miércoles, 10 de diciembre de 2014

¿Im Your Destiny? - Cap 38

-Bien señores... ¿Que puedo hacer por ustedes?

Miley bufó exasperada y se dijo a sí misma que la respuesta era más que obvia. Las personas no acudían a un consejero matrimonial por gusto, aquello solo sucedia cuando todo se estaba hiendo al infierno, justo como en su matrimonio.

Pasando saliva y cruzando las piernas observó recelosamente hacia el otro extremo del consultorio. Nick estaba ahí, sentado en aquel sofá individual, con expresión sombría y de cierta forma fastidiada. Su corazón se achicó y sin poder evitarlo aferró con fuerza los laterales de su asiento. Odiaba aquella faceta de su esposo, la repudiada. Podía soportar todo menos la indiferencia y eso era todo lo que había obtenido de él durante aquella semana. Desde el viaje de Dest él no había hecho otra cosa más que ignorarla y tratarla con frialdad, lo cual no estaba dispuesta a soportar más. Su última esperanza era que la terapia funcionará, por que si aquello no resultaba no tendría otra opción que no fuera el divorcio.

El simple hecho de pensar en aquella palabras la hizo estremecerse y querer llorar. Había jurado pelear hasta la muerte por el amor que le tenía al padre de sus hijos, pero estaba comenzando a envejecer y todo se complicaba mucho más. Su fuerza de voluntad comenzaba a desvanecerse ante sus ojos, la tormenta los estaba arrastrando de nuevo, no podría con todo aquello, no sola.

-Soy Miley, Miley Cyrus... Y estamos aquí por que tenemos una crisis de divorcio.

Noto como el consejero asentía y sobre todo como Nick parpadeaba aturdido. Lo último no le importo, no iba a "enmascarar" la situación. La realidad era esa,  habrían un divorcio si no lograban arreglar sus diferencias y era tiempo de que ambos ser hicieran a la idea. Se irguió en su silla y volvió a concentrarse en el apuesto hombre que tenía frente a ella. Iba a ser fuerte, por ella, por sus hijos.

-Me agrada su sinceridad, el primer paso para una recuperación es afrontar el problema...-Sonrió y le tendió una mano-... Soy Lionel Michelle y seré su terapeuta señora Cyrus.
-Es un gusto Lionel, yo..
-Es Jonas... -Nick interrumpió las palabras de su esposa con voz cortante y asesino con la mirada al hombre que la tocaba-... El apellido de mi mujer es Jonas, justo como el mio.
-Oh, cierto.... ¿Y usted es?
-Nicholas.
-Bien Nicholas, dígame... ¿Cual es problema en su matrimonio?
-Sinceramente no creo que tengamos ninguno.
-¿En ese caso por que su esposa describe una crisis de divorcio?
-No tenemos ninguna crisis, simplemente...
-La tenemos... -Miley lo corto sin verlo-... Creeme Lionel, la tenemos.
-¿Quisiera explicarlo?
-Lo haría, pero no se por donde empezar... Es demasiado.

Las lágrimas estuvieron a punto de vencerla, pero aún así logró contenerlas. Era increíble que Nick dijera que no tenían problemas, increíble y doloroso.

-Empecemos por algo simple, dígame... ¿Hace cuanto están casados?
-Poco más de 17 años...-Respondió aclarando su garganta-... Pero nos conocíamos desde mucho tiempo atrás.
-Y supongo que mantuvieron una relación en todo ese tiempo.
-Algo así, hubo demasiadas idas y vueltas... No se si me entienda.
-Por supuesto... -Lionel tomó un bloq de notas y comenzó a hacer apuntes-... ¿Tienen hijos?
-Si...-En esa ocasión fue Nick quien respondió-...Dos chicos de 16, una chica de 19 y una bebita de 1 año y 9 meses.
-Perfecto... ¿Las peleas han sido comunes en su relación?
-No.
-Cuando éramos jóvenes lo hacíamos mucho...-Miley hablo sin quitar los ojos de Nick. Era capas de sentir su indignación-... Ambos tenemos caracteres diferentes, aun así pudimos controlarnos durante nuestro matrimonio, debo aceptar que peleabamos pero nunca como lo hemos hecho últimamente.
-¿Cuando fue la primer pelea que considera grabe?
-Hace 6 meses.
-¿Y la ultima?
-Ayer.
-Bien, esto es suficiente...-Nicholas se puso de pie y negó frenéticamente-... Esto es estúpido, todo esta bien con mi matrimonio... No necesito que ningún imbécil se meta en mi vida.
-Señor Jonas le pido que por favor vuelva a tomar asiento...-Las palabras de Lionel fueron simples y tranquilas-... No lo haga por mi, hágalo por su esposa.
-No necesito que me digas lo que tengo o no que hacer.
-Señor Jonas este comportamiento solo hace que parezca que no le importa su matrimonio en lo más mínimo... Si así es como reacciona habitualmente entiendo el por qué su esposa esta aquí.

Nick estuvo a nada de lanzarse contra aquel idiota y romperle el rostro, pero entonces noto a Miley y todo cambio. Ella se miraba pequeña en su asiento y observaba hacia el suelo con los labios contraídos. Conteniendo una enorme blasfemia volvió a dejarse caer sobre el sofá. Era increíble, todo aquello era sumamente increíble y ridículo.

