domingo, 8 de noviembre de 2015

¿Im your Destiny? - Cap 41


No, las cosas no estaban bien por alguna razón y Dest lo sabía, así que simplemente negó hacia Cameron y volvió a posar sus ojos en aquella maldita mujer.

Llevaba más de 20 minutos ahí, de pie, simplemente analizando la situación. La madre de Milena, Oliva, no dejaba de acecharla. Aquellos ojos negros la seguían a cada paso que daba. Era como si aquella mujer supiera algo que ella no, su mirada era de superioridad y sed de venganza, algo no andaba bien. Mordiendo su labio suavemente repaso las palabras que esa extraña mujer había mencionado antes de alejarse de ella. “Tu padre y yo solíamos divertirnos”, no pudo evitar que estremecerse y rogarle al cielo que no fuera lo que pensaba.

-Dest, ¿Que está pasando?
-No lo se...-Respondió con dientes apretados-... Dímelo tu.
-No entiendo.
-Esa mujer no deja de mirarme, estoy comenzando a ponerme nerviosa.
-¿Olivia?... -Cameron observó sobre su hombro un momento y analizó a la madre de su ex-...Es raro, regularmente ignora a todo el que está a su alrededor.
-¿Que sabes de ella?
-Poco.
-Dímelo.
-No lo se Dest...-Ambos compartieron una mirada irónica-... Solo se que solía ser una modelo famosa, luego conoció a señor Santroy y se casaron, poco después Milena y Anton vinieron al mundo.
-¿Anton?
-Es él mellizo de Milena... -Dest miró discretamente hacia donde los ojos de Cameron señalaban-.... No te acerques a él.
-No planeaba hacerlo..-Aseguró alejando la mirada del tipo amenazador que se encontraba en el bar del salón-....No tengo suerte con los mellizos.
-Solo ignora todo ¿Quieres?... -Él sonrió y me paso un brazo por los hombros-.... Es tu noche, baila, bebe y pásala bien.
-Bien...-Accedió suspirando-.... Probablemente estoy enloqueciendo, tuve un mal encuentro con los medios.
-¿A si?
-Si, una de esas ratas me pregunto por Drew y me salí de control...-Los ojos de Dest se cerraron con dolor y automáticamente se acurruco más contra Cameron-... Dije cosas horribles, ¡Dios! Incluso insinué que Piero era mi novio.
-Oye, no es tu culpa... -Deposito un pequeño beso en su cabello y la abrazo con fuerza-... Puedes decir lo que se te venga en gana y puedo apostar que a Piero no le importa para nada afirmes que salgas con él... Ese punk esta colado por ti.
-Solo quiero que está noche acabe Cam.
-Se terminará en menos de lo que te imaginas, ahora... ¿Quieres bailar un poco?
-No, tengo que esperar a Piero, fue a tráeme un poco de agua, además... -Dest hizo una mueca conforme se separaba de él-....Creo que no es a mi a la que deberías hacerle esa pregunta.

Guió la mirada de Cameron hacía un punto en específico en la sala, de lo cual se arrepintió de inmediato ya que él estuvo a punto de caerse de culo gracias a eso. Anton el supuesto hermano de Milena se había desplazado por el salón hasta llegar junto a Karlie. Tubo que apresar a Cameron del brazo para que este no se fuera de boca contra el piso. ¿En verdad era tan peligroso aquel tipo?

-¡Malnacido hijo de Puta!
-Oye, oye, oye... - Lo sostuvo con mucha más fuerza y lo obligó a mírala-....Cuida tu lenguaje y , no tienes derecho a ponerte celoso.
-¡Que no tengo derecho!... -Los ojos azules de Cameron de salieron de órbita-...Tengo el puto derecho, vaya que lo tengo... ¡No voy a permitir que esa bestia la arrastre entre sus brazos.
-Ella es libre, puede hacer lo que desee.
-¡Y una mierda!, no con él.
-Bien, en ese caso tienes dos opciones, la primera. Puedes ir allá y reclamar lo que quieres...-Se encogió de hombros-... O puedes simplemente quedarte aquí y ver como ese imbécil envuelve a Karlie y la convence de tener un buen revolcon esta noche.
-¡Dios!, cierra la boca.. ¡Eso no va a pasar!
-Bueno, eso nunca se sabe... Todo depende de ti.

Dest no pudo terminado la frase, Cameron se deshizo de su agarre y piso fuerte hacia la imagen que ambos habían presenciado momentos antes. No pudo evitar sonreír y suplicar que de una vez por todas aquellos dos arreglaran las cosas. Una mano toco su cintura y la hizo volver en si, Piero estaba ahí al darse la vuela. La vida le volvió al cuerpo entonces, Cameron tenía razón, aquella era su noche y la aprovecharía al máximo, después de todo entre más rápido se acoplara a la situación, más rápido se terminaría toda aquella pesadilla. Emitiendo una murmullo paso del vaso que Piero le tendía y se colgó a su cuello, momentos después simplemente lo beso. Él respondió al instante y eso fue suficiente, al menos por ese momento lo era.


********************

-Y al final príncipe se caso con la princesa y vivieron felices para siempre.

Miley mascullo aquellas palabras con odio sin poder evitarlo, luego solo bajo el estúpido cuento infantil que sostenía y le presto atencion a su pequeña y hermosa hija. Ronnie estaba completamente desparramada sobre la cama, con su barriguita al aire y la boca levemente entre abierta, ajena a todo dolor y frustración. Suspirando y acariciando su rostro, deseó poder ser ella por al menos un par de segundos. Extrañaba la paz, la tranquilidad y sobre todo el hecho de sentirse amada.

Los ojos se le llenaron de lágrimas por centésima vez en aquella semana y se odio por eso. No podía permitirse llorar, no más. Las cosas estaban hechas, no había marcha atrás. Nick iba a irse, iba a abandonarla, justo como lo había querido, tenía que ser fuerte, tenía que mantenerse firme y recordar la razón por la cual aquello pasaba, él no la amaba, nunca la había amado. El recuerdo amargo la hizo maldecir y lanzar el pequeño libro contra la pared. Malditos fueran los cuentos de hadas, malditas fueran todas aquellas tonterías que te vendían un patético final feliz. La vida real no era así, lo único obtenías en la realidad era traición y engaños, solo eso.

Limpiándose los restos de agua del rostro tomo a Ronnie en brazos y la deposito en su pequeña y muñida cuna, la pequeña gorgogio y suspiro, lo cual le regalo un poco de felicidad a su cuerpo. Camino fuera de la habitación entonces y cerró con sumo cuidado, era momento de comenzar con su ya típica revisión. Visitó a los gemelos brevemente, Wrath dormía con una sonrisa en el rostro como regularmente lo hacía y Nick... Nick seguía siendo Nick, un adolescente sumamente desordenado y sin preocupaciones.

Tras el rondin suspiró pesadamente, había llegado la hora más dolorosa del día, tenía que dormir. Sonrió irónicamente tras la palabra, luego simplemente arresto sus pies al cuarto de invitados. Hacia todo menos dormir por la noches, en ocasiones vagaba por la casa, en otras escribía algunos versos y en la mayoría de las veces solo se quedaba ahí, recostada en una cama que no era la suya, mirando hacia el techo, rogando por una solución, por alguna salida. La garganta se le seco y estuvo a punto de lanzar un gemido pero fue ahí donde unos murmullos llamaron su atención.

