de la institución.
-¿Qué canción era?
-¿Qué canción?....-Inevitablemente pasó saliva al repetir para sí mismo la pregunta. Los recuerdos estaban llegando y la respuesta a aquella cuestión no era buena, ya que Caroline Kähler estaba implicada en ella-…Ninguna relevante realmente. 
-¿Por qué estas evadiendo la pregunta?
-No la estoy evadiendo, solo aclaro que no fue relevante.
-La canción te hacía pensar en ella ¿Cierto?...-Destiny sintió como sus intestinos se contorsionaban dentro de su cuerpo, pero aun con ello modero el tono de cada palabra. Tenía que ser adulta, aquello no tenía por qué afectarle en lo más mínimo-…Contesta.
-Dest…
-No lo voy a repetir ¿Qué canción era?
-Favorite Girl.

Las cejas de Dest se alzaron con insolencia y sin poder evitarlo una mueca llena de celos e indignación se dibujó en su rostro.

Vaya mierda, pensó internamente conforme hacia un puchero y trataba de contener sus impulsos infantiles. La perfecta señorita alemana había tenido el privilegio de escuchar la maravillosa voz de Drew mucho antes que ella y eso no la hacía feliz en lo absoluto. Agradecía infinitamente que la habitación estuviera completamente a oscuras, porque de no ser así, su jodida inseguridad estaría más que al descubierto. 

¿Pero cómo no irritarse? Estaba acostumbrada a ser la primera en la mayor parte de los aspectos en la vida de Drew, luego el recuerdo de esa jodida chica aparecía de la nada y…

-Basta…-Drew optó por hablar al sentir como ella se tensaba como una piedra. Le conmovía saber que ella lo celaba de esa manera, pero aun con ello no estaba dispuesto a permitir que se torturara así misma con ideas ridículas-…Tenía catorce años, no era más que un niño. Lo que sentí por Caroline no fue más que un flechazo. Mi subconsciente mendigaba amor y ella era la única que no me miraba con asco en ese tiempo, así que…
-No necesitas explicarme nada…-Negando apenada y aun irritada, Dest se pasó una mano por el cabello y gruñó en sus adentros. Se estaba comportando como una jodida niña-…No es de mi incumbencia, yo…Estoy siendo estúpida, lo siento.
-No estas siendo estúpida, estas siendo irracional y eso te hace ver sumamente adorable…-Lleno de ternura, le acaricio las mejillas y beso su nariz. Ella se hablando al instante como resultado y eso lo hizo sonreír. Ahí estaba su chica de nuevo-…Tu eres mi vida ¿De acuerdo? Me salvaste, alejaste a los demonios y te quedaste conmigo a pasar de los estragos que ellos dejaron en mi. Eres la reina de mi corazón y créeme, nadie estuvo siquiera un poco cerca de eso.
-Eso quiere decir que…-Conteniendo una sonrisa triunfante, lo alentó a acomodarse completamente encima de ella y le enredó los brazos entorno al cuello-… ¿Soy tu chica favorita ahora?
-Eres mi única chica ahora, mañana y siempre.

Drew la beso repetitivamente después de eso ¿Pero cómo no hacerlo?, pensó con los labios aun ocupados. Ella era el ser más dulce y maravilloso sobre la faz de la tierra, era todo, era un ángel y por fin le pertenecía, ella finalmente era suya.

El peso de aquella afirmación por fin cobro vida completamente en su cabeza y eso basto para que su sentido de posesividad se liberara como un toro embravecido. Sin poder contenerse, hundió la lengua mucho más en la cálida boca que amaba y se posiciono mucho más profundo entre las piernas que lo mantenían preso. 

Emitió un gemido audible en cuanto ambas pelvis se encontraron en el camino. La fricción era sumamente infernal y agonizante. Todo lo que su instinto carnal deseaba estaba ahí, al alcance de sus manos.

-¡Oh Jodido infierno!

Maldijo entre un bramido, en cuanto Dest comenzó a frotarse contra él sin algún rastro de pudor o vergüenza. Inconscientemente trato de alejarse, pero ella fue mucho más rápida y le engancho una pierna en las cintura para mantenerlo justo donde lo quería. El vaivén de caderas nació nuevamente y volvió a ocasionarle una blasfemia, pero en esa ocasión fue mucho peor ya que Destiny opto por trazar una serie de besos atreves de su barbilla conforme se mecía.

-Cariño, no…-Trato de renegar, pero ella busco con ansias la piel debajo de su camiseta, aumentando así la tortura-…Destiny…
-Shhh…-Masculló Dest como respuesta, antes de surcar con sus manos un camino sensual por la fuerte espalda que amaba-…Esto está bien, ambos lo queremos, lo necesitamos…Déjate llevar, solo esta vez. 

No pudo terminar la frase, ya que Drew bufó lleno de rendición y asalto su boca desesperadamente. Aquello era una luz verde, él había cedido y eso ocasiono que el ardor en su interior se liberará sin temor. Por fin la última barrera había caído.

Correspondió al beso con la misma necesidad y hambre, momentos después y por inercia, sus manos bajaron hasta poder tenerlo sujeto por el trasero. Comenzó a mecerse nuevamente tras ello y sin dudarlo lo alentó a ser participe en el acto. Probablemente Drew había cedido ante el contacto sexual, pero eso no significaba que su cuidado excesivo hubiera desaparecido. Él seguía pensando, lo hacía incluso en ese momento.

-¡Ah, dios!

Fue su turno para gimotear, ya que inesperadamente Drew tomó el control de los balanceos. La velocidad aumento y con ello la temperatura subió sofocantemente. 

El espacio entre sus piernas punzaba dolorosamente y su piel se encontraba erizada y cubierta de sudor. La sensación era embriagante y anhelante, era simplemente una tortura. La última vez que había experimentado  algo parecido a ese mar de ondas eléctricas, había sido durante su última noche en Italia, y si era honesta consigo misma tenía que aceptar que no existía comparación alguna. 

Con Drew todo era diferente, con él todo se sentía natural y correcto, justo como en ese momento.

La primera oleada de placer la obligo a arquearse contra el sofá violentamente, para la segunda y tercera, mascullo en alto el nombre del hombre que amaba y se aferró al él sin ningún tipo de reserva. Drew murmuró su nombre al igual, pero a comparación suya, no se relajó, lo cual la obligo a salir de su cómoda nube lívida. Él respiraba con dificultad y tenía cada musculo del cuerpo rígido como una piedra.

-¿Cariño?
-Está pasando…-Drew susurro aquello en completo pánico. El pasado estaba mezclándose con el presente en su cabeza de nuevo-…Toda la mierda está volviendo, necesitas irte de aquí.
-No, no pienso dejar que nos arruinen esto.

Tomando valor de un lugar desconocido, se abrazó con fuerza a él y comenzó a murmurarle un sinfín de cosas al oído. 

Le acaricio la espalda con rítmicos movimientos, incluso se atrevió a besarlo un par de veces. Drew se amoldó entorno a su abrazo poco tiempo después y eso le otorgo un alivio inimaginable. Aquello era un enorme avance, el subconsciente de aquel chico comenzaba a reconocerla incluso en los momentos de oscuridad. 

Sin duda alguna había esperanza, sin duda alguna existía una luz al final del túnel.

-Soy yo…-Canturreo victoriosa y feliz sin soltarlo-…Los sabes ¿Cierto? Son mis manos, es mi aroma…Estas a salvo.
-¿Cómo es que puedes lidiar con todo eso?...-Drew susurro la pregunta aun escondido en el cuello de la chica que amaba. Vergüenza, eso era lo que corría por sus venas-…¿Por qué no simplemente me dejas y buscas a un chico que pueda darte lo que en verdad te mereces?
-Tú me das todo lo que necesito, tu eres ese alguien y no pienso tolerar que sigas pensado lo contrario…-Afligida y un tanto irritada, se movió lo suficiente como para encontrarlo entre la oscuridad. No podía verlo del todo gracias a la poca luz de la habitación, pero lo conocía demasiado bien como para saber el cómo debía lucir. Apenado, furioso, frágil-…Esto no es tu culpa.
-¿Y eso se supone que debe hacerme sentir mejor?
-Drew…
-No, Dest…-La cortó bruscamente, para luego salir del refugio de sus brazos e incorporarse en el sofá-…Estoy jodido, ni siquiera puedo darte esta clase de encuentros. ¡No hago más que arruinar las putas cosas!
-¿Sabes? Estoy harta, tienes razón, arruinas todo a tu paso, pero solo para que lo sepas, no son tus traumas ni demonios ¡Es tu actitud de mierda!

La mordacidad en cada una de aquellas palabras, ocasiono que Drew se estremeciera de pies a cabeza, eso y que su burbuja compasiva se reventara. Ella estaba en lo correcto, su carácter inseguro había jodido todo una vez más.