-Gracias...-Tras agradecer Lionel volvió a posar sus ojos en Miley-... Sigamos señora Jonas, dígame... ¿Por lo regular que es lo que causa las peleas?
-Últimamente son cosas sin importancia...-Respondió pasando las manos por su cabello-... Ayer gritamos sin parar por culpa de una maldita fotografía en una revista.
-¿Una fotografía?
-Mi hija mayor esta en Italia, Nick no estaba de acuerdo con que ella se fuera... De eso ya hace una semana...No hemos hecho más que pelear desde entonces, la fotografía era de mi hija con un chico, ellos se estaban besando, son cosas de adolescentes... El punto es que comenzamos a gritar y no pagamos hasta las 2 de la madrugada.
-¿En que terminó todo?
-Dormimos en cuartos separados.
-¿Y estas de acuerdo con eso?
-No,  yo...-Se trabó y observó sus manos con impotencia-... No puedo dormir si él no está junto a mi, a sido así desde que nos casamos.... No lo soporto, pero al igual no toleró tenerlo cerca cuando está fuera de si... Tengo miedo cuando eso pasa.
-¿Miedo?
-Se vuelve violento, su temperamento estalla y....
-¿Sufre de violencia señora Jonas?
-¡Me estas jondiendo!... -Él grito de Nick dejo a ambos helados-... Es mi mujer, la madre de mis hijos... Jamás podría ponerle una maldita mano encima.
-Solo es una pregunta señor Jonas,  es obvio que usted es una persona violenta,  así que..
-Escuchame bien imbécil, esto...
-No...-Miley recuperó la voz y se obligó a interferir antes de que todo empeorará-... No sufro de ningún tipo de maltrato...No importa cuan enfadado este, nunca me a agredido.
-Bien,  aun así esto me preocupa... ¿A tomado alguna terapia contra el control de la ira señor Jonas?
-Si, lo hice...-Aseguró Nick completamente tensó-...Lo tengo controlado.
-Me gustaría serciorarme de ello si no le importa.
-Jamás la lastimaria, ella es mi vida al igual que mis hijos.
-Eso lo se, pero mientras que no podamos resolver sus indiferencias tendremos que trabajar en su control.
-Bien.

La habitación se quedo en silencio por minutos, momentos después Lionel rasco sus cienes y se deshizo de sus anteojos.

-Haré una ultima pregunta, hablemos sobre su vida sexual... ¿Cuantas veces a la semana mantienen relaciones?
-Cuatro...-Las mejillas de Miley se encendieron patéticamente-... Supongo.
-¿Y eso a sido así desde que se casaron?
-No, desde mucho antes de eso.
-Entiendo... Ahora dime ¿Que pasa cuando pelean?
-Al principio nos abstenemos, pero al final términos usando el sexo en nuestra contra.
-Entiendo, ¿Estas conforme con eso?
-No...-Negó y sonrió apenada-...Para ser honesta lo odio, no hacemos mas que demostrarnos que seguimos perteneciendonos pero ¿Que caso tiene si no hay amor?... Me he sentido así durante estos últimos meses, no lo sé... El sexo parece más obligado que espontáneo en estos días y no me agrada, no necesito que me hagan el amor por obligación.
-Bien...-Lionel asintió y se cruzó de brazos-... Para ser la primera sesión debo admitir que hemos tenido un gran avance, creo que el problema aquí es la falta de comunicación y confianza...Para las próximas sesiones los citaré por separado...Por ahora su primera tarea será pasar juntos el resto del día, volverán a compartir la habitación y sobre todo hablarán sobre lo que los aflige, sobre lo que piensan, incluso pueden confesarse alguna cosa que guarden dentro... No se preocupen, ustedes solo están pasando por un pequeño bache, todo saldrá bien.

Salieron del consultorio de las misma forma en la que entraron, distantes, separados e ignorando los múltiples "¿Van a divorciarse"?  que gritaban los fotógrafos. El viaje en auto fue frío y silencioso, ninguno de los dos dijo alguna palabra, simplemente de mantuvieron quietos e indiferentes.

Miley fue la primera en echarce andar hacia su habitación en cuanto pusieron un pie dentro de la casa. Los chicos no se encontraban y Ronnie estaba al cuidado de Justin y Selena así que ¿Que más daba?. Dejo caer su bolso y se deshizo de los zapatos altos que la torturaban al estar dentro de la intimidad de las cuatro paredes de su alcoba, luego solo se dejó caer sobre la cama y se perdió en el cansancio que comenzaba a deborarla. No eran más de las 6:00 pm y aun así estaba muerta. Rodó sobre su costado y observó atentamente la puerta del baño. Ansiaba una ducha, pero no creía tener la fuera para ponerse de pie. Quien abría imaginado que ir a terapia era extremadamente agotador.

Suspirando y estirando su brazo tomo el mando a distancia de la enorme televisión que se encontraba empotrada en la pared. Recorrió los canales una y otra vez buscando algo que pudiera distraerla lo suficiente para no pensar en los problemas que la atormentaban. Al final se detuvo al ver su cara en uno de los canales. Río entre dientes tras escuchar las sarta de idioteces que seguían inventando y se sorprendió por lo rápido que viajaban las noticias. Su posible divorcio era el tema estelar, junto con la nueva "relación"  de Dest.  En momentos como ese era cuando deseaba haber sido una persona normal, alguien al que mundo no hubiera conocido.

-Apaga eso,  sabes que no vale la pena escucharlo.

No se molesto en mirar hacia la puerta,  sabía que Nick estaba ahí y que posiblemente la miraba intensamente. Aquello era de lo que había hablado en la sesión con Lionel, ahí estaba su esposo, listo para "contestarla"  con un obligado y vacío revolcon.

-Por primera vez creo que tienen razón...-Se encogió de hombros sin dejar de mirar hacia el televisor-... Dicen que no duraremos más de 3 meses y que Dest esta siguiendo mis pasos, incluso hacen referencia a que sale con un Hemsworth.
-Eso no es más que mierda.
-¿Tu crees?
-¿A caso tu no?
-Yo ya no se en que creer.

Nada andaba bien cuando aquellas palabras salían a flote y ambos lo sabían. Nick tomo valor y se adentro a la habitación, luego solo apago el televisor y enterró el rostro entre sus manos un mento. Miles de cosas bailaban en su cabeza, miedos, inseguridades, incertidumbres y sobre todo remordimientos. Tenía que sincerarse, no podía esconderse más tiempo, tal vez aquello era la solución, tal vez diciendo la verdad la tensión desaparecería. "O tal vez termines por arruinar tu matrimonio" , le replicó su conciencia. Maldijo y se golpeó un par de veces la cabeza, no iba a poder seguir adelante si todo se acababa, no podría seguir viviendo sin sus hijos, sin ella.