Los susurros provenían de su antigua habitación, lo cual solo significaban una cosa, los susurros pertenencian a Nick. Involuntariamente camino hasta estar sobre la puerta de la habitación principal, ya ahí, simplemente guardo silencio. Sabía que lo que hacía estaba mal, no tenía por que espiarlo, iba a divorciarse de él, tenía que darle espacio, tenía que....

-Ya no puedo más, te lo juro, no puedo más.

Se quedó de piedra al escuchar los gemidos lastimeros de Nick, una parte de ella la llamo “perra”, pero la otra, aquella parte que seguía albergando odio y rencor la obligó a mantenerse firme. Necesitaba saber con quien estaban hablando, ¿Sería Olivia?. No, negó muerta de celos, se reusaba a pensar en la simple posibilidad.

-Me siento solo, estoy solo de nuevo y no se que hacer... -Nick sorbió por la nariz y aclaro su garganta-... Me siento como cuando era un niño, estoy comenzando a sentir la necesidad de beber y no quiero hacerlo... ¡Necesito hablar con alguien! ¡Te necesito!

La sangre de Miley se hizo hielo y los celos la recorrieron de la cabeza a los pies. Era ella, era Olivia, ¡Como podía haber sido tan estúpida!. Él solo estaba jugando con ella, justo como en el pasado, justo como siempre. En un arrebato de ira, tomó el pomo de la puerta y entro sin avisar, seguía siendo su maldita habitación, seguía teniendo derecho. Él estaba sentado en un extremo de la cama, sin camisa y mantenía el teléfono pegado a su oído. Estaba tan sumergido en el dolor que no la escucho entrar.

-Necesito verte... -Se apresuró a decir-... Si, puedo en 20 minutos, gracias... En verdad, gracias.. Te amo, te amo como no tienes una idea.

Aquellas palabras hicieron eco en Miley y fueron suficientes para que la irracionalidad brotara con fuerza por cada uno de sus poros. Sin pensarlo siquiera se movió hasta estar frente a él, ya ahí le arrebato su teléfono y lo estrelló contra la pared.

Nick contuvo el aliento y tardo en asimilar lo que sus ojos veían. Miley, su Miley estaba ahí, justo frente a sus narices y se miraba completa e irrevocablemente desecha. El corazón le dio un vuelco y quiso estrecharla entre sus brazos, pero fue ahí cuando recordó que ella lo odiaba. Aquella mujer había dejado de ser su maravillosa y perfecta esposa, aquella mujer solo quería verlo sufrir, así que daba igual, no le importaba nada.

-La amas...-Escupió atónita y con asco-...¡¿Amas a la mujer que está destruyendo a tu familia?!
-La única mujer que está destruyendo a mi familia eres tu...-La acusó poniéndose de pie y alejándose de ella-... Tu y tu maldita sed de venganza.
-¿Ahora yo soy la mala aquí?...¡Eres un hipócrita!, le dices “Te amo” a esa arpía y aún así yo tengo la culpa de todo...¡Me das asco!, pudiste haber esperado a estar divorciados, pero no, aun así llamas a esa perra y profanas mucho más mi casa... ¡Ambos me dan asco!
-¡Cierra la boca!, despertaras a los chicos.
-No me importa.. -Miley se tiró del cabello y lo fulmino con la mirada-... Es tiempo de que se enteren de quien verdaderamente es su padre... ¡Es momento de que descubran lo asqueroso que eres!
-¡No metas a mis hijos en esto!
-Haré lo que se me venga en gana, ¡voy a destruirte!, voy a...

Nick se lanzó sobre ella y la estampó contra la pared sin importarle el daño que pudiera causarle. Sabía lo que ella quería decir al amenazarlo de aquella manera, ella iba a alejarlo de sus pequeños, iba a quitárselos y no podía permitirlo. Aquellos chiquillos eran su puta vida, eran su motivación para vivir, su carne, lo eran todo. No permitiría que nadie alejará a sus hijos de su lado, ni siquiera Miley. Volvió en si al verla a los ojos, ella iba a gritar así que alzo su mano hasta amordazarla. Todo se estaba saliendo de control, ambos estaban enloqueciendo, estaban llegando a los extremos y...

-¡Suéltala! ¡Suéltala papá!

El tiempo se detuvo y todo se oscureció, conocía esa voz y eso le rompió el corazón. Wrath, su hijo estaba en la puerta de la habitación y lo miraba como nunca antes lo había hecho. Había miedo y odio en aquellos ojos azules, su pequeño estaba ahí, rígido, en posición de pelea, su hijo creía que.... Fue ahí donde volvió en si y entro en shock. Tenía a Miley contra la pared, la sostenía con fuerza y cubría su boca, la había agredido, la había lastimado. La dejo libre en un parpadeo y retrocedió lentamente, las manos comenzaron a temblarle y la respiración se le acelero, había hecho lo más inaceptable del mundo, se había comportado cono un perfecto hijo de puta.

-Wrath yo.. -Tartamudeo-... Yo..
-¡No quiero escucharte! ¡Solo aléjate de mamá!, como pudiste... Como..
-Estoy bien, todo esta bien.

Miley recuperó la voz, lo hizo antes de que todo empeorará mucho más. Todo le daba vueltas y el miedo seguía corriendo a través de su sistema, pero tenía que se fuerte, por ella y sobre todo por el chiquillo que en ese momento tenía frente a ella. Wrath estaba a punto de quebrarse en dos, al igual que ella se moría de miedo, pero aún así estaba ahí. Titubeante mente camino hasta poder tomar el brazo de su hijo, luego simplemente lo abrazo. Al sentir un largo y pesado suspiro de Wrath maldijo como nunca antes lo había hecho y luchó por no llorar. Era una estúpida, había expuesto a sus hijos al dolor, su maldito odio había arruinado todo.

-No es nada Wrath...-Susurro con una sonrisa y se alejo para poder mirarlo a los ojos-... Tu padre y yo simplemente tuvimos un mal momento.
-No...-Él negó sin bajar la guardia-... Te tenía contra la pared, él...
-Estoy bien amor, mírame...-Todo se quedó en silencio-... Tu padre no iba a lastimarme, lo sabes... Solo se nos salió de las manos, pero estoy bien...Ahora vuelve a dormir.
-No voy a dejarte sola, mamá no....
-Wrath...-Le acarició el rostro y beso su mejilla-... Conozco a tu padre desde los 13 años y nunca me a lastimado, no al menos físicamente, no tienes nada que temer, vuelve a dormir ....Estaremos bien.

Wrath dudo, lo hizo por 6 largos minutos, al final cedió y salió de la habitación, no sin antes asesinar al hombre que le había dado la vida con su mirada. Jamás olvidaría aquel día, por más que luchara por olvidar jamás lo haría.

La puerta se cerró y Miley suspiro aliviada, todo volvía a estar en orden o al menos eso quería creer. La habitación volvió a tornarse fria entonces y sabía por que. Cerrando los ojos y conteniendo el aliento dio media vuelta, luego solo miro. Nick seguía en el mismo lugar, con la misma expresión atónita y desgarradora. La garganta se le cerró e inconscientemente paso una mano por su cabello. Quisiera aceptarlo o no habían cruzado el límite, habían llegado demasiado lejos.

-Yo...