Arrepentido y un tanto frustrado, intento llegar a Dest nuevamente, pero su intento fue en vano ya que ella eludió su tacto y salió del sofá sin emitir sonido alguno. 

Inconscientemente se puso de pie y comenzó a ir tras ella, sin importar la oscuridad a su alrededor. La encontró pocos segundos después y sin poder contenerse la apresó fuertemente por el brazo, fue entonces cuando la luz de noche de la habitación los ilumino a ambos.

Una agonizante punzada se Incrustó en su corazón al por fin poder apreciar plenamente el rostro que amaba. Ella estaba radiante, pero a la vez destrozada.

Su cabello se encontraba salvajemente alborotado y sus pupilas dilatadas dejaban al descubierto la serie de acontecimientos que habían vivido antes de que todo se fuera a la mierda. Maldijo internamente al recordar el placer compartido y sin poder contenerse más se auto declaro un auténtico hijo de puta.

Destiny le había confiado su cuerpo una vez más y ¿Qué había hecho al respecto? Si, arruinarlo con su autocompasión de mierda. En lugar de responderle con arrumacos y caricias la había incomodado con su patética inseguridad. Tenía que parar, tenía que dejar de orillarla a un punto sin retorno.

-Lo siento…-Se disculpó firmemente sin soltarla-…Tienes razón, soy un imbécil, pero no puedo dejar de serlo…No cuando se trata de ti y de tu bien estar.
-En ocasiones siento que aún no eres capaz de comprender la magnitud de lo que siento hacia ti…-Clavando la vista en la placa militar que colgaba de su cuello, Dest suspiró derrotada. ¿Qué más tenía que hacer para demostrar la pureza de sus sentimientos?-…Te amo más de lo que me amo a mi misma, pero tal parece que para ti no es suficiente…¿Cómo es que funcionaremos si tras  cada  bache me alientas a buscar a alguien más? ¿Eso es lo que quieres? ¿Deseas que otro ocupe tu lugar?
-No…-Drew contesto al instante, conforme sentía como una rabia inexplicable trepaba por su columna. Definitivamente no deseaba eso-…Tú eres mía.
-Pues lamento decirte que no te comportas como si estuvieras entusiasmado con la idea.
-Cariño…
-¿Sabes? La última vez que me líe con alguien sexualmente fue durante mis últimos días en Italia…-No le importo en lo más mínimo la mirada embravecida que se dibujó en los ojos que adoraba, estaba enfadada así que hablaría-…Estaba convencida de que podía encontrar a alguien mucho mejor que tú, justo como tú mismo lo piensas, así que comencé a “buscar”…-Sonrió amargamente tras los recuerdos-…El primer intento fue Cameron, nos enredemos como mucho dos semanas, incluso compartimos habitación. Tiempo después Karlie llego y todo termino.
-Destiny, basta.
-Luego llego Piero…-Insolentemente alzo su camiseta y dejo al descubierto su perfecto tatuaje-…Él fue quien hizo esto. Comenzamos a salir poco tiempo después y si soy honesta tengo que admitir que era sumamente bueno con las manos.
-¡Cierra la boca!
-La noche antes de volver a Texas, me puse completamente ebria…-El verde y el azul se cruzaron en una intensa batalla orgullosa-…Estuvimos en la cama durante horas, uno encima del otro, volviéndonos locos y ¿Sabes? La sensación fue fría y vacía, pero por un instante te olvide.

Drew tenso la quijada tan fuertemente que un tronido se escuchó, pero aun con ello Dest mantuvo su posición. Sabía que él se encontraba ardiendo, sabía que lo más probable era que estuviera sufriendo, pero no tenía otra opción. Aquella era la única forma de hacerlo entrar en razón.

-¿Te acostaste con ellos?
-¿Eso importa?...-Retrocedió un paso sutilmente al contraatacar la pregunta llena de rabia que él había generado inesperadamente. Drew estaba a nada de enloquecer-…Dime ¿Eso importa?
-¿Por qué haces esto?....-Cuestiono, temblando de rabia y dolor. ¿Por qué ella lo estaba apuñalando de esa manera?-… ¿Por qué estas torturándome?
-No te agrada ¿Cierto?....-Lo retó altiva y decidida-…Te asquea la idea de que haya sido de alguien más. Bueno, a mí me asquea que insinúes que eso pueda volver a pasar…-Sin dejar de míralo se acercó hasta a estar a tan solo un par de centímetros-…Me sentía sucia, sucia y hueca tras cada uno de esos encuentros. Si, obtenía placer, pero ¿De qué te sirve todo eso si al final no hay amor de por medio? Tú me das amor, puedo sentirlo en cada roce, incluso en cada mirada que me regalas. Tú me haces sentir completa. Tú me hiciste tener un jodido orgasmo alucinante hace un par de minutos y aun con ello consideras que debo dejarte, para luego ir en busca de alguien mucho mejor. Dime, Drew ¿En verdad me quieres en tu vida?

Él no contesto con palabras, a cambio de eso la envolvió con sus fuertes brazos y la estrechó con necesidad contra su cuerpo. Había entendió por completo el mensaje, era tiempo de dejar de ser un jodido imbécil.

-Eres lo único que necesito conmigo para ser feliz…-Conteniendo el sentimiento, le enmarco el rostro con las manos y la lleno de besos-…No quiero que busques a nadie más, no quiero que te rindas conmigo, quiero tenerte para siempre.
-Si eso es verdad ¿Por qué consideras lo contrario?
-Porque sigo teniendo miedo.
-Estoy aquí…-Conmovida por la situación, se relajó y lo miró llena de amor-…Me tienes, me has tenido siempre. Sé que el temor llega a ser asfixiante, pero estaremos bien, solo por favor deja de decir cosas como esas.
-De ahora en adelante solo diré una cosa y eso es que te amo.
-Yo también te amo, campeón. Te he amado siempre.

Compartieron un largo y profundo beso, y con ello Drew aprovecho la oportunidad para remediar los estragos de su comportamiento. Se adueñó de aquella dulce boca cuantas veces quiso, luego simplemente acaricio con dulzura cada milímetro de piel descubierta y le susurro unas cuantas cursilerías al oído.

 No cabía duda de que era afortunado, pensó al comenzar a jugar con las hebras del sedoso cabello rubio de aquella chica. No cabía duda de que ella era su salvación.

-Me gusta eso…-En un acto reflejo, le pellizcó las mejillas aun sonrojadas. Ella solo rodo sus ojos como respuesta-…Me gustas tú teniendo este aspecto.
-Bueno, en ese caso deberías tenerme sobre un sofá más seguido.
-No seas insolente.
-Solo estoy siendo honesta. 
-Eres tan maravillosa…-Negando incrédulo, la beso una vez más. Segundos después, cedió ante una leve preocupación-…Solo dime una cosa ¿Estas bien? Yo no te lastime o…
-Estoy perfectamente…-Lo interrumpió  tajante antes de que él comenzara a desvariar, después se mordió el labio y considero en sacar a flote un pequeño aspecto no había podido dejar pasar-… ¿Qué hay de ti?
-Todo está en orden…-Se encogió de hombros y sin poder evitarlo, trato de restarle importancia-…La mierda comenzó a trepar por mi cabeza, pero pude resistirme, todo parece ser más fácil cuando te tengo cerca.
-Entonces… ¿Estas bien con lo que pasó?
-¿Por qué no habría de estarlo? Sé que verme en ese estado es aterrador, daría lo que fuera por evitarte ese tipo de imágenes, pero créeme, tú no eres el detonante de los fantasmas de mi pasado...Soy hombre, Dest, sin contar que te amo. Hacerte el amor es lo que más deseo en este mundo, así que estoy bien con cualquier actividad que se acerque a ello por el momento.
-Si eso es verdad ¿Por qué tu no…?

La confusión lo aturdió por una mínima fracción de segundo, pero entonces dirigió la vista hacia donde los ojos de Dest miraban y entendió.

La sangre subió hasta sus mejillas y el aliento se atascó en su garganta al notar su muy alterada entrepierna. Estaba excitado, incluso lo que seguía después de eso. 

Completamente apenado y nervioso, se cubrió a si mismo con las palmas de las manos y pensó en algo no tan patético que decir. Aquel inconveniente jamás había sido un problema para las chicas con las cuales se había revolcado en el pasado, luego Dest aparecía y cambiaba absolutamente todo.

Necesitaba con urgencia aquella terapia, por ella, por ambos.