-Voy a cancelar la terapia.
-¿Que?...-Alzó la cabeza y la miró contrariado-... ¿Por que?
-Porque no voy a obligarte a hacer algo que no quieres, además supongo que tienes razón... Es una pérdida de tiempo.
-¿Estas renunciando a nuestro matrimonio?
-No,  simplemente estoy dejando que pase lo que tenga que pasar...-Arrastrándose por la cama se sentó al borde de ella y suspiro dolorosamente-.. De cualquier forma tu lo dijiste ¿No?... No tenemos ninguna crisis.
-¡J*der Miley!...-Maldijo tan fuerte como pudo para luego caminar hacia ella-....Sabes que soy demasiado orgulloso para admitirlo, también sabes que odio que otras personas se escabullan en nuestra relación... Estaba enfadado, ese imbécil solo quería...
-Ayudar,  ese es su trabajo Nick,  ayudar...-Se puso de pie y atravesó la habitación hasta llegar al baño-... Pero creo que es cierto, no te interesa en lo más mínimo salvar lo poco que nos queda... Así que esta bien, simplemente sentemos y esperemos a que esto estalle... De cualquier forma llamaré al abogado de mi familia esta noche, tu deberías hacer lo mismo.

Aquello lo noqueó por completo, lo destruyó por dentro. ¿Como era posible que ella pensará eso?, se preguntó viéndola desaparecer dentro de la habitación de baño. Miley no era así, ella no se rendía fácilmente, ella no se confirmaba. Cerró los puños a sus costados y exaltó profundamente para poder retener las lágrimas que amenazaban con delatar su dolor. No, ella estaba muy equivocada si creía que así era como acabaría todo. Jamás la dejaría ir, no importaba si había divorcio o no, ella le pertenecía, al igual que sus hijos. Ellos eran suyos, de su propiedad y pelearia por ellos hasta que su maldito corazón dejará de bombear sangre.

Conteniendo la agonía que palpitaba en su pecho se adentro al cuarto de baño con grandes y decididas sancadas. Ella estaba sumergida en la tina, con su cabello rubio recogido en un rodete y el agua por encima de los pechos. Un intenso calor subió por sus piernas pero se negó a disfrutar de el. Tenía que recuperar a su esposa en todos los malditos sentidos, no sólo en el ámbito físico y lo haría, lo haría así le costará la vida.

-No vas a cancelar la terapia, no llamarás a ningún jodida abogado y sin duda alguna no habrá ningún maldito divorcio.

Miley ladeo la cabeza sobre el borde de la tina y observó detalladamente. Tuvo que hacer un esfuerzo sobre humano para no gruñir de gusto tras la imagen que él le regalaba. Ver a Nick desorientado, con los músculos tensos y la camisa pegada a la piel por el vapor; era algo que no se presentaba todos los días. Paso saliva y se obligó a concentrarse, no iba a dejarse vencer por unas simples palabras, él tenía que demostrarle que al igual quería salir adelante, que en verdad la amaba.

-¿A sí?...-Murmuró como respuesta cerrando los ojos-... ¿Y por qué no?
-¿Por que?... ¡Porque vamos a resolver esto maldita sea!
-¿Y como piensas hacerlo?, si tu respuesta es el sexo lamento decirte que no estoy de humor para eso.
-¡Deja de hablar así!...-La garganta de Nick vibró por el gruñido-... Deja de referirte a nuestro matrimonio como si no fuera nada.
-Simplemente soy honesta.
-¡Dios!, no vas a hacer que me vuelva loco... Quieras o no arreglaremos esto, no saldremos de aquí hasta hacerlo... Y comenzaré con meterme a esa tina, me interesa una mierda si quieres compañía.

Lo vio desnudarse con frenéticos y malhumorados movimientos y no pudo evitar derretirse por dentro. Al tenerlo en el otro extremo de la tima y observar como mojaba su cabello y frotaba si cuerpo simplemente suspiro y se dijo que jamás podría vivir sin él. No importaba cuanto tiempo hubiera pasado, aquel hombre con reproches de niño seguía siendo indispensable en su vida y en su corazón.

-Me interesa nuestro matrimonio...-Aseguró Nick tensamente. Ella solo pudo parpadear de regreso-... Dios sabe que es lo mas valioso que tengo.
-¿Entonces por que te empeñas en destruirlo?...-Contraatacó sin remordimiento alguno-...No digo que yo sea perfecta porque sin duda alguna no lo soy... Pero ya no puedo más a Nick, trato de evita a toda costa una maldita confrontación entre nosotros,  trato de entenderte, de soportarlo pero es imposible... Estoy comenzando a sentirme como lo hice en el pasado y eso me esta haciendo volverme loca.
-Trato de hacer lo mejor que puedo... ¡Dios Miley!, te lo juro.
-Peleamos por una fotografía Nick ¡Una puta fotografía!... Dime,  ¿Todo esto es por Dest? ¿Me odias por todo lo e hecho con ella?
-Nunca podría odiarte princesa...-La miró melancólicamente, luego solo rasco su barbilla un par de veces-... Es solo que, no puedo evitar preocuparme por ella.. ¡Es mi niña! y a sufrido lo suficiente.
-Por eso mismo tuvimos que dejarla ir,  sabes que fue lo mejor.
-¡No,  no lo fue!
-¿Y por qué?
-¡Por que ese malnacido esta con ella!...-Grito sin dejar de verla a los ojos-... ¡Por que él va a alejarla de mi como Liam lo hizo contigo!

El agua caliente de la tina se transformó en el mar ártico para Miley en cuanto aquellas palabras atravesaron sus oídos, entonces lo entendió. Nick seguía herido y dominado por aquel viejo y despreciable resentimiento, él seguía cargando los estragos de la patética venganza que ella misma había creado.

Titubeante se deslizó por la tina, ocasionado que el agua se desbordada. Al llegar a él simplemente se hincó entre sus piernas y alzó las manos hasta poder acariciarlo. Jamás de perdonaría las estupideces que había hecho en el pasado, no importaba cuanto tiempo pasara, siempre se odiaría por ello.