No pudo articular palabra alguna, él se lo impidió lanzándose sobre ella nuevamente, pero aquella vez de una forma diferente. Se quedó completamente rígida en cuando sintió como él la estrechaba entre sus brazos y comenzaba a mover sus manos con desesperación y preocupación entorno a ella. No lo detuvo, no iba a hacerlo. Nick necesitaba asegurarse de que estaba bien, necesitaba demostrarse a si mismo que no la había dañado e iba a permitírselo. Los celos y el odio seguían latentes en ella, pero aún así no iba a torturarlo, no en ese aspecto. Sabía de antemano el miedo que el amor de su vida tenía al hecho de poder dañarla, no era tan inhumana, le permitirá saber que estaba bien, luego se alejaría y terminaría con todo de una vez por todas.

-Lo siento, lo siento mucho...-Nick se alejo y contuvo sus lágrimas, luego solo esparsio un sin fin de besos por el rostro de su esposa-... No quería hacerte daño, ¡Dios Miley nunca a sido mi intención lastimarte!.. Dime que me perdonas, dímelo por favor.
-Se que no ibas a lastimarme Nicholas... -Aclaro su garganta y trato de mantenerse firme-...No tengo que perdonarte nada, yo tuve la culpa, no debí entrar, no debi siquiera provocarte....Lo que hagas con tu vida ya no es asunto mío.
-Princesa...-El susurró que emitió fue tan suplicante que Miley no pudo evitar mirarlo a los ojos-... Tal vez tu ya no me consideres padre de tu vida, pero yo si... Sigues siendo mi niña, mi esposa... Sigo amándote como lo hice a los 15 años... Y sobre todo, sigo siento tuyo, ¿Es que acaso no lo ves?, no puedo entregarme a alguien que no seas tu, simplemente no puedo vivir sin ti.
-Dijiste que la amabas... -Ella se tenso y reprocho aquello como una pequeña malcriada. Por un momento el odio la abandono-... No soy ingenua Nick, te escuche, le dijiste a esa zorra que la amabas, ya no hay nada que hacer.
-Mírame.
-Nick basta....-Trato de safarse de su abrazo, él la sostuvo con mucha más fuerza-... Nicholas por favor.
-¡Solo mírame!...-Al tener su atención tomo una de sus manos y la instaló sobre su corazón-...¿Sientes eso?, es por ti, late por ti, por nadie más... Te amo, solo a ti.
-¡Le dijiste lo mismo a Olivia!
-Basta... -Mascullo y pego su frente con la de ella-... No estaba hablando con Oliva, ¡Dios como pudiste siquiera pensar eso!... Era Selena, todo este tiempo e estado hablando con ella... Es lo único que me mantiene cuerdo, su voz...
-Para...-Rogó Miley sin aliento y cerrando los ojos. Un viejo resentimiento nació en su pecho-...Eso es incluso peor.
-No, sabes que no es así... Sabes que lo que tuvimos se acabo, sabes que ella es como la hermana que nunca tuve... . Asi que por favor solo mírame y regresa a mi, por favor regresa a mi Miley.

Derramó lágrimas sin vergüenza alguna por centésima vez. Ya nada importaba, ni siquiera su orgullo y dignidad, renunciará a ello, renunciaría a todo por ella.

La impotencia y frustración consumió a Miley. Ahí estaba él, humillándose y por alguna razón ya no disfrutaba al verlo. Cerró los ojos y se trago con odio la serie de malas palabras que surgieron en su cabeza. Nick hablaba enserio, él no mentía, sus ojos derramaban sinceridad, dolor. ¿Pero que hay con Olivia?, le dijo su cabeza y eso las hizo hundirse en un río de incertidumbre. Las piernas le temblaron y quiso gritar ¿Que tenía que hacer?, no podía equivocarse otra vez, había demasiado en juego, estában sus hijos, su familia, su corazón.

Tras aquella última palabra contuvo el aliento y se concentró. Su mano seguía sobre el pecho de Nick, sobre sus iniciales tatuadas. Completamente absorta delineo aquellas dos letras con la punta de su dedo, él simplemente se tenso y gruñó como respuesta. Aquel hombre era suyo, aquel hombre la amaba, no podía ignorarlo más, simplemente no podía.

-Te eh extrañado tanto.... -Susurro con la voz quebrada y a punto de echarse a llorar-...¡Joder! Te extraño Nicholas.
-Oh dios, ven aquí, solo ven aquí.

Nick la apresó entre sus brazos con desesperación y necesidad, ella estaba cediendo, sus barreras estaban callando. Le agradeció al cielo entre lágrimas y contuvo los espasmos de alivio que recorrian su cuerpo, todo estaría bien eh iba a demostraeselo. Alejándose un poco, le alzó el rostro y comenzó a deshacerse del agua que surcaban sus mejillas, no podía verla llorar, no más, ella había tenido suficiente dolor.
-Deja de llorar...-Suplicó mirándola a los ojos-...Por favor.
-No puedo evitarlo....-Miley sollozo y negó frenéticamente-...No se que hacer, tengo miedo, demciado miedo Nick.
-Todo volverá a ser lo que era, haré lo que sea necesario amor, pondré cada parte de mi, iré a terapia...-Ambos se aferraron al otro con desesperación-... Hare cualquier cosa, haré lo que quieras, solo....

Las palabras se quedaron flotando en el aire, ¿Que más podía decir? ¿Como podía ganarse su corazón nuevamente?. Suspiró y trato de volver al pasado, trato de recordar aquellos momentos en los cuales todo había sido mucho más fácil. Sonrió lastimeramente y la atrajo mucho más hacia si inconscientemente. Había sido un imbécil desde el principio, las cosas jamás cambiarían.

-¿Por qué sonríes?...-Preguntó Miley al notar su expresión-...¿Nick?
-Estoy recordando....-Respondió mirándola a los ojos-....Estoy viajando al pasado, a la primera vez que te vi...Estoy recordando como me robaste el corazón con tan sólo una sonrisa.
-Tu hiciste un poco de lo mismo.
-Supongo que si, pero ¿Sabes? Aun después de tanto tiempo sigo preguntándome el como logre hacerlo....Quiero decir, solo era un chiquillo escuálido, con dientes torcidos y risos alborotados, mientras que tu eras....
-Una niña sureña de 13 años pálida....-Río entre dientes y lo miro con complicidad-...Ninguno de los dos era muy guapo en ese tiempo.
-Y aún así te adueñaste por completo de mi.
-Lo mismo digo vaquero.
-No somos tan diferentes a esos niños amor...-Aseguro Nick tiempo después-...Sigues teniendo era sonrisa torcida.
-Y tú esos rizos indomables.
-Sigo perdidamente enamorado de ti.
-Justo igual que yo... -Confesó-
-Seguimos siendo nosotros princesa, solo supongo que nos hemos perdido...-Le acarició el rostro con la punta de sus dedos suavemente-... Podemos hacerlo, podemos salir de esto...Solo te pido que confíes en mi, por favor vuelve a creer en mi.

Miley lo observó por segundos, minutos, no lo supo, de lo único que fue consciente al final, fue de ella dejando caer por completo cada uno de sus miedos. Iba a intentarlo, lucharía por el amor que aún sentía, salvaría a su familia, así que sin esperar absolutamente hizo lo que se había negado a hacer en todo aquel tiempo, lo beso.

Nick se paralizó pero al segundo de eso respondió, no sin antes murmurar un pequeño gracias al cielo. Había olvidado lo que era besarla, su dulce sabor, su suave textura. Inconsciente la alzó del suelo e inundó mucho mas su boca, la había extrañado, la había añorado tanto, había estado....Las palabras se borraron de su cabeza y todo dejo de existir al notar el recorrido que las manos de su esposa comenzaban a trazar a través de su hambriento o. Ella estaba acariciando sus brazos y arrastrando las palmas por toda su espalda, sería hombre muerto si no la hacía parar. No podía tomarla, no después de todo, no así. Se reusaba a poner el sexo sobre lo que verdaderamente importaba, moría por hacerle el amor pero necesitaban hablar antes de eso.