-No tenías que presenciar algo como esto, lo siento.
-¿Te estas disculpando por tener una erección?....-La incredulidad e ironía en las palabras de Dest fue casi palpable-…Cariño, eres humano. Nos divertimos sobre ese sofá, es algo sumamente normal, yo solo me preguntaba… ¿Hice algo mal?
 -¡Joder, no!...-Alarmado y odiándose a sí mismo por ponerla en esa posición, decidió simplemente decirlo-…Tu nunca podrías hacer algo mal, esto es solo una secuela más de toda mi mierda…Por lo regular yo jamás, tu sabes…
-¿Nunca has tenido un orgasmo?
-Por supuesto que los he tenido, pero no...-Drew deseo comenzar a golpear cosas en cuento su lengua se trabo. Era un jodido fenómeno-…Lo que quiero decir es… ¡Mierda! ¿Podríamos dejar esta conversación por ahora? Estamos en la casa del árbol de tu hermana, sin contar que esta cosa en mis pantalones acabó con mi dignidad, por favor amor.

Drew rogó aquello tan afligido y avergonzado, que Dest dio un paso atrás con su incertidumbre y fue en su busca para reconfortarlo. Aún tenían un largo camino por recorrer, pero lo harían juntos y eso era más que suficiente.

-De acuerdo, no más preguntas incomodas…-Le sonrió comprensivamente antes de tomarlo por las mejillas y besarle la nariz-…Sea lo que sea puedes contármelo cuando estés listo, de cualquier forma, creo que hemos avanzado demasiado para ser nuestro primer día oficial como pareja.
-Volviendo a eso…-Drew le envolvió la cintura con los brazos, sin romper la conexión con sus ojos-… ¿Crees que sea tiempo de hacerlo plenamente oficial? Tu padre y el mío lo saben, pero los demás…
-Si soy honesta, me gustaría esperar un poco más. Tú sabes, la relación entre nuestras familias sigue sin ser estable, además…Quisiera hablar con mi padre antes de marcar un comienzo ante todos.
-De acuerdo, será como tú digas.
-Mantendremos un bajo perfil, pero aun con ello no pienso seguir mintiendo…-Mordiéndose el labio, adopto una expresión falsamente herida-…Me temo que tendré que terminar con Zett.
-Vaya, eso es una lástima.
-¿Eso es todo lo que tienes que decir?
-¿Qué otra cosa diría?
-Oh, no lo sé, tal vez un “¿Sabes?, creo que al igual tendré que terminar con Clarie”.
-Me agrada Clarie, no quiero terminar con ella.
-En ocasiones eres un completo idiota ¿Lo sabias?
-Claro que lo sé, pero soy tu idiota.
-Sí, mi idiota. Solo mío.

Pudieron haberse besado por centésima vez en la noche, pero fue entonces cuando una de las luces de la mansión se encendió. Dest se alzó de puntillas y observó brevemente por la ventana que daba a su hogar. Sus padres habían vuelto, lo cual significaba que era momento de regresar a la realidad.

-Tenemos que bajar…-Anunció no tan entusiasmada, conforme trataba de recomponerse un poco-…Me llamarán para cenar en cualquier momento.
-Aunque me duela admitirlo, estoy de acuerdo contigo…-Drew la imitó y sin más comenzó a alisarse la ropa-…Tu padre me matará si descubre que te tuve solo para mi durante todas estas horas
-Pensé que ya eran amigos.
-Él no confía en mí, Dest. Lo cual comprendo a la perfección, el único motivo por el cual accedió a escucharme es porque te ama, lo hace a tal grado que prefiere arriesgar tu bien estar a perderte por completo.
-No lo sé, Drew…-Suspirando llena de cansancio, se cruzó de brazos y medito las palabras-…No creo estar lista para perdonarlo.
-No te estoy pidiendo que lo hagas, solo estoy tratando de que entiendas su punto…-Sonriéndole con ternura, se inclinó y la beso por última vez a lo alto de la cabeza-…Todos cometemos errores, amor. Todos merecemos una segunda oportunidad, piensa en ello.

Destiny se mantuvo sumergida en sus pensamientos durante todo el trayecto de vuelta a la mansión, momentos después y tras llegar a la puerta de la cocina, simplemente tomó la mano del chico que amaba y le regalo un pequeño apretón. 

Odiaba ser indiferente y distante, odiaba ocultar lo que sentía, pero le reconfortaba saber que aquel teatro estaba a punto de acabar. Solo tenía que ser paciente, solo era cuestión de soportar todo un poco más.

-Te amo…-Susurró casi en silencio-…Te amo, no lo olvides.
-Yo te amo al igual, Dest…-Contesto él, regresando el apretón en su mano-…Y créeme, no lo olvido. No más.

Recorrieron la desierta cocina con las manos entrelazadas, no fue hasta llegar al comedor principal cuando optaron por soltarse a sí mismos y comenzar con su ya clásica actitud desinteresada.

Dest parpadeo sorprendida, en cuanto asimilo la escena que se desarrollaba tranquilamente frente a sus ojos. La mesa estaba completa, lo cual no sucedía con regularidad. Wrath y Nicholas ocupaban sus respectivos lugares, al igual que sus padres y comían pizza, justo como solían haberlo hecho antes de que todo comenzara a caerse en pedazos. 

Consideró aclarar su garganta para hacerse notar, pero para su desgracia no tuvo que hacerlo, ya que Ronnie se encargó de anunciar su llegada, o más bien la de Drew.

-¡Dlu!

Todas las cabezas se giraron en cuanto Ron grito prácticamente aquello, y eso ocasiono que la sangre se fuera hasta sus pies. 

Pasó saliva como si se tratara de una enredadera de espinas, en cuanto se percató de como la expresión serena de su padre se ensombrecía levemente. Él estaba ahí, en la cabeza de la mesa, con su camiseta de vestir desabotonada y enrollada por las mangas, mirando fijamente hacia ambos. “Por favor no lo arruines”, pensó.

-La cena esta lista, tomen asiento.

Tras mencionar aquello, Nick desvió la mirada y se concentró en su pequeña hija, lo cual desconcertó a Dest por una breve fracción de tiempo. ¿Eso era todo?

Recelosamente y aun sin comprender, inicio el camino hacia su lugar designado en la mesa, pero pocos pasos depuse se detuvo. Drew no había caminado junto con ella, él seguía de pie justo debajo del umbral de la habitación.

-¿No vienes?
-No, es tiempo de que vaya a casa.
-Serán como mucho veinte minutos, anda.
-No quiero interrumpir su momento familiar, así que…
-Tú eres de la familia…-Nick volvió a articular palabra, ocasionando que todos contuvieran el aliento-…Ahora toma asiento, no voy a repetirlo de nuevo.

Drew se mantuvo completamente quieto, pero luego y tras ver la expresión suplicante en el rostro de la chica que amaba, accedió. No estaba en posición de retar a Nick, lo mejor era jugar con sus reglas hasta poder tomar el completo control de la situación.