-Liam no te alejó de mi, la que te alejé  fui yo.
-No te atrevas a escudarlo...-Masculló Nick con los ojos cerrados y la quijada a punto de romperse-... Nunca comprenderás el dolor que sentí, nunca podrás entender la agonía que viví...Fueron 4 años Miley, 4 años de verlo a tu lado, ¡4 putos años en los cuales el se burló de mi!... Él te besaba, te abrazaba,  te hacia suya cada maldita noche, ¡Te presumía como un maldito trofeo! y  no te amaba... Mientras que yo mendigaba por alguna muestra de atención de tu parte, mientras yo deseaba alguna señal que dijera que me amabas.
-Te amaba..-Enredó las manos en su cabello y se acomodo a horcajadas sobre él-... Sabes que te amaba,  sabes que solo quería vengarme.
-Lo se ahora, pero antes... Antes vivía con el temor de que me hubieras olvidado, nunca voy a perdonarselo Miley, nunca voy a pasarle por alto que tomará lo que era mio,  que quisiera ocupar mi lugar ante mi hija... Nunca podré olvidarlo,  así que no me pidas que acepte a su maldito hijo... ¡Quiero que se larguen! ¡Que se alejen de lo que me pertenece!
-Shhh...-Miley limpio las lágrimas que surcaban el rostro de su esposo y lucho por no derrumbarse. Aquello era demasiado-... Escuchame, Dest no a olvidado a Drew y Drew significa para ella lo mismo que tu significas para mi...Cameron no es más que un distractor, un medio por el cual vengarze, justo como lo fue Liam... Ella lleva mi sangre, ella jamás podrá amarlo, nuestros corazones pertenecen a hombres imbéciles e impulsivos... Mi corazón te pertenece a ti desde el día en el que te conocí, así como el de Dest pertenece a Drew.

Se inclinó y deposito un suave beso sobre su mejilla, momentos después se vio envuelta en los fuertes y agonizantes brazos del hombre su vida. Se dejó abrazar, incluso acepto que el descansará la cabeza en su pecho.  Sabía que él necesitaba aquello, sabía que ansiaba sentirla cerca, suya. Aquel enorme y fornido hombre no era más que un niño pequeño,  un niño inseguro que seguía siendo acechado por las sombras del pasado.

-No quiero perderte, los niños y tu son todo lo que tengo... Siento ser un imbécil, iré a terapia,  hablaré contigo hasta ya no poder más... Solo por favor no dejes de creer en mi, en nuestro matrimonio.
-Jamás podría dejar de hacerlo...-Aseguró burlonamente para luego separarse y mirarlo a los ojos-... Eres mi maldita agonía Nick, mi vida empieza y termina contigo... Tengo toda mi fe puesta en nosotros, si la terapia no funciona buscaré otra opción, buscaré un sin fin de ellas hasta que una resulte... Probare todo lo necesario, el divorcio nunca sería una opción.
-¡Dios!, no te merezco.
-Por supuesto que lo haces, ahora solo cierra los ojos y disfruta del baño.

Nick estuvo a punto de reprochar, pero en eso sintió las pequeñas y perfectas manos de su esposa acariciarle el cuerpo y no pudo hacer más que dejarse llevar. Salieron del cuarto de baño 1 hora después, la tensión había desaparecido pero aún así había cierta incertidumbre palpable  en el aire.

 Sonrió tensamente al verla atravesar la habitación con tan solo una toalla puesta, su auto control estaba sobre el límite, la estadía en la tina lo había dejado más que tensó. Deseaba besarla, tomarla, demostrarle cuanto la amaba, pero aún había camino por recorrer. Había tomado una decisión e iba a cumplirla, no podía seguir con su mentira, no más.

-¿En verdad piensas eso?
-¿El que?... -Replicó Miley secándose lentamente-
-¿En verdad piensas que te hago el amor por obligación?

Lo observó con incomodidad y vergüenza. Nick estaba mortalmente serio e inmutable, lo cual significaba que como lo había previsto aquel comentario lo había herido. Mordiéndose el labio aseguró la toalla al rededor de su cuerpo y maldijo entre dientes. Ser sincera no siempre es fácil.

-Si.
-¡Por el amor de dios princesa!... -Nick bufó y no pudo evitar manotear en aire como un pequeño niño berrinchudo -... ¿Que mierdas te hace pensar eso?
-Llámalo intuición, no lo sé...-Hizo una mueca graciosa para luego encogerse de hombros despreocupada-...La última vez literalmente tuve que pasar frente a ti sin absolutamente nada encima, luego lo hicimos y todo fue mecánico... Se que ya no soy la misma chica de 23 años a la cual deseabas con locura pero...
-Te sigo deseando con locura...-Sentenció acercándose a ella y abrazándola íntimamente-... Te desee a los 16, te desee a los 23 y te deseo ahora.
-Nick...
-Sienteme amor, estoy loco por ti... Tuve que hacer un esfuerzo sobre humano para no comerte entera dentro de la tina.
-Dios...-Miley entrecerro los ojos al notar el bulto cálido que se aplastaba contra su vientre-..Nick yo...
-Es mi culpa... Yo e sido el idiota, yo te he hecho sentir insuficiente, pero eso se acabó... Vamos a recuperar el tiempo perdido, voy hacerte sentir la mujer mas amada de este mundo.
-Eso me parece bien, no me vendría mal sentirme un poco amada en este momento.

Ella sonrió tiernamente y dio un par de pasos hacia él, Nick por sus parte solo pudo recibirla entre sus brazos y contener el latido de culpa que vibraba en su pecho. Por un instante deseo poder seguir siendo egoísta, de ser así no haría más que perderse en el cuerpo de su esposa hasta no poder más, pero lamentablemente todo había cambiado. La única solución para su matrimonio era la honestidad, así que tenía que terminar con todo aquello.

Suspirando y siendo presa del miedo la tomó en brazos y camino hacia la cama. Dejándose caer sobre aquella superficie blanda y acomodandola sobre si, se preparó para lo que sea que se avecinara. Fuera lo que fuera tenia que aceptar que él mismo se lo había buscado .