Funcionando los labios y tomando toda su fuerza de voluntad se hecho hacia atrás. Ella lo miro con frustración, con necesidad y tan sólo eso lo hizo casi echarse hacia atrás. Aquella mujer era capaz de doblegarlo con tan sólo una mirada.

-Miley tenemos que...
-¿Que pasa?.. -Preguntó con la respiración agitada y algo altanera-...¿Son otros labios los que deseabas besar?
-¡Con un mierda amor!.. -Nick no pudo evitar alzar la voz y tensarse de pies a cabeza. Ella nunca iba a olvidar-.... Solo quiero hablar, solo quiero comenzar a hacer las cosas bien.
¿Y como piensas hacer eso?
-Así.

La tomo en brazos y la deposito en la cama en menos de un parpadeo, luego simplemente se tumbo junto a ella y la enredo entre sus brazos. No necesitaban sexo, necesitaban amor y había mil maneras de conseguí aquello con la ropa puesta.

-No pienso permitir que dejes nuestra cama de nuevo....-Sentenció él mirándola fijamente a los ojos-...Eh pasado un infierno, te eh necesitado como nunca antes lo había hecho.
-Pues no lo parece...-Miley volvió a atacar, no podía evitarlo, el rechazo causaba eso en ella-....Te alejas de mi, estas pensado de mi y..
-Princesa..
-Si no deseas hacerlo solo..
-¿Si no lo deseo?...-Nicholas escupió una oscura carcajada y en un acto un tanto violento le tomo una mano y la colocó sobre su entre pierna, no pudo evitar gemir al contacto-....Dime, ¿Esto es suficiente deseo para ti?
-Nick...
-Solo quiero escucharte decir que me perdonas, no pienso tocarte hasta no oírlo... -Todo se quedó en silencio-...No puedo luchar por nuestro matrimonio sabiendo que me odias.
-No tengo nada que perdonarte, ya te lo dije se que nunca me habrías hecho...
-No estoy hablando del incidente con Wrath, hablo de lo que paso con Olivia.
-No menciones su nombre....-El odio golpeó a Miley con fuerza al escucharlo nombrar a aquella mujer-....No frente a mi, no en nuestra cama.
-De esto estoy hablando, mirate....Te conviertes en ser irracional con tan sólo escuchar su nombre.
-Oh, disculpa mis malos modales.... -Se deshizo de su abrazo y se irguio sobre la cama hirviendo de celos-... Lamento no poder apreciar a la zorra que beso a mi esposo.
-Esto es lo que ella quiere amor, estas callando en su juego.
-¿Y que se supone que debo hacer entonces? ¿Aparentar que nada paso?... -Sin poder evitarlo negó frenéticamente y se abrazo a si misma-... No puedes pedirme eso, no cuando tu reaccionarias incluso peor si me hubiera besado con Liam.
-Amor...-La miró con dolor. Era cierto, estaba siendo egoísta-... Yo, yo solo.
-Ella siempre será mejor que yo... No importa que haga, siempre ganará.

Aquellas simples palabras lo noquearon, ¿Eso era lo que ella pensaba?. Contrajo la mandíbula y trato de controlar su respiración, había tratado de comportarse como un adulto pero ya nada importaba. Esa perra infeliz había hecho que su esposa se sintiera una basura, así que lo pagaría caro, la haría pagar así fuera lo último que hiciera. Nadie lástimaba a Miley, nadie se metía con su mujer y salía intacto.

Aún aturdido se acercó a ella y la tomo con delicadeza hasta sentarla a horcajadas sobre sus caderas, ya ahí simplemente le alejo las manos del rostro y la acerco a él hasta poder besarla. Me ahueco las mejillas y se escabullo entre sus labios con la mayor ternura posible, iba a demostrarle que se equivocaba, le demostraría que ante sus ojo no existia alguien más perfecto que ella.

-Usted señora Jonas es la única para mi... -Murmuro sin despegar sus labios y despojándola del albornoz que le cubría-... Eres la única que puede enamorarme con una sonrisa, la única que puede hacerme perder la cabeza con un par de palabras,  la única que...-Le arrastro los labios por el cuello y mordió un momento-.... La única que puede excitarme de esta manera.
-Nick, dios...-Los susurros se escaparon de los labios de Miley justo cuando Nick apresó uno de sus pechos con la boca-... Por favor, Nicholas...
-Me diste cuatro hermosos hijos...-Siguió él sin dejar su tarea-... Me hiciste el hombe más feliz del mundo en cada uno de sus nacimientos... Tu, tu lo hiciste, no ella Miley... Tu me hiciste un hombre, tu eres la razón de lo que soy.... Asi que probablemente no seas la mujer perfecta, pero para mi eres eso y más, mucho más... Hoy, mañana y siempre.

Aquello fue un “Clic” en la cabeza de Miley, no podía soportarlo más, lo necesitaba, lo.... Un timbrazo estalló al redor, pero ni siquiera eso logró romper la conexión que ambos habían creado. Aún así alargó el brazo y tomó el pequeño aparato del diablo, iba a estallar con quien sea que estuviera del otro lado.

-Hola, si soy Miley...-Se mordió el labio para no gemir y apresó con su mano libre los rizos de Nick-.... No Selena, no creo que el pueda ponerse al teléfono ahora...-Nick río aún con los labios pegados a su piel y eso la hizo sonreír-.... ¿Por qué?, eso es fácil, esta a punto de hacerme al amor...-Sin pena alguna gruñó. ¡Por que aquella mujer no paraba de hablar-.... Claro, yo le paso el recado... Oh y una cosa más Sel... ¡Aléjate de mi esposo!, no me hagas repetirlo de nuevo.

Dejo caer el teléfono tras aquel último consejo,  de eso simplemente hizo lo que tanto deseaba y eso fue lanzarse contra él. Le alzó el rostro con un ágil movimiento y le asalto la boca con suave sensualidad. Él amaba eso, amaba que lo besara de aquella forma, lo sabía por la forma en la que la tomaba y mesia en contra de su erección, necesitaba sentirlo por completo, lo necesitaba desnudo.

-Desaste de tus pantalones...-Espeto, Nick asintió pero antes de obedecerla la presionó contra el colchón-..Amor...
-Primero las palabras mágicas.
-Por favor...
-No... -Detuvo toda acción y se perdió por un instante en el mar de sus ojos-... Di que me perdonas, dime que esto quedará en el pasado... Vuelve a decir que me amas.
-Te perdono...-Lo tomo de las mejillas y beso su nariz.-...Trataré de dejarlo en el pasado y sobre todo te amo.... Pero no me pidas olvidarlo, la voy a aplastar Nick, juro por mi vida que lo haré.
-Princesa, eso es..
-No podrás decir nada que me haga cambiar de parecer...Ahora, puedes hacer dos cosas. La primera, desvestirte y hacerme el amor... Segunda, seguir defendiendo a esa perra, pero te la advierto, vuelves a abogar por ella y me voy, me voy de tu vida para siempre...Así que elige, es ella o yo.