-Gracias por la invitación…-Murmuró al tomar posición junto a Dest en la mesa, momentos después solo sonrió un poco-…De no ser por esto, habría terminado cenando comida congelada, papá no es bueno en la cocina.
-¿Qué hay de Selena?...-Miley decidió comenzar un tema de conversación para romper el incómodo silencio-…Ella es sumamente experta en el arte culinario.
-Mamá salió de la ciudad, ella y Amanda están con la tía Taylor en estos momentos.
-¿Nueva York?
-Sí, cosas relacionadas con trabajo.
-Espero que tu madre lo esté tomando con calma…-El tono empleado por Miley fue un poco aprensivo y preocupante-…Suele sumergirse demasiado en cuando está en su faceta laboral.
-Mencionó algo acerca de una recaudación, así que no creo que vaya a sofocarse demasiado. De cualquier forma, gracias por preocuparte, tía Miley.
-No tienes nada que agradecer, Drew. Ahora dinos ¿Qué hay de ti? ¿Cómo estas llevando el estar de nuevo en casa? Sé que han pasado casi ya dos meses, pero todo fue tan repentino… ¿Cómo van las cosas con Clarie?
-Oh, ella…
-¿Clarie?...-Nick dejó de alimentar a Ronnie para clavar la vista en su ahijado-… ¿Quién es Clarie?
-Es la novia de Drew, cariño…-Miley respondió al no ver señales de vida por parte del hijo de su mejor amiga-…Se conocieron hace poco.
-¿Novia? ¿Sales con alguien?
-Sí, quiero decir, solía hacerlo…-Aclarando la garganta, Drew organizo las ideas en su cabeza. El padre de Dest no tenía una expresión feliz en el rostro, tenía que controlar la situación antes de volver a ser vetado de aquella casa-… Verán, las cosas no funcionaron.
-No mencionaste a Clarie en la conversación que tuvimos el día de hoy…-Todos se tensaron en cuanto Nicholas volvió a interferir-…Pensé que estabas siendo sumamente honesto, pero veo que no.
-Tío Nick, escucha…
-Papá no es lo que parece…-Destiny tomo valor y se interpuso entre la guerra inconsciente que se estaba generando en su mesa. No obtuvo más que una fija y fría mirada por parte de su progenitor-…Él fue honesto, esto es solo un mal entendido.
-Déjalo pelear sus propias batallas, Nichol.
-Yo solo quiero que entiendas que…
-No funcionó, tío Nick…-Las miradas regresaron a Drew. Él no hizo más que encogerse y pasar una mano por su cabello-…Clarie es alguien sumamente especial, pero no tan maravillosa como la persona que verdaderamente amo.
-De acuerdo, vamos a calmarnos…-Miley acaricio el brazo de su esposo titubeantemente, para luego sonreír hacia su ahijado un tanto aturdida. ¿Acaso la relación entre aquellos dos jamás iba a mejorar?-...Bueno, Drew, espero que todo resulte bien con las persona que en verdad amas.
-Yo también tía Miley, gracias.
-¿Qué hay de ti, amor? Como estuvo tú...-De un momento a otro, los ojos azules de Miley se clavaron en el objeto que colgaba del cuello de su hija e inesperadamente se quedó sin habla. Miles de viejos recuerdos comenzaron a llegar después de eso-…Espera un minuto ¿Eso es un collar de identificación? 
-¿Qué?...-Inconscientemente, Dest cubrió la placa de Drew con una mano. ¿Qué clase de pregunta era esa? ¿Y por qué su madre le sonreía como si fuera echarse a llorar de felicidad en cualquier momento?-…Ammm, si supongo que lo es.
-¿De dónde la sacaste?
-Fue un obsequio.
-Dios, esto está lindo e irónico…-Conmovida, Miley tomó la mano de Nick y la apretó tiernamente-… ¿Puedes creerlo, amor?
-¿Creer que?...-Visiblemente irritada por no comprender nada, Dest exigió una explicación con la mirada-…Solo es un collar.
-No es solo un collar…-Contraataco Nick al permitirse observar aquel objeto familiar-…O al menos no lo fue para nosotros. Cuando era joven le obsequie a tu madre mi placa de identificación médica. Mi diabetes era nueva y un tanto peligrosa, así que me dieron tres placas para obsequiárselas a las personas más importantes en mi familia por si llegaba a surgir una emergencia.  Una se la di a mi madre, otra a Kevin y la última se la obsequie a tu madre, ellos cargaban mis datos en sus cuellos y yo cargaba sus números de teléfono en el mío. No se le da una placa de identificación a cualquiera, quiero decir, portar una collar de identificación es como llevar contigo un pedazo de la persona que te la obsequio.
-Zett debe amarte demasiado…-Miley descargo todo su amor de madre al observar a su pequeña-..De no ser así no te habría obsequiado algo como eso.
-Esto…Yo…-Destiny balbuceo torpemente. ¿Cómo se asimilaba algo como aquello? No podía seguir mintiendo, no al saber la importancia de los actos de Drew-…No fue un regalo de Zett, mamá.
-¿A no?
-No, fue de Drew.

La sorpresa cayó en todos los miembros de la mesa, ocasionando hacia una serie de sucesos impactados. 

Nicholas se atraganto con su bebida, Wrath dejó caer su pedazo de pizza, Ronnie aplaudió como si fuera la única persona en la habitación a la cual le agradaba la idea, Nick solo alzo las cejas y Miley, Miley simplemente palideció y luchó por no desmayarse.

El silencio reino en la habitación después de eso y de inmediato Dest pensó en la forma de romperlo. Si, sabía que habían acordado esperar para dar la noticia, pero ¿Qué otro camino había tenido? No estaba dispuesta a manchar actos tan puros como ese con sus mentiras, no estaba dispuesta a seguir haciéndole creer al mundo que el causante de su felicidad era un chico que ni siquiera existía. Tenía que comenzar a ser honesta, el tiempo corría y no esperaba por nadie.

Tomó una gran bocanada de aire y se preparó para explicar cada una de las cosas que habían sucedido desde el regreso de Drew, pero entonces e inesperadamente, el sonido de la puerta principal se escuchó y con ello Justin apareció.

Se quedó muda al notar la apariencia de aquel hombre. Por lo regular Justin solía verse impecable y fresco, pero en ese momento las características eran todo lo contrario. Su tío se veía derrotado y roto, tenía los ojos inyectados en sangre, su ropa estaba algo sucia y no era capaz de mantenerse erguido. ¿Qué mierdas estaba pasando?

La primera persona en ponerse de pie fue su padre y eso la tensó de pies a cabeza. La relación entre ambos seguía sin ser buena. Las cosas terminarían mal si alguno de los dos cruzaba la línea.

-¿Justin?

Nicholas llamó a su mejor amigo como si de un niño se tratara. El hombre con tatuajes simplemente le brindó una rápida mirada y se echó a reír.

-Amigo ¿Qué sucede?
-¿Amigo?...-Aun riendo amargamente, Justin se alejó de la pared que lo mantenía de pie y camino torpemente hacia él que alguna vez había sido su socio-… Tú no eres mi amigo, tú no significas nada para mí.
-¿Papá?...-Fue el turno de Drew para actuar. Había visto a su padre ebrio con anterioridad, pero ninguna de aquellas ocasiones se comparaba con esa. Algo estaba pasando y tenía que saber lo que era-… ¿Qué sucede?
-Sucede que ese maldito hijo de puta volvió…-La voz de Justin se cargó de odio al hablar-…Él quiere quitarme a tu madre, pero no lo voy a permitir.
-¿Qué tiene que ver mamá en todo esto?
-Tu solo…Solo quédate aquí, yo me haré cargo de todo lo demás. Iré por tu madre y tu hermana, yo iré…
-Estas demente…-Nick se interpuso entre su mejor amigo y la salida al verlo avanzar con pasos decididos-…Solo mírate, no puedes viajar a Nueva York en este estado.
-¡Aléjate y déjame en paz!
-Piensa en tus hijos, Justin.
-¡Es lo que hago!...-Rabiando, Justin se enfrentó cara a cara con el hombre que trataba detenerlo-… ¿Recuerdas cuando dijiste que me metiera en mis propios asuntos? Bueno, ahora es mi puto turno de decírtelo ¡Vete a la mierda y aléjate de mí!

Nick no se inmutó ante la agresiva declaración, pero aun así dio un par de pasos atrás y dejo ir al hombre embravecido. Drew estuvo a nada de salir detrás de su padre después de eso, pero no pudo hacerlo ya que el padre de la chica que amaba alzo una mano en señal de calma.

-Yo iré…-Nick tomó su chaqueta del respaldo de la silla, para luego solo suspirar-..Tú quédate aquí.
-Algo está pasando, tengo que saber lo que es…-Reprochando, Drew observó a su tío con severidad-…Él jamás se había comportado de esa manera.
-Justin es justo igual que tú, ya te lo dije…-Ambos cruzaron miradas-…Es terco e imprudente, nada de lo que le digas lo hará reaccionar ahora. Lo seguiré de cerca con mi coche y me asegurare de que llegue en una sola pieza a Nueva York, lo que pase luego dependerá de tu madre…-Negando para sí mismo, Nick camino hacia el corredor. Segundos antes de salir, le regalo un vistazo significativo a su mujer-…Sabes que hacer, cariño.

Miley asintió al instante y con ello Nicholas dejo la habitación, minutos después el chillar de unas llantas en el pavimento se escuchó.

-No te preocupes, hijo. Llamaré a tu madre y la pondré al tanto de todo, ya verás que no es más que un mal entendido.

Dest observó atenta como su madre besaba la mejilla del chico que amaba antes de salir disparada hacia la oficina de su padre. Nicholas y Wrath tomaron a Ronnie poco tiempo después, para luego excusarse con un par de susurros y darles completa privacidad. Solo en ese momento se permitió reaccionar, al verse completamente sola en el lugar, se movió hacia Drew con suma velocidad.

Él se miraba en completo control, pero aun con ello era consciente de la facilidad con la cual aquel hombre camuflajeaba sus sentimientos. No podía abandonarlo, todo iba a estar bien y tenía que asegurárselo.