-No es por hacerte sentir mal encantador pero esto no me hace sentir amada.
-Tenemos que hablar antes de cualquier otra cosa... - Le hizo sabe ignorando por completo su tono gracioso. Ella se dio vuelta entre sus brazos y lo miró a los ojos-... Casi hemos terminado con los ejercicios de la terapia... Hablamos sobre lo que nos aflije y volvimos a compartir la habitación, aun así no falta un último paso.
-¿Las confesiones?
-Exacto, así que hagamoslo... Digamos algo que nos hemos callado durante algún tiempo, comencemos con algo simple.
-Bien... -Miley sonrió limpiamente para luego morder su labio pensativa-... Nunca te lo he dicho pero amo de sobremanera que seas posesivo conmigo... Si, tengo que aceptar que cuanto te comportas agresivo siento algo de miedo pero todo es diferente cuando actúas como si yo fuera lo más preciado que tienes... Como hoy, cuando te referirte hacia mi como "tu mujer".
-¿Es lo que eres no?... -No pudo evitar ronronear entre cada palabra y acariciarle la espalda-... Era mi mujer, mía y de nadie mas
-Si,  es lo que soy... Aun así escuchartelo decir es desquisiadamente excitante..
-Bien, es bueno saberlo... Tal vez pueda susurrarte eso al oído en alguna ocasión.
-Me encantaría, pero vamos, es tu turno... Confiesa algo.
-Esta bien...-Hecho la cabeza hacia atrás y suspiro. Aun no podía decirlo, no tenía que tomar valor-... Confieso que me gustaría tener otro bebe.
-¿Estas bromeando cierto?
-No, en lo absoluto.
-¡Diost, tu quieres matarme!... -Aseguró entre risas exasperadas-... Encantador,  nuestro plan siempre fue tener cuatro.
-Lo se,  aun así puedo soñar ¿No?
-Estas consciente de que eso ya no es posible ¿Cierto?...-Lo acarició tiernamente al verlo asentir con expresión sería-.... Juro que si pudiera complacerte lo haría, pero sabes que la fábrica se cerró en definitiva en cuanto nació Ron,  ya no somos unos adolescentes y los chicos requieren demasiada atención.
-Si, lo se.. Aun así sería maravilloso.
-Eso piensa por que tu no sufres.
-¡Oye!, sostuve tu mano durante el parto de los chicos.
-Si y te desmayaste a los dos segundo 
-No fue mi culpa amor,  no es fácil ver como un ser humano del tamaño de una sandía sale por un orificio del diámetro de una uva.
-Si crees que es difícil verlo, imaginate lo que es vivirlo.

Ambos se echaron a reír, luego simplemente siguieron hablando sobre las cosa que nunca antes se había dicho.

Se vieron envueltos en una serie de besos desesperados y caricias voraces después de un tiempo, pero por tercera vez en la noche Nick se obligó a ir despacio. Se deshizo de la toalla que la cubría, para después llenarla de caricias,  luego y tras acomodarse sobre ella y refugiarse entre sus piernas se perdió en sus ojos. Al volver a encontrarse con aquel familiar azul mar; un nudo le atravesó la garganta. ¿Como podría llegar a sobrevivir si ella lo repudiada después de aquello?

-Tengo una ultima cosa que confesarte...-Le hizo saber acariciándole el rostro con las yemas de los dedos-... Y debo admitir que tengo miedo.
-¿Miedo?... -Los rasgos de Miley se tensaron visiblemente y por inercia envolvió las piernas entorno a él-... ¿Estas bien?
-Si, yo....
-¿Que es?
-Prométeme que me escucharás...-Nick rogó aquello rosando sus labios con los suyos suavemente-... Promete que no huiras  de mi, por favor promete que no me odiaras.
-Estas comenzando a asustarme Nick.
-Princesa yo...

La frase se quedo a medias, no podía decirlo, no en voz alta así si que no tuvo mas remedio que inclinarse, abrazarla y decírselo al oído. Ella no se movió, no respondió, no hizo nada y gracias a eso vio pasar frente a sus ojos todos los años que habían compartido juntos. Tomando fuerza de voluntad y valentía del fondo de su corazón se echó hacia atrás y la miró. Su corazón se rompió en mil pedazos y su alma grito con dolor. Aquella no era su esposa, aquella era la niña de 13 años que había hecho pedazos en el pasado. Sus ojos habían dejado de brillar, su sonrisa se había esfumado y sus ojos, sus ojos expresaban una serie de sentimientos encontrados, había indignación, dolor, humillación pero sobre todo rabia,rabia pura e intensa.

-Quítate de encima....-Pidió ella completamente conmocionada-...Solo, solo..
-Amor esto, esto...
-¡Aléjate de mi!...-Grito recuperando el aliento y la razón-... No puedo soportar que me toques, no ahora, sólo aléjate y... Necesito pensar, ¡Mierda!

Lo hizo, con lágrimas en los ojos rodó sobre su espalda. Al dejarla libre y sentir como ella salía de la cama no pudo hacer más que cubrirse el rostro con las manos y llorar, llorar como lo hacía un maldito cobarde.

Miley por su parte simplemente se puso de pie y retrocedió completamente indignada y asqueada. Su estómago se revolvió y una serie de arcadas la acorralo sin piedad alguna. Estaba pasando de nuevo, el pasado estaba volviendo. Sintió un mareo e inconscientemente se aferró a la primera pared que encontró. Su peor pesadilla estaba pensando, o al menos parte de ella. Él, el amor de su vida, el padre de sus hijos, la persona que mas amaba en el mundo volvía a herirla, después de tanto tiempo volvía clavarle un puñal por la espalda. Cerrando los ojos y respirando con dificultad se dijo que tenia que salir de ahí, tenía que correr.

Vistiéndose con lo primero que encontró se apresuró hacia la puerta de la habitación, pero entonces él se interpuso en su camino. Las arcadas volvieron a hacer acto de presencia al sentir su presencia, todo volvió a revolverse en su estómago. Aquellas manos la habían tocado, aquellos labios le habían mentido. Todo lo que alguna vez había creído era mentira, una completa mentira.