¿Que eligiera? ¿Que diablos estaba diciendo esa mujer?. No tenía nada que “elegir”, era ella, sería ella toda la vida ¡¿Por qué no podía comprenderlo. Rodó los ojos con exasperacion y le pidió al cielo un poco más de paciencia. Lo único que deseaba era que su mujer no hiciera algo que pudiera afectarla. Conocía a Miley y sobre todo conocía sus celos, aquel sentimiento podía llegar hacer incluso más destructivo que el suyo propio. Todo era su culpa, había sido un error ir a la disquera aquella noche, había sido un error no haber salido corriendo en cuanto sus ojos habían captado a Olivia. Él y nadie más que él era el culpable de que su matrimonio estuviera pasando por una grieta agonizante.

-Bien, supongo que has tomado tu decisión.

Las palabras rotas y rabiosas de Miley lo hicieron parpadear, luego simplemente maldijo y la apresó con mucha más fuerza contra la cama. Ella no se miraba feliz, ella quería alejarse de nuevo. Conteniendo las lágrimas y aclarando su garganta se inclinó hasta poder depositar un suave beso sobre aquella expresión contraída. Tenía que idear un plan para reparar su matrimonio, no planeaba perderla, ni a ella, ni a sus muchachos.

-Quiero que me escuches...-Le pidió en cuanto término de meditar-.... No quiero que vuelvas a insinuar que tengo que elegir entre tu y otra persona...Eres tu ¿Entiendes?.... Fuiste, eres y serás tu, se que desconfias de mi Miley, se que te sientes traicionada, pero créeme cundo te digo que voy a recuperarte... Voy a recuperar a mi esposa.

No sabía de donde rayos habían salido esas palabras, pero estaba hecho. Todo lo que había pensado decirle en aquellos días de tortura se resumía a eso. Le recordaría cuanto la amaba, cuanto la necesitaba y comenzaría a hacerlo en ese mismo instante.

Lentamente y sin quitarle los ojos de encima deslizó las manos entorno a su cuerpo y termino por desvestirla. La simple imagen de ella desnuda sobre su cama, la cama de ambos lo hizo desvariar, la había extrañado, lo había hecho más de lo que podía aceptar. Siguió adelante tras admirarla algunos segundos, comenzó con el clásico traso de besos hasta que llegó a sus pechos, ya ahí hizo lo inevitable. El bramido descontrolado que Miley emitió lo hizo perderse mucho más de lo que ya lo estaba. Sonrió con satisfacción ante cada succión, aquella era su esposa, la mujer que amaba, su niña mal educada.

-Solo hago esto contigo...-Murmuró irguiendose y hundiendo su lengua en la boca que tanto deseaba-... ¿Como pudiste siquiera pensar que podría haber compartido mi cama con ella.
-Lo hiciste alguna vez...-Miley reaccionó, enredo las manos en sus rizos y con un estirón lo obligó a mirarla-.... Lo hiciste por más de un año, te la jodias todas las noches, la hacías tuya, le decías que la amabas....Podrías volver a hacerlo, no hay diferencia, no....
-Por supuesto que la hay... -Al igual hundió las manos en su cabello y la fulmino seriamente-... En ese tiempo no me pertenencias, no tenía a mis maravilloso hijos, no gozaba de la paz y felicidad que ahora tengo..... Jamás cambiaría eso princesa.... El sexo ocasional dejo de existir para mi el día que regresaste a mi vida, desde ese momento solo hago el amor contigo, solo contigo.

No espero a que ella pudiera mencionar palabra, ya hablarían después, en ese instante solo deseaba una cosa y eso era hundirse nuevamente en ella y lo haría, le demostraría cuantas veces fuera necesario el cuanto la deseaba, necesitaba y amaba.

****************



Los hombres eran unos idiotas, pensó Dest resignadamente. Había tardado de mantener la esperanza y fe en todos ellos, pero después de asimilar lo que estaba presenciando, todo se había ido al diablo. 

Pasaba de la media noche, quedaban pocos invitados en el evento, el a era ambiente fresca y la banda tocaba una lenta y hermosa canción italiana. Era el escenario perfecto para sellar un pacto de amor, era el momento ideal para confesar sentimientos guardados, todos lo sabían, todos excepto dos estúpidas personas. Gruñó suavemente y aún negando incrédula volvió a posar sus ojos en la pista de baile. Habían cuatro parejas ahí, sus amigos formaban parte de ellas, pero no como lo esperaba. Tanto Cameron y Karlie se habían tornado indiferentes entre ellos durante toda la noche. Ninguno de los dos se miraba o se hablaba, era como si no existieran y eso estaba comenzando a irritarla. Aquel no había sido el plan, todo estaba saliendo mal, se suponía que tenían que estar juntos, se suponía que tenían que bailar y reírse entre sí, no estar simiente ahí mirándose con rabia mientras “bailaban” con los mellizos del infierno.

Si, probablemente era infantil llamar de ese modo a Milena y a su déspota hermano, pero no podía evitarlo. Aquellos dos no habían hecho más que mantener alejados a sus amigos y gozaban con ello, podía verlo en sus ojos. Suspirando y frunciendo los labios se dijo que tenía que hacer algo, aquella era la última oportunidad que Cameron y Karlie tenían para sincerarse el uno con el otro, no podía dejar que todo se estropeara por una estupidez. 

Tomando su valentía del lugar más recondito de su alma beso la mejilla de Piero y comenzó a avanzar hacia Cameron con paso decidido, iba a matarlo, podía jurarlo. 

-Creo que es mi turno de bailar con él. 

Musitó al estar justo detrás de ellos. Milena fue la primera en reaccionar y asesinarla con la mirada, pero no le importo. No le temía a aquella chica, desde su accidente no le temia a nada, a si que simplemente se metió entre ambos y la alejo de él. Cameron la miro con los ojos desorbitados segundos después, si, aquello no había sido muy propio de ella. 

-Eso fue descortés... -Le hizo saber él con voz cruda mientras la tomaba de la cintura-....¿Donde están tus modales, Cara
-Jodete... -Le respondió de la misma forma. Sin duda era un idiota-..... ¡Estas arruinando todo! 
-No Dest, no hay nada que arruinar.
-¿De que estas hablando? 
-No pienso seguir con esto, es estúpido... Ella solo es mi amiga, no siente nada por mi y yo no siento nada por ella. 
-Eres un mentiroso de mierda...-Dest detuvo su balanceo y negó contrariada-... ¡¿Como puedes decir eso?!, sabes que ella está enamorada de ti y tu lo estas al igual. 
-No, yo solo estaba confundido. 
-¿A si?, waoooo y debo suponer que te diste cuenta de ello en este preciso instante....Fue Milena ¿no?, ¡Ella te está llenando la cabeza de mierda! 
-¡No la metas en esto!...-La voz de Cameron se alzó inesperadamente. Ella solo retrocedió-....¡Dios Dest!, lo siento yo.... No fue Milena, tengo ojos ¿Sabes?, solo mírala, es feliz al lado de Anton. 
-Dios, dime por favor que no estas hablando enserio...-Ambos se miraron sin bajar la guardia. Al final Dest simplemente río-.... ¡Por el amor de dios Cameron!, ella esta fingiendo... Las chicas hacemos, fingimos felicidad e indiferencia, es la forma en la que desquitamos el dolor de nuestra dignidad herida....Ella solo quiere dañarte, quiere que veas todo lo que te estás perdiendo. 
-¿Como lo sabes? 
-Simplemente lo se. 
-Es lo mismo que tu haces ¿Cierto?.... -Ella se quedó helada. Cameron solo la analizó detalladamente-... Es por eso que sales con Piero, quieres que Drew lo sepa, quieres hacerle daño. 
-Lo que él piense me tiene sin cuidado....-Mascullo con el corazón en la garganta-.... Él no importa, ya no más. 
-Ahora tu eres la mentirosa de mierda, simplemente acéptalo. 
-Basta Cameron... 
-Dest... 
-¡Dije basta! 
-Entonces acéptalo, acepta que quieres lastimarlo, acepta que..... 
-Quiero herirlo....-Las palabras salieron roncas y pausadas de la boca de Dest-.... Quiero verlo sangrar, quiero que llore, que me implore de rodillas justo como yo lo hice....Quiero que sienta toda la agonía que dejó en mi. 
-Esto, yo... 
-Déjalo...-Negó aún distraída por su confesión-.... Querías escucharlo, ahí lo tienes... Quiero hacer cada una de esas cosas y ten por seguro que lo conseguiré, por eso mismo...Por eso mismo te pido que luches por que le sientes Cameron....-Retrocedió al notar como él estiraba los brazos para abrazarla-... Tu no quieres sentir esto, créeme... No deseas este dolor, esta adicción llena de odio, tienes que pelear por ella, ¡Jesús!, ambos se quieren ¿Por qué tienen que hacerlo tan complicado? 
-No se que hacer Dest....-Cameron artículo palabra después de algunos minutos. Su perspectiva había cambiado por completo-...Todo se está complicando, ¡Solo mírala!, se a mantenido alejada de mi toda la noche. 
-Escúchame...-Se acercó y le acarició las mejillas-....Lo primero que tienes que hacer es calmarte y sobre todo volver a ser el hombre racional que conozco... Ustedes son amigos, incluso sobre todo esto lo son... Solo ve ahí y ábrete ante ella como amigo, solo así podrás darle paso al chico enamorado. 
-¿Que pasa si ella me rechaza? 
-¿En verdad crees que pueda pasar eso? 
-No...-Ambos rieron entre dientes-... Pero aún así tengo miedo. 
-Solo confía en ti, todo saldrá bien, todo... 