-Oye, calma…-Cuidadosamente, le acaricio el rostro para llamar su atención. Drew posó sus ojos en ella al instante-…Mi madre tiene razón, esto no es más que una equivocación.
-Aun así todo esto me pone inquieto…-Cerró los ojos segundos antes de inclinarse hacia la caricia que ella le proporcionaba-… Lo mejor es que vaya a casa, tal vez pueda saber lo que pasó estando ahí.
-Mi padre dijo que te quedaras, además estarás solo, algo puede pasarte.
-Sabes que eso es imposible…-Enternecido, le enmarco el rostro con las manos y la besó brevemente. Adoraba cuando ella lo trataba con aquella actitud protectora-…Sabes que puedo cuidarme solo.
-Si lo sé, pero aun sabiéndolo me gusta imaginar que puedo cuidar de ti…-Manteniéndolo cerca, sonrió tímidamente-…Me gusta pensar que me necesitas.
-Lo hago, te necesito todo el tiempo. Tú proteges mi corazón.
-En ese caso, deseo proteger tu corazón esta noche…-Sin importar que alguien pudiera verlos, Dest se abrazó a él lo más íntimamente que pudo-…Por favor, quédate. Duerme conmigo, solo tú y yo, sin miedos, sin reservas…Por favor.
-De acuerdo, tu ganas …-“Ella siempre gana” gritó una pequeña voz en la cabeza de Drew, ocasionando que riera entre dientes.  Si, ella siempre ganaba-…Solo seremos tú, yo y nuestros corazones esta noche.








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-Oh, vaya.

Amanda alejó la mirada de los diversos edificios de Nueva York, en cuanto escuchó el pequeño y silencioso murmullo de la joven que estaba sentada a su costado.

Llevaban por lo menos veinte minutos sumergidos en el infernal tráfico de las calles de la gran manzana. Su madre y Taylor se mantenían ocupadas verificando los últimos detalles del show, Grace por otro lado parecía tener un dilema emocional en ese instante.

Alzando una ceja un tanto divertida, se inclinó un poco hacia su pequeña prima y observó la pantalla de su teléfono. 

Un “Siento mucho como me he comportado estas últimas semanas, no sé qué está pasando conmigo. Necesitamos hablar Gracie, de cualquier forma no olvides que te amo. – Carrie” se leía claramente en el aparato. Bueno, no podía culparla por tener un shock mental después de todo. 

-¡¿Qué mierdas significa eso?!...-La pregunta salió de Grace en un volumen completamente audible, volumen que se obligó a si misma a reducir en cuanto se percató de la mirada severa de su madre-…Estoy jodida, ella se alejará de mí, lo sé.
-Vamos, no seas tan paranoica…-Re-leyendo el mensaje, Mandy hizo una mueca despreocupada-…Ella solo quiere hablar contigo, tal vez está igual de confundida que tú.
-¿Crees que Carrie sienta lo mismo que yo?
-No puedo contestar a eso con la seguridad que quisiera, pero tal vez tú si puedas hacerlo. Piensa un poco, recuerda todo lo que has vivido con ella. ¿Existe alguna situación en la cual hayas sentido una conexión distinta de su parte?
-Hubo una ocasión en la cual se quedó a dormir en nuestra casa…-Grace aparto la vista apenada, pero no dejo de sonreír-…Era media noche y Carrie tuvo una pesadilla, la sentí estremecer así que desperté y me encontré con su mirada, ambas estábamos cara a cara.
-¿Qué pasó luego?
-Ella frunció el entrecejo por unos segundos, luego solo dijo “Tienes los ojos azules más hermosos que alguna vez haya visto, Grace”.
-Whaooo, eso…-“Amo tus ojos, el color verde jamás se había visto tan hermoso en una mirada hasta que te conocí, Mandy” Un denso escalofrió regreso a Amanda a la realidad-…Eso dice mucho.
-¿Tú crees?
-Sí, solo tómalo con calma.
-¿Crees que deba responder a su mensaje?
-Claro, envía lo primero que se te venga a la mente.
- Bien…-El semblante de Grace se tornó serio al escribir, momentos después y tras presionar enviar, mostro el resultado-… ¿Qué te parece?
-“Sea lo que sea, nada cambiará. También te amo”…-Mandy luchó contra una rara punzada de nostalgia en cuanto repitió las palabras que su prima había enviado. ¿Por qué aquel tema le afectaba demasiado?-…Me parece perfecto, eres buena con las palabras, justo igual que tu madre.
-¿Qué hay de ti? ¿Por qué no envías algo lindo al igual?
-¿Ah?
-Si, a tu novio le gustará.

La repentina mención de Wrath ocasiono que un raro sentimiento comenzara a carcomerla por dentro. Era una mezcla extraña entre culpa e incomodidad, era aprensión y duda.

Frunciendo los labios y al meditar escasos segundos, tomó su pequeño teléfono del bolso y abrió la última conversación con el chico que amaba. 

Tenía un par de mensajes sin contestar, lo cual empeoro la sensación incómoda en su pecho. Mecánicamente y sin querer pensar demasiado, contesto rápidamente y envió un breve “Te amo”, un te amo que por alguna razón se leía fuera de lugar.

-¿Algún mensaje de tu padre, amor?

Agradeciendo al cielo la distracción, alzo la vista y se concentró plenamente en la mujer que le había dado la vida. Su madre se miraba hermosa y serena con aquel vestido negro, pero aun así había un leve rastro de preocupación en su mirada. Tal parecía, aquel no era el día perfecto de nadie.

-Ammm no, creo que no…-Contesto después de verificar su bandeja de entrada-… ¿Quieres que le llame?
-No, yo solo…-Selena paso saliva y negó brevemente-…Solo era una simple pregunta, trate de llamarlo antes de salir del departamento, pero no tuve respuesta. Lo más probable es que estuviera tomando una ducha.
-Devolverá la llamada en cuanto lo note, no sabe estar sin ti.
-Eso espero, cariño.
-Bien, dejamos las cursilerías, es tiempo de trabajar…-Taylor lanzó el programa del evento lejos y clavo los ojos en su sobrina-…Llegaremos al teatro en menos de diez minutos, el plan es el siguiente. Estaremos como mucho cinco minutos en la alfombra, luego entraremos y tu iras directamente al camerino. Tendrás poco menos de quince minutos para prepararte, luego te dirigirás al escenario para que te equipen con todo lo necesario, mi banda estará esperándote.
-De acuerdo…-Amanda asintió y se concentró por completo en lo que pasaría aquella noche-…Hagámoslo.
-Todo saldrá bien, pequeña mamba. Te robaras el corazón de cada persona en esa habitación, ya lo veras.


Llegaron a las afueras del teatro en el tiempo previsto por Taylor, luego simplemente se dedicaron a seguir el plan al pie de la letra. Caminaron sobre la alfombra roja del evento por escasos segundos. Amanda se mantuvo junto a Selena en todo momento, incluso dieron una pequeña entrevista a un conocido medio de comunicación juntas.

Mandy actuó en modo automático en cuanto tuvo un pie dentro del recinto. Disculpándose con las diversas personas que deseaban intercambiar un par de palabras con ella, comenzó a moverse con rapidez a través del lugar. Una vez dentro del camerino seleccionado, empezó con su rutina pre espectáculo. Cambio el hermoso vestido color sangre que portaba, por uno color rosa pálido, momentos después se soltó el cabello y trato de lucir un poco más natural en cuestión de maquillaje.

Estaba en los últimos retoques, cuando la puerta del camerino se abrió. La imagen de un hombre desconocido se reflejó en el espejo que tenía frente a ella, ocasionando que por un momento se quedara completamente quieta. El tipo debía tener la misma edad de su padre. Moreno, alto y complexión robusta, portaba un traje negro implacable y una extraña sonrisa confiada en el rostro. ¿Quién mierdas era ese hombre?

-¿Puedo ayudarlo?
-Jesús, eres idéntica a tu madre…-Ignorando por completo la pregunta, él sujeto desconocido se acercó mucho más-…Bueno, tengo que aceptar que hay rasgos de Justin al igual.
-No voy a repetirlo de nuevo…-Amanda se dio vuelta y lo encaró sin ningún titubeo. No le importaba en lo más mínimo quien fuera ese hombre, de la única cosa que estaba segura era de que no le agradaba-… ¿Puedo ayudarlo?
-Vine en busca de tu madre, me dijeron que había llegado al recinto, así que…
-¿Quién eres tú?
-¿Quién soy?
-¿Esta sordo o algo así?
-Waooo, podrás ser idéntica a ella, pero no heredaste sus modales.

Amanda dio un par de pasos, dispuesta a poner a aquel bastardo en su lugar, pero la repentina aparición de su madre detuvo sus planes.

Su progenitora entró en la habitación con su ya característico semblante sereno, semblante que cambió radicalmente en cuanto se percató de la persona restante en la habitación. La mirada en la mujer que le había dado la vida, se alteró notablemente en el momento en el que el bastardo desconocido comenzó a cruzar la habitación. Por alguna razón, nada de aquella situación le daba buena espina.