-Calmate, tienes que calmarte y escucharme...-Nick trató de tomarla de las muñecas, pero lo único que obtuvo fue que ella se alejara como un animal asustado-... Princesa escuchame, esto..
-¡Dios!, cállate... ¡Solo cállate!
-Bien,  no te llamaré así... Solo escuchame, esto tiene una explicación.
-¡Explicación!...-Repitió Miley con dolor e ironía-... ¿¡Que puta explicación podría tener el hecho de que me has engañado!?
-No es así, no es lo que piensas.
-¡Eres un hijo de puta!
-Amor, por favor...
-¡Te odio!
-Por favor no hables así.. -Rogó conteniendo las lágrimas y acercándose temerosamente-... ¡Jesús!, escuchame.
-¡Me das asco!, no eres más que un mentiroso, un...

No la dejo terminar, no podía permitirlo así que afrontando todos sus demonios la abrazo. Se enfrentó a ella, a su odio, a su golpes y mordidas. Dejo que desquitara su ira en él y lloro en todo momento. Al final simplemente tomo el cuerpo destrozado de su esposa entre sus brazos y lo llevo a la cama de nuevo. No se acurrucó contra ella, sabía que no se lo permitiría así que se resignó con sentarla sobre su regazo. Se odio con toda el alma  al verla gimotear y maldecir entre dientes, le había hecho daño, demasiado daño.

-Sueltame...-Rogó ella con lo poco que le quedaba de energía-... Déjame ir, por favor.
-Nunca... -Buscó su rostro con desesperación y la obligó a mirarlo -...Jamás te dejaré ir, ahora déjame explicarte.
-Dime que no fue ella otra vez, por favor, dimelo.
-¿Que?
-Dime que no fue Selena.. ¡Por favor Nick!, no con Selena.
-¡Cristo!

Ella estaba teniendo una crisis, estaba comparando el pasado con el presente. Completamente tensó Nick la abrazo con mucha más fuerza y le canturreo al oído. Sin duda alguna haría pagar a la mujer que lo había orillado a lastimar a su esposa, iba a destruirla, iba a dejar la en la ruina.

-Fue hace meses, cuando viajaste a los Angeles...-Explicó sin titubear-...Todo estaba mal, no quería irme pero la disquera me necesitaba, luego peleamos y yo, ¡Mierd*! Dios sabe que no soporto estar enfadado contigo Miley,  cada vez que peleamos todo se vuelve gris, nada tiene sentido... El punto es que llegue a Canadá siendo una bomba de tiempo, lo único que deseaba era terminar con los estados de cuenta y volver contigo, con los chicos... Pero entonces llame a Dest y ella me dijo que te habías ido y si, me enfadé mucho más ¿Por que?, por que soy un maldito bastardo egoísta...-Se quedo en silencio un tiempo, luego solo maldijo en voz alta-... Me dije que si tu podías se infantil yo también lo haría, así que al terminar el trabajo le dije a Justin que nos quedáramos a beber in poco en una de las cabinas de grabación... Nunca creí que ella llegaría, nunca creí volver a verla de nuevo.

-Dime su nombre.
-Miley...
-¡Solo dimelo!... -Exigió al borde de las lágrimas-
-Olivia, era Oliva.

Cada célula en el cuerpo de Miley se congeló, todo dejo de funcionar. Recordaba, recordaba a aquella chica, y la simple imagen la hizo querer rabiar. Recordaba su hermoso cabello, su envidiable cuerpo y sobre todo su mirada descarada. Aquella chica había sido hermosa, incluso mucho más que ella misma. Los celos brotaron y comenzaron a destruir todo a su paso. Ella se había apoderado del corazón de Nick en el pasado, se había aprovechado de las circunstancias y  luego, después de tantos años quería volver a hacerlo.

Formando puños con las manos e inflando su pecho se dijo mentalmente que Olivia Culpo Esta muy equivocada si creía que podía volver a la vida de Nick. Si  quería pelea iba a dársela, no era misma chiquilla estúpida del pasado, ya no tenía una maldita reputación de mierda cargando sobre su espalda, ambas estaban a la altura en ese momento e iba a demostrárselo.

-¿Te acostaste con ella?
-¡Por el amor de dios!, no...-Nick negó frenéticamente. Jamás podría haber sido capaz de algo así-...Solo fue un beso.. Ella me beso.
-¿Y correspondiste?
-Amor...
-¡Solo contesta!...-Sonrió adolorida al notar como él se mantenía rígido-...Bueno, al menos espero que lo hayas disfrutado.

Volvió a sacudirse su abrazo y sin pensarlo siquiera se irguió sobre sus pies, el dolor y la humillación se habían ido de su cabeza, solo quedaba espacio para el orgullo, la sed de venganza y el resentimiento. Inconscientemente se llevó las manos a la cabeza, luego y tras un pequeño recuerdo río entre dientes. No podía creerlo, simplemente no podía hacerlo.

-Sabes que no significó nada para mi...-Nick hablo con imploracion para llamar su atención-...Sabes que en mi vida solo hay espacio para ti.
-Ese día, cuando nos encontramos en los ángeles...-Ella lo ignoró por completo. Era incapaz de escucharlo-...Hicimos el amor de una forma que no puedo describir, todo este tiempo pensé que ese sentimiento indescriptible era efecto de nuestro amor pero ahora veo que no... Era culpa, me hiciste el amor con culpa, llevaste el recuerdo de es perr* a nuestra cama, aquel maldito acto giro entorno a ella,  a lo que había hecho.
-¡No!... -Se puso de pie descontroladamente al entender hacia donde iba todo-... ¡Dios Miley!, no es así.
-Todo este tiempo me has hecho el amor solo por que te sentías culpable.
-¡Con un demonio!, te hago el amor porque quiero, porque te amo.
-Dime,  ¿Pensabas en ella cuando lo hacías? ¿Cuando me j*días?
-¡Cierra la boca! ..-La culpa y el dolor de Nick se transformó en ira-... Sabes perfectamente que nada de lo que dices tiene cuerencia alguna...Solo estas lastimandote, ¡Lastimandonos!
-¿¡Yo!?, todo esto es culpa tuya..-Lo acusó con asco-... Tu fuiste quien fue infiel, tu rompiste tus votos.. ¡Tu eres el culpable de que nuestro matrimonio haya acabado!
-¡Nada a terminado! ¡Tu y yo no vamos a separarnos!