-Me voy, Anton me llevará de regreso al hotel. 

Aquellas 9 palabras interrumpieron el discurso motivaciónal de Dest y sobre todo le abrieron las puertas al infierno. Todo paso demaciado rápido después de eso. 

Cameron no pudo controlarse, la poca racionalidad que quedaba en él se esfumó y la bestia que vivía muy dentro de su interior surgió. Sin decir decir absolutamente nada, hizo lo que había deseado hacer durante toda la noche y eso fue tomar a Karlie como un costal de papas y caminar con paso firme hacia la salida. Lo que hacía estaba mal, muy mal y lo sabía. Había sido criado en el ceno de una familia Australiana, los Australianos eran amables, caballeroso, lo australianos hacían todo menos cargar a una chica sobre el hombro. Amimoro su paso y considero la idea de dejarla libre, pero entonces miles de imágenes abordaron su cabeza. Si la liberaba ella correría hacia los brazos de Anton, él la llevaría al hotel y ya ahí pasaría lo inevitable. No, se dijo con un gruñido. No iba apermitir que eso pasará. 

-¡Dest, Lucio... Al auto!...-Ordenó mordasmente, luego simplemente apresó el cuerpo que se retorcida contra él con más fuerza-....¡Deja de moverte Karlie! 
-¡Eres un imbécil!...-Grito ella como respuesta para luego golpearlo en la espalda-....¡Cameron Arthur William Hemsworth, te exijo que me bajes ahora! 
-¿Arthur?... -Dest rio sonoramente y piso con fuerza junto a él-...¿Te llamas Arthur? 
-¡Cierra la boca!...-Los ojos de Cameron centellaron con frustración-.... Ahora ve por el culo de ese maldito Punk.... Te veo en el auto en 5 minutos. 

20 minutos después todos iban de regreso al hotel rodeados de un denso silencio y una incomodidad palpable. Cameron conducía, pero aún así se tomaba el tiempo de mirar hacia el retrovisor. Karlie estaba ahí y ni se miraba feliz, sus ojos estaba rodeados de lágrimas no derramadas y tenía lo sabios fruncidos en una fina línea. Ella lo odiaba, pero no le importaba, prefería eso a verla entre los brazos de Anton. Posó la vista de nuevo en el tráfico y trato de concentrarse, tenía que encontrar la manera de hablar con ella, tenía que explicarle por que se había comportado de aquella estúpida manera. 

Suspiro y apreto el volante con fuerza al visualiza a lo lejos la fachada del hotel donde se hospedaban. Había sido un imbécil, nunca antes las cosas se le habían salido de las manos de aquella manera. Aparco y apago el motor, tenía que ser cuidadoso, tenía que... 

Una de las puertas traseras se abrió y cerró en menos de dos segundos y eso lo hizo reaccionar. Era Karlie, ella había salido del auto, ella estaba huyendo. En un acto reflejo salió del auto de igual manera y se hecho a correr tras ella, Lucio gritaba a su espalda, justo igual que Dest y Piero, pero no le importaba, solo deseaba alcanzarlas, solo eso. 

Corrió tras ella por toda la recepción, ni siquiera el hecho de perderle en los ascensores lo detuvo, tomo las escaleras y subió como si su vida dependiera de ello, ella no iba a escapar. Al llegar al piso correcto salió disparado por la puerta de emergencia, entonces la vio. Ella estaba a unos escasos 6 metros de él, con la mano en la cerradura de su puerta y una expresión rabiosa en el rostro, ella en verdad se encontraba enfadada. 

-Karl espera...-La llamó y dio un par de pasos-...Karlie por favor escúchame. 
-Vete Cameron, solo aléjate. 
-No debí de comportarme así, lo sé... Pero no pude evitarlo, enloquecí.... Yo, yo... No puedo permitir que Anton te tenga, ni el ni ningún otro. 
-¿Por qué?.... -Karlie se acercó y lo acribillo con una mirada envenenada-....¿Tu hombría se siente herida al no tener mi atención? ¿Necesitas mi patética demostración de afecto? 
-¡Cierra la boca! 
-¡No!, la eh cerrado todo este tiempo, no pienso hacerlo más....-Ambos respiraron con dificultad-... ¿Quieres escuchar la verdad?, bien... Estoy enamorada de ti, lo eh estado desde la primera vez que te vi.... Te quiero y mucho, pero ni siquiera eso me hará quedarme un segundo más aquí... No pienso seguir siendo tu mejor amiga ¡Estoy harta!... Tengo derecho a salir con quien quiera y voy a comenzar a hacerlo.... No voy a ser más tu pañuelo de lágrimas, me reuso a ser tu segunda opción... Tendrás que buscar a otra que recoja los restos de ti que Milena deja a su paso... ¡Yo. Me. Rindo! 

Cameron boqueo impactado, no podía creerlo, no quería hacerlo, era imposible que ella pensará de esa manera, era increíble todo el dolor que le había causado en esos años. No, negó y cerró los puños con fuerza, Karlie no podía rendirse, no se lo permitirá, tenía que demostrarle que sentía lo mismo que ella, tenia....Ella se dio media vuelta y comenzó a caminar hacia su habitación, eso fue suficiente para que su valentía despertará. 

Desesperado y aún aturdido dio un par de pasos, luego simplemente la tomo del brazo y la obligó a mirarlo. Su corazón se encendió al encontrarse con aquellos cálidos pero amenazadores ojos verdes. Era hermosa ¿Como no había podio notarlo desde un principio?. Tenía un hermoso cabello volcánico y una piel y extremadamente perfecta. Por inercia alzó las manos y le acarició el rostro, ella suspiró como respuesta. Aún lo quería, aún había esperanza. 