-¡Joder, mírate! Esta sumamente hermosa.
-Gracias, Abel…-Selena trato de ignorar el comentario, para después solo propinarle un pequeño abrazo y aclarar su garganta-…Veo que ya has conocido a mi pequeña.
-Supongo que en eso estábamos, estaba a punto de decirle mi nombre.
-Amanda, él es Abel Tesfaye…-Madre e hija se miraron con seriedad-…Abel, ella es mi hija, Selena Amanda Marie Bieber.
-La nombraste como tu madre…-La sonrisa en el rostro de Abel fue tierna por escasos segundos-…Recuerdo que me hablaste de ello, juraste que si algún día llegabas a tener una hija la llamarías de esa forma.
-Suelo cumplir lo que prometo.
-Sí, lo sé.
-¿Qué está sucediendo aquí?....-La extraña forma en la que los adultos se miraron, le brindo el valor a Amanda para interferir-… ¿Quién es él?
-Somos amigos y socios en algunos negocios…-La respuesta de Selena llegó  al instante, era plenamente consciente de la incomodidad de su pequeña-…Él va a hacerme el favor de cerrar las presentaciones de esta noche.
-Así es, por lo cual tengo que irme ya…-Con aire profesional, Abel observó su reloj. Segundos después se movió hasta estar cerca de Selena y beso una de sus cienes como su fuera lo más natural del mundo-…Te veré por ahí, nena.
-Abel…
-A usted también la veré por ahí, señorita. Suerte con su presentación.

Aquel hombre hizo una dramática reverencia hacia Mandy antes de salir por completo del camerino. Todo fue silencio después de eso, lo fue hasta que la adolecente opto por buscar respuestas.

-¿Qué mierdas fue eso?
-Cuida tu lenguaje…-Le advirtió Selena enérgicamente-…Soy tu madre, no te dirijas de esa manera frente a mí.
-El que no debería dirigirse de una manera en específico hacia ti es él…-Ofendida e incrédula por el regaño, Mandy trato de contener su temperamento-… ¿”Nena”? ¿Enserio?
-Es solo una palabra, no tiene importancia.
-¿Papá sabe esto?
-Tu padre sabe lo necesario, ahora solo déjalo. Nada de esto es de tu incumbencia.
-Uno de tus ex te llamo “nena” frente a mis narices ¿Se supone que tengo que actuar como si nada?
-Escúchame bien…-Al borde del desenfreno, Selena se acercó hasta su hija llena de desesperación-…Todo esto es culpa de la antigua y jodida amante loca de tu padre, yo no soy la mala de la historia.
-Aun así no te da el derecho de vengarte inconscientemente…-Mandy sabía que no era buena idea ser impertinente en ese momento, pero no podía detenerse-…Papá no tiene la menor idea del desastre que ocasiono esa arpía, tu por otro lado eres consciente de las intenciones de ese imbécil.
-Solo cierra la boca, Amanda.
-Mamá…
-¡Solo limítate a cantar!

Amanda se quedó por un momento ahí, simplemente recibiendo aquella orden violenta y despectiva por parte de su madre. Al final y tras simplemente rendirse, asintió. ¿Ella quería que se limitara a cantar? Bien, eso sería lo que haría.

-De acuerdo, me limitaré a enorgullecerte, madre.
-Cariño…

No le permitió decir nada, salió del camerino sin mirar atrás. Dolía, tenía que aceptar que dolía como el infierno. Su madre jamás le había hablado de esa manera, jamás la había mirado de ese modo, pero daba igual, no podía salir corriendo, no en ese momento. Había dado su palabra, era tiempo de dar un espectáculo.

Llegó tras bastidores con la frente en alto y en cuanto lo hizo un par de personas la abordaron y comenzaron a darle un sinfín de indicaciones. Las manos empezaron a sudarle, en cuanto noto como el maestro de ceremonias se dirigía a su lugar. Podía hacerlo, se dijo a si misma cerrando los ojos. No eran más que cuatrocientas personas en una habitación.

-Increíble, Selena envío a su hija a la guerra.

Como acto reflejo, Amanda observó sobre su hombro. Una mujer con apariencia fría y ostentosa se encontraba a su espalda. No necesitaba ser adivina para saber su identidad, Hailey Baldwin era idéntica a Alexia.

-Creí que su táctica esta vez sería seria, pero resulto ser patética.
-Lo único “patético” aquí, Sra. Baldwin, es su comportamiento…-Mandy habló sin dignarse a darle la cara-…Creo que es momento de que empiece a superar el hecho de que mi padre escogió a mi madre por encima de usted.
-Justin eligió a Selena por lastima, pequeña…-La confianza en las palabras de Hailey hicieron que la adolecente se estremeciera-…Justin se casó con tu madre para brindarle un poco de felicidad en sus últimos días de vida, pero supongo que existen los milagros.
-El papel que está empleando en sumamente lamentable.
-Solo estoy siendo honesta…-La mujer se encogió con simpleza-…En fin, confió en que la vida borrará a tu madre del camino un día de estos, después de todo el Cáncer suele volver. Por lo pronto, suerte en tu presentación, querida.

¿Cáncer? ¿Qué se supone que significaba eso? Con aquel par de preguntas en la cabeza, Mandy se dispuso a exigir respuestas, pero fue en ese preciso momento cuando uno de los coordinadores del espectáculo se acercó y la tomó del brazo para llamar su atención.

-Srta. Bieber, dos minutos.

No había tiempo para estupideces, todo aquel drama de rivales y ex´s tendría que esperar a que la noche terminara. Asintiendo y sonriéndole gentilmente al chico, camino hasta esta sobre el punto indicado y solo espero. El telón se abriría en cualquier momento.


“Selena Gómez, Taylor Swift y cada uno de los asociados de A Life Without Lupus, agradecen la  presencia de cada uno de ustedes esta noche. Por quinto año consecutivo trataremos de sobre pasar la cantidad de tres millones de dólares, cada centavo recaudado será destinado a los tratamientos de los quinientos cincuenta pequeñines que conforman nuestra institución. Ahora, voy a dejar de hablar para poder comenzar a disfrutar la noche. Pido una cálida bienvenida para Amanda Bieber”.

Una oleada de aplausos nació y con ello las cortinas del telón se abrieron de par en par. Amanda jadeo en cuanto sintió un rayo de adrenalina recorrerle el cuerpo. Ahí estaban todos, sentados en sus mesas, vestidos ostentosamente. Por un par de segundos considero la idea de salir corriendo, pero no lo hizo y todo gracias a los ojos de su madre. Ella estaba en primera fila, junto con Taylor y Grace. Las tres sonreirán, las tres confiaban en ella. No iba a defraudarlas, no defraudaría a nadie nunca más.

-Buenas noches…-Saludó con valentía y un poco de gracia-…Como ya lo mencionaron, mi nombre es Amanda Bieber y soy hija de una de las maravillosas mujeres que han hecho posible esto. La siguiente canción no es de mi autoría, pero me hace sentir cálida  y llena de vida. Espero que sean comprensivos, no he estado en un escenario desde los seis años. Vamos a divertirnos un poco ¿Qué dicen?

La melodía de una guitarra acústica cobro vida y entonces la voz de Amanda resonó como un trueno en el salón.




Selena se quedó sin aliento conforme la presentación avanzaba, no pudo hacer más que sonreír orgullosa y perderse en la armoniosa lexía de su pequeña. Los ojos se le llenaron de lágrimas e inconscientemente viajo al pasado, justo a cuando Amanda solía tener seis años. El primer acercamiento de su hija con las artes había sido gracias a una obra escolar. Para desgracia de Amanda no había logrado obtener un papel principal, ella había terminado siendo un extra, el “tiburón #2” para ser exactos.  

No pudo evitar reír entre dientes al comparar ambas escenas. Su tiburoncito se había convertido en toda una mujer, una mujer libre, independiente y talentosa, bastaba con mirarla en ese momento. Amanda dominaba el escenario como si aquel hubiera sido su habitad toda la vida, bailaba y manejaba su voz con suma facilidad. Ella era perfecta, sumamente maravillosa.

-¡¿Por qué no me ayudan un poco?! Vamos, quiero escucharlos.

Alzando las manos y moviéndose al ritmo de la música, Amanda dejo que todo su posible estrés saliera de su sistema. Tenía al mundo a sus pies, o al menos eso sentía al estar sobre aquel escenario. Sonaba bien, su voz no estaba mal para ser su primera vez cantando oficialmente, y a las personas parecía gustarles, todos sonreían, todos cantaban junto con ella.

Motivada por todos aquellos aspectos, elevo algunas octavas su voz e hizo completamente suya aquella canción. Podía vivir con aquello, pensó segundos antes de terminar la presentación, podía considerar la música como su futuro.

-Waooo, gracias, muchas gracias. Disfruten su noche.