El primer impulso de Nick fue tomarla por los hombros y sacudirla con fuerza, pero la idea quedo nadando en su cabeza y todo gracias a ella. Miley lo tecleo con fuerza, obligándolo así a tenderse sobre la cama, momentos después se sentó sobre él a horcajadas, lo cual hizo que toda su sangre comenzará a correr con fuerza. Estuvo a punto de abrir la boca para protestar, pero entonces ella se deshizo de la única prenda que la cubría y lo observó con frialdad. Aquellos ojos azules lo restaban y maldecían al mismo tiempo, aquellos ojos que tanto había amado estaban muertos.

-Miley que es lo que...
-Lo obligatorio y espero que lo disfrutes por que no volverás a tenerme nunca más.

Todo paso demasiado rápido después de aquella respuesta, el principio del fin fue puesto sobre la mesa.

Con lágrimas en los ojos y el corazón partido en dos Miley se dedicó a hacer algo que jamás había hecho, se dedicó a vengarze de la forma más baja y cruel posible. Con manos temblorosas y la rabia latiendo por sus venas hurgo entre los calzoncillos de su esposo y lo torturó. Él bramó como un animal al sentir sus manos, pero en esa ocasión no le importo, sus gemidos no eran gratificantes, su palabras no eran valoradas, Nick simplemente era un cuerpo con el cual desquitaria su odio.

-¡Mierda Miley!, detente, esto no.. Así no,  yo..

Ignoro cada palabra que salió de su boca, cada petición, cada imploracion y al final, completamente segada por el rencor lo monto. Grito al contacto y se retorcio de dolor por la inoportuna e inesperada penetracion, pero lo superó, su odio la ayudo. Comenzó a Moverse, lo hizo con fuerza despiadada, sin interesarle nada, ni siquiera que él la tomará por las caderas y tratara de detenerla. Maldiciendo enrredo las manos el los risos que alguna vez había amado y tiro con fuerza de ellos hasta obligarlo a alzar la mirada. Sonrió diabolicamente al notarlo exitado y necesitado, Nick estaba a punto de perder la cordura y eso era lo que quería, deseaba dejarlo en medio de la nada.

-¿Lo sientes?...-Masculló entre dientes sin dejar de moverse como una desquiciada-... Soy yo, no ella...Son mis ojos los que ves,  es mi cuerpo.... ¡Esto es lo que nunca volverás a tener en tu maldita vida!
-¡J*der Miley!

Él la apretó contra la cama y comenzó a enbestirla con la misma fuerza sobre humana que ella ejercía encontrá suya.  Al sentirlo perder el control sobre ella no pudo hacer nada más que reír y  arquearse contra él para recibir los ataques mucho mejor. Hacia tiempo que no sentía aquello, habían pasado años desde la última vez que había tenido sexo vacío y conformista, pero ahí estaba el instinto animal de nuevo. Contrayendo el vientre le mordió el hombro hasta hacerlo sangrar y le hundió las uñas en la espalda con la intención de hacerle todo el daño posible. Él no podría estar con alguien mas después de eso, ni siquiera podría mirar a otra mujer,  lo dejaría inservible para siempre.

-Eres mi mujer...-Nick cumplió su promesa y se lo susurró al oído-... ¡Mía!
-Lo era...-Tiro de su cabello con mucha más fuerza y contuvo el aliento. Estaba cerca del final-... Ya no mas,  se acabó.
-¡No!
-¡Ya tienes a alguien que ocupe mi lugar!
-¡Maldita sea no!

Y con esas palabras Miley termino. Jadeo con fuerza y recibió cada onda vacía y carnal ondeando su cuerpo, entonces lo sintió,  sintió como Nick luchaba por unirse a ella, noto la necesidad de sentirla suya, así que sin mas se tensó, lo empujó y se escabullo de sus brazos, dejándolo así donde lo quería, pendiendo de un hilo, en la nada, dependiendo de ella.

Rodó sobre la cama y le dio la espalda, luego simplemente se dedicó a recuperar el aliento y la poca dignidad que le quedaba. Se había comportado como una put*, en su propia cama, con su esposo. El ardor de las lágrimas en sus ojos se hizo presente de un momento a otro, junto con el dolor agonizante en su pecho. Estaba jodid, todo en su vida lo estaba.

-Ella me beso, yo no... Solo fue un beso amor, no es nada, por favor no hagas esto.

Las palabras se Nick fueron quebradas, desechas, pero aún así no le causaron remordimiento alguno. Necesitaba pensar, necesitaba despejar su mente y sobre todo necesitaba enfrentar a la maldita arpía que había arruinado su vida. Juntando fuerza se puso de pie y camino tambaleante hacia su guardarropa. Al estar lista simplemente tomo una bolsa de viaje y volvió a adentrarse en la habitación. Nick estaba justo en donde lo había dejado, sobre la cama, completamente expuesto y herido a muerte. Frunció los labios al verlo llorar y contuvo la incomodidad que sintió. No tenía tiempo para eso.

-Le correspondiste...-Las palabras salieron solas. Ambos se miraron con la poca vida que les quedaba-.... ¿Por que?
-¡Por que soy un imbécil!....-Respondió Nick sin dejar de llorar-... Por que soy impulsivo, por que bebí.. ¡Pero eso no significa que te haya engañado!
-Me lo ocultaste y por si eso no fuera poco desquitaste tu sentimiento de culpa conmigo.
-La aleje de mi Miley.... -Aseguró desconsolado y frenético conforme se ponía de pie-... La empuje al medio segundo de sentir sus labios,  le dije que no quería volver a verla, que amaba a mi familia, que tu eres mi vida.
-No es suficiente....-La simplesa de Miley fue impactante-... No al menos ahora, yo... Necesito estar sola.
-No...-Susurro sin aliento acercándose a ella-...Por favor no, ¡No puedes dejarme!
-Lo se,  se necesita mucha papeleria para eso... Por ahora solo me iré unos días, cuando vuelva se definirá todo esto... Cuida a los chicos, Ronnie se irá conmigo.
-¡No puedes alejarme de mi hija!
-Oh por supuesto que puedo... -Se acercó a él amenazante-... Solo basta con llevar el divorcio a la corte por infidelidad de tu parte, de ser así solo veras a los chicos 2 veces por semana y cuando yo lo diga,  así que no me provoques... No hagas esto mucho más grande de lo que ya es.
-¡Me estas matando Miley!... - Le hizo saber al verla frente a la puerta-... Me estas destazando vivo.
-Bueno,  supongo que estamos a mano.