-Lo siento Karl...-Susurro él casi en silencio, luego simplemente deposito un beso en su mejilla-... Nunca imagine que te sintieras así, nunca fue mi intención.... Eh sido un hijo de puta, yo... 
-Solo, solo olvídalo....-Karlie se alejo de las manos que la acariciaban-... No puedo culparte por no quererme...Ahora solo ve a tu habitación, yo haré mis maletas. 
-No vas a ir a ningún lado...-Aseguró con voz grutal-... No pienso permitirlo. 
-Ya no tengo nada que hacer aquí.... Si vine fue solo por que creí que podría ganarme tu corazón, pero Milena a vuelto y tu la quieres, es todo, no hay más que hacer. 
-No la quiero....-Se apresuró a decir. ¿Por qué ella no podía entenderlo?-... No más, lo que tuvimos esta en el pasado, nosotros... 
-Cam no mientas... -Imploro con tono agonisante-.... Te eh escuchado decir esto al menos 15 veces, es la misma historia de siempre.... Milena te rompe el corazón, tienes una lucha interna de al menos 2 meses, conoces a una chica linda y dices eso.... Pero luego esa perra vuelve y hace que el círculo comience otra vez... No quiero ser la chica a la que le rompez el corazón,  no más.... Me iré a casa, mi corazón, cuerpo y alma han tenido suficiente. 

Sin pensarlo dio un par de pasos hacia él, se alzó de puntillas y le beso la mejilla. Aquello era una despedida, una muestra de paz, no quería irse enfada, necesitaba hacerle saber que todo estaba bien a pesar de la situación, que todo...La sangre se le fue a los pies y ahogo un grito en cuanto sintió como él la envolvía entre sus brazos y la arrinconaba contra una de las paredes del corredor. Estaba tan cerca de ella, podía sentirlo respirar, podía incluso sentir sus rápidos latidos. Paso saliva y alzó la vista, él era demasiado alto para ella, pero aún así se hundió en su mirada. Aquellos ojos azules brillaban con desesperación y necesidad. Él tenía miedo, estaba ansiosos, pero ¿Por qué?, nada tenía sentido, iba a irse, se suponía que el debia de estar feliz, se suponía que...

-Me enamore de ti la primera vez que te vi.
-Espera, ¿Que?... -Karlie parpadeo asustada y contuvo el aliento. Aquello no podía estar pasando-... No, eso no es verdad, no puede serlo... Esto.. 
-Te recuerdo de pie justo en medio del jardín de la universidad, entregabas folletos con esa hermosa sonrisa en tu rostro...-Entrecerró los ojos pero aún así no dejo de mirarla, momentos después una sonrisa apareció en sus labios-...Tu cabello era mucho más corto, llevabas puestos tus jeans de la suerte y una camiseta con la foto de un gato...Te veías tan hermosa que no podía creer que fueras real, luego me arme de valor y camine hacia ti...Me saludaste en italiano y eso fue suficiente para mi, habían pasado exactamente 2 minutos y ya estaba enamorado de ti. 
-Cameron, esto... 
-Luego pasaron los días y obtuve tu amistad, pero no deseaba eso, deseaba mucho más pero nunca supe como obtenerlo...-Su sonrisa se fue apagando poco a poco-...Pasaba las noches enteras pensando en como decírtelo, pero al final, cuando estaba a punto de hacerlo siempre daba un paso hacia atrás, no quería perderte, yo era nuevo en este país y tu eras mi única amiga.... Al final decidí guardarme lo que sentía, poco tiempo después Milena llego a mi vida.... Y si, me resigne y no voy a mentir, la ame... Pero eso está en el pasado, todo se a acabado, ahora te tengo aquí, frente a mi...Estoy corriendo el riesgo de tenerte o perderte para siempre... Solo quiero que sepas que te quiero, siempre lo e hecho, solo no te alejes, me conformaré con lo que sea que me des, pero por favor no me dejes. 

Todo daba vueltas, todo.. Cerró los ojos con fuerza e inevitablemente se dejó caer contra el pecho que estaba frente a ella. No podía ser cierto, aquello tenía que ser una broma. Él ni podía estar enamorado de ella, nada tenía sentido. Sollozo con frustración y arrastró sus manos hasta posarlas en la fuerte espalda que amaba. Un sin fin de cosas estaban corriendo en su cabeza. Era como tratar de armar un rompecabezas en menos de dos minutos. ¿Por donde debía empezar? ¿Que podía decir?, estaba inmensamente feliz e imper frustrada, todo al mismo tiempo. Tenía que calmarse, tenía que buscar las palabras correctas. 

-¿Lo que has dicho es cierto? 
-Cada palabra...-Cameron se atrevió a hundir la nariz en su cabello-....Que me caiga un rayo si eh dicho alguna mentira. 
-¿Como has podido simplemente callarlo?.. -Lo encaró momentos después-...Quiero decir, nos hemos tratado como mejores amigos... Para una mujer es fácil disimular, pero para un hombre... 
-Hubo momentos en los cuales casi perdí la cabeza. 
-¿A si? ¿Como en cuales? 
-Como cuando te encontré con ese chico canadiense en el sofá de nuestro departamento...-Cameron no pudo evitar sonar amenazador. Seguía recordando la cara de aquel imbécil-... No se como pude contenerme, quería matarlo. 
-Lo siento, yo... 
-Oye, no lo sabías, no tienes por qué disculparte, además hay momentos mucho mejores. Como cuando te vi desnuda al salir de la ducha, ¿Recuerdas? 
-Como olvidarlo....-Ella hizo una mueca desagradable-.... Entraste sin tocar, luego me repasaste con la mirada ostilmente y saliste del baño dando un portazo... Desde ese día ponía el pestillo cada vez que me duchaba, quería evitarte el horror de verme. 
-¿Horror?... -La risa de Cameron resonó en todo el pasillo. Luego solo le acarició el rostro con ternura-....Karl, no estaba disgustado por lo que vi, estaba colérico por las atrocidades que pensé hacer...Era salir de ahí o hacerte mía de mil formas diferentes. 
-Me habría gustado la opción número dos...-Solto inesperadamente y con sinceridad. Cameron contuvo el aliento-.. Vaya que me hubiera gustado. 
-Podríamos inténtarlo. 
-¿Que? ¿Aquí? ¿Ahora?... No creo que... 
-Shhhh... -La silencio colocándole un dedo sobre los labios. Ella era incluso más hermosa estando ruborisada y apenada-...No hablo de que aquí y ahora, hablo de intentarlo a largo plazo....Funcionamos como amigos, podremos funcionar como algo más, solo danos la oportunidad.... Te quiero Karlie, déjame demostrarlo. 
-No quiero que me hagas daño. 
-Y no lo haré, lo prometo... Voy a hacerte feliz, haré lo que sea, te daré lo que quieras, solo... 
-¿Me darás lo que quiera?....-Karlie parpadeo y paso saliva al verlo asentir-.... ¿Lo que sea? 
-Pide y lo tendrás. 
-Bien, en ese caso quiero que me beses....¿Podrías besarme? 


¿Que si podía?, por supuesto que podía y lo haria, la besaria cada día, cada hora, cada vez que ella se lo pidiera. Sonriendo como un idiota la envolvió entre sus brazos y se inclinó hasta tener aquel perfecto rostro a pocos centímetros del suyo. Ella estaba impaciente, justo igual que él. Podía sentir su respiración agitada, podía ver su mirada dilatada, esa mirada que no perdía de vista sus labios. Conscientemente pasó su lengua sobre ellos y ladeo la cabeza hasta que ambos mezclaron sus alientos. Había deseado tanto tiempo aquello que estaba comenzando a sentir miedo. ¿Que pasaría si no lo hacía bien? ¿Y si a ella no le gustaba?, no podía arruinarlo, no... 