Agradeció al público con una sonrisa en cuanto la música paró, ocasionando así que toda la sala se pusiera de pie y aplaudiera eufóricamente. Se inclinó agradecida hacia el público y sobre todo hacia los músicos que habían hecho aquello posible, luego solo sonrió una última vez y salió del escenario a paso lento.

Las personas encargadas del montaje chocaron cinco con ella y la elogiaron en cuanto estuvo tras bastidores. Lo había hecho bien, lo había logrado.  Al verse completamente libre de cables y micrófonos se dirigió al camerino que se le había designado. Necesitaba sentarse y tomar aliento, necesito calmar la euforia que aun corría a través de sus venas.

Recorrió los alrededores del teatro con paso decidido, incluso tomo una copa de champagne durante el trayecto. Al estar dentro de las cuatro paredes del vestidor, no hizo otra cosa más que gritar con fuerza y beberse de un trago el licor que restaba en su copa. Aquella había sido una de las experiencias más fantásticas de su maldita vida.

-¡Eso fue jodidamente increíble!

Aquel eufórico grito, anuncio la llegada de Taylor al camerino. Amanda no hizo otra cosa más que reír contagiosamente al notar la estupefacción de su tía y dejarse abrazar por ella. Si, había sido jodidamente alucinante, sumamente surreal.

-Tienes que firmar con mi disquera…-Besando una última vez la frente de su sobrina, Taylor se separó y se colocó su disfraz de mujer de negocios-… Volverás al mundo loco, serás la próxima revelación de la música, incluso puedo decir que tienes potencial para ocupar mi lugar.
-Nadie jamás podrá remplazarte, tía Taylor…-Mandy negó llena de seriedad. Taylor Swift era el sinónimo de un imperio, jamás podría lograr algo como eso-…Y además, no lo sé, aún tengo cosas que descubrir sobre mi misma.
-Vamos, pequeña mamba, podríamos…
-No presiones a mi hija Tay Tay, ella ya ha dicho no por el momento.

Tanto Taylor, como Amanda giraron sus cabezas hacia Selena, la cual acababa de llegar y se encontraba recargada en el marco de la puerta. El primer impulso de la mujer morena fue ir hasta su pequeña y abrazarla, pero se detuvo en cuanto noto como la mirada de esta se ensombrecía. Mandy estaba molesta y no podía culparla por ello, había descargado su frustración contra ella, había jodido todo.

-Lo hiciste genial, cariño…-Selena le obsequió a su pequeña una mirada significativa, pero no obtuvo la respuesta esperada-…Lo que quiero decir es…
-No necesitas decir nada, madre…-La interrupción por parte de Mandy fue fría, pero educada-…Yo solo me limite a cantar.
-Amanda, por favor…
-No quiero hablar del tema, mamá, no por ahora. Solo deseo disfrutar la noche y bueno, tal vez tú quieras hacer lo mismo con tu invitado especial.
-¡Marie, basta!
-Waooo, de acuerdo vamos a calmarnos…-Taylor se interpuso entre ambas al sentir la incomodidad en el aire. No era bueno cuando los segundos nombres comenzaban a surgir-… ¿Qué está pasando?
-Nada que sea relevante, tía Taylor…-Zanjando el tema por completo, Amanda tensó  sus facciones y observo a su alrededor-… ¿Dónde está Grace?
-¿Grace? Grace esta aqu…-Al igual que su sobrina, Taylor busco a su hija en la habitación-…Debería estar aquí, se levantó junto con nosotras de la mesa en cuanto termino tu presentación.
-Mierda.

Un mal presentimiento se incrusto en el pecho de Amanda en cuanto la mejor amiga de su madre termino de hablar, algo no andaba bien.  Sin disculparse siquiera, salió disparada del camerino y emprendió una busca implacable. Recorrió el recinto de arriba abajo, se escabullo entre cada pequeño lugar, pero no encontró señal alguna de Grace.

La situación dio un giro inesperado justo cuando estaba a punto de rendirse. En su regreso al camerino, noto un pequeño objeto olvidado en el piso, era una pulsera de platino, la cual pertenecía a su prima.  Estudio el panorama en cuanto tuvo entre sus dedos aquella pieza de joyería, aquel pasillo llevaba al área de servicio.

Temiendo lo peor, se echó a correr. Mataría a Alexia Baldwin si ella tenía algo que ver con todo aquello. Se lo había advertido, había jurado que la arruinaría si volvía a tener el descaro de acercarse a Grace, había…

-¡No, por favor!

El grito de una familiar voz, activó  cada sentido en ella y la obligo a ir más rápido. Muertas, aquella bola de ratas estaba muertas.

La imagen que la recibió en cuanto llegó al lugar de donde procedían los gritos la dejo completamente helada. 

Alexia y sequito de perras rodeaban a Grace, la cual tenía lagrimas corriendo por sus mejillas y se miraba a punto de colapsar. Sin pensarlo dos veces, se interpuso entre ellas y coloco a la adolecente a su espalda. Rabiando, así era como se encontraba. Las cosas iban a terminar muy, pero muy mal.

-Miren quien llego…-Alexia hizo un ademan impertinente hacia la chica que había interrumpido inesperadamente-…Súper Amanda está aquí.
-Te lo advertí…-El tono de Mandy fue peligroso y amenazante-…Te asegure que te destrozaría si volvías a acercarte a ella.
-Lo sé, sé que lo hiciste, pero al final no lo harás.
-¿Ah no?

Amanda se preparó para demostrarle a aquella chica que si había algo que sabía hacer era cumplir sus promesas, pero entonces Alexia elevo su mano y dejo al descubierto un pequeño teléfono celular, el teléfono de Grace.

-Das un paso más y le hago saber a media escuela que tu patética protegida es una lesbiana de mierda...-Las chicas restantes lanzaron risas burlonas tras la amenaza de su líder. Alexia solo sonrió como el mismísimo demonio después de eso-…Un clic, Amanda. Un solo clic y los mensajes que están aquí se virilizan.
-Ella me arrebato el teléfono cuando iba de camino a tu camerino…-La voz llorosa de Grace tomo vida a espaldas de Mandy-…Trate de recuperarlo, pero ella leyó mi conversación con Carrie. Por favor Amanda, haz que se detenga.
-Déjala fuera de esto…-Pidió Amanda sin bajar la guardia-…Yo soy a quien quieres, tu problema es conmigo.
-Mi problema es que eres un jodida entrometida…-Alexia jugueteo con el teléfono en sus manos distraídamente-…Nada de esto habría pasado si no te hubieras metido en asuntos que no son tuyos, pero te empeñaste proteger a Grace.
-Si quieres humillar a alguien, humíllame a mi…-Un breve silencio se generó tras las palabras de Mandy-…Ella tiene solo catorce años, dejara en paz y desquítate conmigo.
-Aprieta el botón de una vez Alexia…-Animó North con una expresión satisfecha en el rostro-…Hazlo y vayámonos de aquí.
-¡Cierra la boca!...-Todas las chicas, incluso North dieron un respingo al escuchar la orden de Alexia. Momentos después la chica rubia volvió a posar los ojos en su objetivo-… ¿Sabes, Bieber? Por lo regular no soy del tipo de persona piadosa, pero voy a darte una oportunidad.
-¿Cuánto es lo que quieres por devolverme el teléfono?
-¿Crees que necesito dinero? No cariño, no será así de fácil. Lo que necesito es verte a mis pies, tenerte como mi madre jamás pudo conseguir que tu madre estuviera. De rodillas.

Cada extremidad del cuerpo de Amanda comenzó a temblar. Ira e impotencia era lo que reinaba dentro de ella en ese momento. Aquella perra hablaba enserio, ella haría cualquier cosas por verla de rodillas. No tenía opción, pensó resignada y dando un par de pasos hacia la rata repugnante que era Alexia. Se había equivocado esa noche, se había prometido jamás volver a decepcionar a nadie, pero lo haría. Iba a decepcionarse a sí misma.

Lentamente y conteniendo lágrimas de vergüenza, se dejó caer hasta estar completamente de rodillas frente a todas esas arpías. Momentos después simplemente alzo la cabeza con el poco orgullo que le quedaba y espero.