***********************

-Espera... ¿¡Vas a que!?

Selena parpadeo noqueada y apresó con fuerza los laterales del sofá donde se encontraba sentada.

De todas las posibles cosas que pudiera haber imaginado enfrentar esa noche, aquella era la ultima en su lista. Miley estaba sentada frente a ella, con lágrimas en los ojos y una bolsa de viaje en la mano. Ella iba a irse, ella iba a divorciarse. Negando aun sin comprender las cosas y conteniendo los mareos que la habían atormentado desde esa mañana se obligó a tranquilizarse y a tomar aire. No podía ser posible, simplemente no podía ser cierto. Dos semanas atrás sus dos mejores amigos se habían visto completa e irrevocablemente enamorados ¡Que rayos había pasado!

-Deja de darle tantas malditas vueltas al asunto, no lo soporto.

Suspirando salio de su trance y volvió a prestarle atención a Miley. Ella sin duda algún estaba herida y sobre todo en shock. Aunque quisiera disimular los temblores en sus manos podía notarlo, ella seguía siendo un libro abierto.

-Solo trato de comprender...-Se escudo tranquilamente-... Esto es sumamente inesperado.
-Las personas se divorcian,  es completamente normal.
-No cuando se aman.
-Sel solo entregame a Ronnie ¿Quieres?, no estoy de humor.
-Pues lo lamento, no lo haré... No te dejaré cometer una estupidez. 
-¡Dios Selena!... Él me engaño ¿Comprendes?, ahora entregame a Ronnie.

Miley supo que no iba a tener a su bebé en un buen tiempo y todo gracias a su enorme boca indiscreta. Cerro los ojos y contuvo un gemido. Estaba exhausta, lo único que deseaba era tener a su pequeña en brazos para después poder huir lejos. Necesitaba respirar, necesitaba...

-Imposible...-Selena paso saliva seriamente para luego negar una y otra vez-... Nick jamás podría hacer algo así.
-No lo defiendas...-Rogó aun con los ojos cerrado-... No quiero escuchar hablar de él en lo que me queda de vida.
-Miley, sabes que el jamás podría fijarse en alguien más.
-Se fijo en ti...-Ambas se miraron con ferocidad-... ¿Por que te sorprende?
-¡Dios!, no seas cruel... Eramos jóvenes, ingenuos... Ahora somos adultos,  él te ama.
-Me lo confesó Sel...-La voz estuvo a punto de quebrarsele pero logró soportar el dolor-... Beso a otra, correspondió... ¡Me lo oculto durante 6 meses!
-¿Te dijo el nombre?...-Una enorme blasfemia se atasco en la garganta de Selena al verla asentir-...¿Se acostó con ella?
-No, al menos eso es lo que dice... Aun así no se que creerle.
-Lo se, se como te sientes y por eso mismo te digo que no te precipites a las cosas.
-¿Que quieres decir con eso?
-Digo que te estás adelantando con respecto al divorcio.
-¡Me engaño!
-Lo se,  pero no sabes las circunstancias en las que pasaron las cosas... No puedes tirar 17 años de matrimonio y una familia con 4 hijos por un beso...Ella lo beso Miley, él no tubo la iniciativa.
-¡Aun así correspondió!
-Si, pero no lo hace culpable del todo.
-¡Y tu que sabes!
-Mucho,  creeme... -La vergüenza cubrió a Selena de un momento a otro-... Nick es muy fácil de manipular... Yo prácticamente lo obligue a besarme por primera vez, fuimos a cenar, luego y al estar frente al portal de mi casa me acerque a él tan cerca que podía sentirlo respirar... Lo bese y él me correspondió por medio segundos, luego simplemente me empujó lejos y dijo..."Estoy con Miley, nuestra relación es tensa, pero no quiero lastimarla"
-Aun así lo hizo....-La garganta se le cerro-... Aun así me lastimo.
-No,  su sinceridad fue la que lo hizo... Solo piensa, nada hubiera pasado si él se hubiera guardado el secreto, pero prefirió no hacerlo y te lo dijo... Justo como ahora, tienes que darle el veneficio de la duda por eso.
-Esto... ¡Dios!, la cabeza me va a estallar.
-Se que estas enfadada y dolida, lo comprendo... Pero no creo que un simple beso sea suficiente para acabar con lo que sientes por él... Tienes que pensar antes y sobre todo confrontar el problema fríamente.
-Voy a asesinar a Oliva...-Juro apretando los dientes-
-No te culpo, yo también lo haría... ¿Por ahora que te parece si te quedas aquí?
-Sel,  no...
-No puedes irte Miley... -Se inclino y le tomo la mano-... Tus hijos te necesitan,  además eso es lo que la imbécil de Oliva quiere, no le des la satisfacción... Nick merece sufrir, pero creo que tendrá suficiente con creer que te a perdido... Pasa la noche aquí, mañana regresa a casa y habla con él... Si al final todo resulta ser igual, supongo que te apoyare con lo que decidas hacer.
-Esta bien, esta bien.

Tras terminar y acompañar a Miley escaleras arriba Selena suspiro cansadamente y saco su teléfono del bolsillo de sus vaqueros. Envío rápidamente un concreto  "Ella esta aquí, no te preocupes... Eres un imbécil "y se recargo en la pared lateral del corredor. Sin duda alguna las cosas no andaban bien para nadie.

El teléfono vibró. Al alzarlo y leer  la respuesta a su mensaje río tiernamente. Como lo sospechaba Nick amaba con todo su ser a su esposa,  era fácil notarlo en aquel  "Lo se,  cuidala por mi... Por favor no la dejes ir"