-Vaya, esto es más gratificante de lo que pensaba…-Alzando las cejas con sorpresa, Alexia saco su teléfono celular del bolso que portaba y se lo tendió a una de sus amigas-…Graba lo siguiente, quiero recordarlo toda mi vida.
-Estoy de rodillas como lo querías…-Cerrando los puños con fuerza, Amanda controlo su temperamento. La acabaría a golpes, pero solo en cuanto tuviera el teléfono de Grace a salvo-…Es todo, ahora dame el teléfono y deja de joder.
-Estás jugando con mis reglas, así que es mejor que cierres la boca y obedezcas.
-¡Eres una perra!
-Tal vez, pero una perra logro ponerte a sus pies…-Alexia se inclinó hacia su enemiga y la apreso con brusquedad del rostro- …Vamos a hacerte hablar un poco ¿Qué te parece?
-¡Vete a la mierda!
-Repite conmigo, “Soy una patética chica que juega a ser el héroe de los demás”…-Al no ver respuesta alguna, Alexa apretó mucho más su agarre y alzo el aparato que seguía sosteniendo con su mano libre-… ¡Hazlo o presiono el jodido botón!
-Soy una patética chica que juega a ser el héroe de los demás.
-¡Muy bien! No es tan difícil ¿Cierto? Ahora intenta con un “Mi madre es la zorra más desagradable sobre la faz de la tierra”
-Esto es estúpido…-La quijada de Amanda tembló a causa de la rabia acumulada-… ¡¿Qué ganas con todo esto?!
-Solo repítelo, Bieber.
-Mi madre es la zorra más desagrádale sobre la faz de la tierra.
-Correcto, ahora solo una cosa más y el teléfono será tuyo…-Cruelmente, Alexia la obligo a mirar a Grace-…Quiero que la mires a los ojos y le digas que es una jodida lesbiana repugnante.
-No…-La palabra se deslizo de los labios de Amanda por si sola. Diría todo menos eso, no lastimaría a Grace nunca-…No lo haré.
-No volveré  a repetirlo, Amanda…-Saliéndose por completo de control, Alexia abofeteo la mejilla de la chica que estaba de rodillas-… ¡Dile que es un puto fenómeno!

La serie de acontecimientos que sucedieron después de eso, fueron tan veloces que Amanda solo pudo parpadear en el proceso. Alexia paso de estar frente a ella a estar incrustada en una de las paredes corredor en un tiempo record. Fue solo entonces que la vio.  Había una chica, sosteniendo por el cuello a Alexia. Ella portaba el atuendo característico de los meseros y tenía su cabello marrón recogido en un rodete a lo alto de la cabeza.  ¿Qué mierdas estaba sucediendo?

-Toma el teléfono. Amanda, toma el teléfono.

La chica menciono su nombre, lo hizo de una forma tan íntima y familiar que todo en su sistema se retorció como si hubiera sido victima de electroshocks. Aun aturdida, pensó en cuestionar algunas cosas, pero se detuvo en cuanto entendió las palabras de la desconocida. El teléfono de Grace estaba a tan solo un metro de ella. La pesadilla se había acabado.

-Te gusta humillar a las personas ¿Eh? Bueno, vamos a darles a tus amigas algo digno de grabar, perra.

Soltando a Alexia con desprecio y retrocediendo un par de pasos, la chica de cabello marrón tomó una cubeta que estaba a pocos metros de distancia y sin ninguna consideración lanzo su contenido sobre la chica abusiva. El grupo de arpías por su parte, chillo y retrocedió asqueado en cuanto notaron como su líder era cubierta por diversos residuos de comida.

-¡¿Quién mierdas te crees para hacer eso?!....-Alexia recupero su voz y estallo frenéticamente hacia su agresora-… ¡Estas acabada, maldita muerta de hambre!
-No, quien estará acaba serás tu si no te largas en este momento, ¡Ahora!

La actitud amenazante de la chica desconocida fue tan perturbadora que el sequito de ratas salió corriendo junto a su líder, dejando así a solo dos personas en el corredor.

Grace fue la primera en moverse, al verse completamente a salvo, fue hasta su primera y trato de ponerla de pie. Amanda no movió un solo musculo, ella simplemente se quedó viendo a la nada.

-¿Mandy? Amanda, mírame…-Entrando en pánico, la adolecente estrujo fuertemente a la chica que seguía sin responder-…Fue mi culpa, lo siento. Amanda, por favor…
-Ella estará bien…-La chica de cabello castaño alzo la voz con cierto matiz tierno-…Solo dale un poco de espacio y haz que beba pequeños sorbos de agua, no le cuesta tanto tiempo recuperarse de una impresión.
-¿Qué?
-Deja de meterte en problemas, pequeña mariposa.

La laguna mental en la cabeza de Amanda se disipo en el momento exacto en el que asimilo aquel viejo apodo, era ella. Lauren.

Reaccionando y tomando una enorme bocanada de aire, se retorció entre los brazos de su prima y se puso de pie frenéticamente. Miró hacia todos lados, pero lo único que encontró fue vacío, ella había desparecido como un jodido fantasma. No, se dijo así misma conforme negaba y comenzaba a caminar, no estaba dispuesta a perderla de vista, no otra vez.

-Espera ¿A dónde vas?
-Es ella…-Amanda se detuvo en cuanto recordó la presencia de su prima, en cuanto recordó la realidad. No podía ir tras ella ¿Podía? -…Es Lauren.
-¿Qué?
-Ella era Lauren.
-¿Y qué mierdas estas esperando?...-Boqueando sorprendido, Grace apunto hacia el camino por donde la chica de cabello castaño había desaparecido-… ¡Ve tras ella!
-Esto…Yo…-La cabeza de Amanda emprendió una lucha interna. Era consciente del riego que implicaba ir tras Lauren-…Grace, no puedo.
-Solo tienes esta oportunidad, no habrá ninguna más…-Ambas se miraron fijamente a los ojos-… ¿Quieres seguir guardándote todo lo que nunca dijiste? ¿Deseas que todo vuelva a terminar de esta manera?
-¡Mierda, no!
-Entonces ve, ve y libérate. El presente puede esperar.

La seguridad y determinación en los ojos azules de Grace le otorgaron a Mandy valor, valor para ir tras lo que quería su corazón.

Atravesó el área de servicio con frenesí, no paro hasta llegar a la cocina. Miles de cabezas se giraron en cuanto dio un par de pasos dentro de aquella habitación, pero ningún rostro era el que buscaba. La estaba perdiendo de nuevo.

-¿Alguien ha visto a una chica llamada Lauren?...-Pregunto llena de desesperación y sin importar lo que los demás pudieran pensar-…Por favor, es urgente.
-Salió por la puerta trasera hacer un par de minutos, ella dijo que se iba a casa.

Ni siquiera le dio las gracias al desconocido que contesto a su pregunta, no hizo otra cosa más que correr como si su vida dependiera de ello hacia la puerta trasera.

El aire húmedo y frio de una típica noche en Nueva York se impactó en su cara en cuanto estuvo a la intemperie. La puerta daba a un oscuro callejón repleto de botes de basura y cajas con envases de vidrio, un callejón completamente vacío. Se llevó las manos a la cabeza y observo hacia cada rincón, su objetivo apareció entonces. Ella estaba ahí, caminando entre las sombras con un cigarrillo encendido en la mano.

-¡Lauren!

El denso silencio en el callejo ocasiono que su llamado fuera sonoro y claro, tan claro que tuvo efecto al instante. La chica que había presenciado una de las mayores humillaciones de su vida, se detuvo bruscamente y miró sobre su hombro con una expresión helada. Esos ojos, ahí estaban esos hermosos ojos de nuevo.


-¿Amanda?...-Lauren hizo mención del nombre de la morena en cuanto esta estuvo a pocos centímetros de distancia. Tenerla una vez mas tan cerca era una locura-… ¿Qué se supone que estás haciendo?
-No dejarte ir, eso es lo que hago.






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Si, lo sé, tarde años en actualizar, pero esta vez tengo no fue del todo mi culpa. 
Mi idea era subir capitulo desde hace una semana, pero por error termine borrando casi la mitad del capitulo que tenia escrito en el escritorio del blog, así que tuve que empezar de nuevo. :(

En fin, aquí lo tienen. Admito que hasta ahora es uno de las capítulos que mas me ha gustado escribir. Si, acabo de darle entre a un nuevo personaje, personaje que aun no se si seguirá o solo sera un pequeño desliz. Lo único que puedo decir es que las cosas se pondrán interesantes para todos despues de este cap.

Hagan sus apuestas señoras y señores. 

¿Que hará Justin al llegar a Nueva York?
¿Que sucederá entre Dest y Drew?
¿Selena confrontara a Haylie?
¿Amanda le pondrá los cuernos a Wrath?
Todo esto y mucho mas en el prox capitulo de su novela "¿Im Youre Destiny?" 

Y si, como notaran tengo una gran obsesión por Camila Cabello y todo lo que tenga que ver con ella, como por ejemplo Camren (CAMREN IS RIIIIIILLL) Si no saben que es Camren las invito o los invito a poner un vídeo en youTube para que así su vida comience a depender del amor "inexistente" entre dos hermosas chicas. 


Bien, les envió un beso y espero con ansias sus opiniones en los comentarios (Se que nunca comentan) pero la esperanza es lo ultimo que muere. XD