-Lo siento Amore mio, pero ya eh esperado lo suficiente, no pienso hacerlo más. 

Karlie menciono aquello apenas audiblemente y se apresuró hacia sus labios hasta que por fin pudo probarlos. Eso fue suficiente para que todo el deseo que ambos habían guardado durante años saliera a flote en una ráfaga voraz. Cameron gruñó en su boca, ella se aferró a su cabello y comenzaron a demostrarse su necesidad. El beso fue lento y pausado, pero no tardo en tornarse desenfrenado y salvaje. De un segundo a otro se convirtieron en un enrredo, las manos de ambos vagaban sin sensura, sus lenguas se torturaban, estában ardiendo, justo como siempre lo habían querido. 

Cameron gruñó mordió con fuerza el labio que tenía entre los dientes en cuanto sintió una de las paredes del corredor a su espalda. Aquella pequeña chiquilla pelirroja iba a volverlo loco, podía verlo en sus ojos. Liberando su boca, le beso la nariz con ternura y deslizó las manos a través de su espalda hasta poder aguecar su trasero. Ella dio un respingo, pero no se alejo, a cambio de eso se alzó de puntillas y le regreso el cumplido besandolo en la barbilla. Aquello era como estar en el cielo. 

-Si hubiera sabido que besabas tan malditamente bien, jamás habría esperado tanto para decirte lo que sentía. 
-Gracias por el cumplido...-Karlie arrastró las palabras extasiada. Estaba irrevocablemente enamorada-... Años y años de práctica. 
-Pues lamento decirtelo pero tu práctica ahora se resumíra solo en mi... -Parpadeo un poco al distinguir en su voz celos. ¿Que había sido eso?, sabía perfectamente que ella solo bromeaba-.... Eso sonó un poco drástico, yo... 
-Me gusta la idea de resumir todo en ti....-Aseguro calmandolo con una cálida sonrisa-...Quiero que seas solo tu, siempre. 
-¡Dios Karlie!...-Maldijo y hundió la cabeza en su cuello. Ella olía a una noche fresca de Italia-...Estoy luchando contra los impuestos de tomarte en brazos y llevarte a mi cama. 
-No luches contra lo que sientes, no quiero que lo hagas... 
-Es demaciado pronto, no voy a presionarte.. Por otro lado, hemos pasado por mucho esta noche, aún estamos algo alterados por la discusión, no es así como te quiero la primera vez.
-Estabas demaciado enfadado...-Karlie alzó las manos y le dibujo las facciones tranquilamente-.... ¿En verdad creías que iba a tener sexo con Anton? 
-No digas “sexo” y su nombre en una misma oración....-Le advirtió incómodo-... Me pone nervioso, yo.. ¡Es un hijo de puta!, no quiero ni imaginarme que hubiera pasado si... 
-Nada, no hubiera pasado nada, por que solo te quiero a ti, solo te deseo a ti. 
-Escucharte decir eso hace mucho más difícil mi lucha interna cara mía...-Cameron apreto los dientes y beso su frente-...Estoy tratando de ser un caballero. 
-¿Al menos podemos dormir juntos? , como en los viejos tiempos, como cuando me enfermaba y me abrazabas durante la noche....Extraño sentirte cerca. 
-Dije que te daría a lo que desearas y así será Karl. 

Ambos sonrieron con satisfacción y se dispusieron a retomar su sesión de besos, pero fue en ese presiso momento cuando unos aplausos rompieron el silencio del corredor. Al alzar la vista Cameron y Karlie se encontraron con Dest, una Dest de muy buen humor. Ella estaba ahí, entre Lucio y Piero, con el maquillaje corrido por tanto correr y sus zapatos altos en la mano, pero sonreia y se miraba feliz, lo cual era lo único que importaba. 

-¡Se los dije!...-Dest hizo una cara graciosa y se dirigió hacia los hombres que estaban a sus costados-... ¡Ahora paguen tontos! 
-¡Bah!...-Lucio bufo y al igual que Piero le entrego un billete de 5 euros-...No soy bueno en esta cosas. 
-Un momento, ¿Que está pasando aquí? 
-Apostamos.... -Destiny contó su dinero conforme contestaba la pregunta de Cameron-... Y como es usual, gane. 
-¿Que clase de apuesta? 
-Les asegure que te rendirias a sus pies, que ella te aceptaría y que terminarían manoseandose en el corredor. 
-¿Eso quiere decir que presenciaste todo?.... -Las mejillas de Karlie tomaron el color de su cabello al ver como su amiga asentia-....Yo, nosotros... 
-Oye, esta bien, me alegro por ti...-Los ojos de Dest brillaron con sinceridad, momentos después se acercó a ellos y los abrazo-....Ustedes están hechos el uno para el otro...Me alegro por ambos. 
-Gracias. 
-No hay nada que agradecer, ahora solo espero que no vayas a arruinarlo Cameron. 
-Ten por seguro que no lo haré.... -Cameron apresó a su nueva novia por la cintura y beso su cien-....Es momento de hacer las cosas bien, comenzaremos a hacerlo, juntos. 
-Bien, eso fue hermoso, podría incluso llorar, pero creo que es suficifnte...-Lucio hizo reír a todos con sus palabras-....¿Por qué no vamos a celebrar?, la noche aún es joven y el bar del hotel a un esta abierto.... ¿Que dicen? 

Hubo un largo silencio, pero al final todos rieron y accedieron. Celebraron, lo hicieron hasta que no pudieron más, hasta que se perdieron a si mismos en el alcohol. Después de todo, solo eran un puñado de jóvenes aprendiendo a vivir. 



El reloj marcaba las 3:23 am y todo se encontraba en completa oscuridad. Destiny parpadeo y tomo un par de respiros. Sentía el cuerpo pesado, la cabeza le punzaba y tenía unas ganas infernales de hacer pis. Paso saliva y maldijo en voz baja, no volvería a beber, no al menos como lo había hecho aquella noche. Se habían quedado hasta tarde en el bar, 4 botellas de tequila y 2 de whisky habían desparecido en menos de 2 horas, incluso Lucio había vomitado. Sin duda alguna había sido una noche de locos. Sonrio aturdida y ladeo el rostro, Piero seguía ahí, estaba desnudo al igual que ella y dormía tan profundamente que roncaba. 

Tomo fuerzas y se irguio hasta poder acercarse a la orilla de la cama, ya ahí contuvo el aliento y se puso de pie. No trastrabillo, lo cual para su suerte significaba que no estaba tan mal como pensaba. Arrastrando los pies y esquivando el lío de prendas que se encontraban esparcidas por el piso, tomo su albornoz y camino hacia el baño, en verdad necesitaba dejar salir todo el líquido que había ingerido durante el día. Tras terminar en el baño, emprendió camino al pequeño frigobar que la habitación tenía, tomo una botella de agua y bebió como si su vida dependería da ello, fue ahí donde los recuerdos volvieron. Se vio a si misma entrar con Piero, recordó cada beso, cada caricia, el momento exacto en el que ambos se habían desvestido y lo que habían hecho o más bien habían tratado de hacer en aquella enorme cama. 

La última gota de agua atravesó su garganta y la hizo volver en si y cerrar los ojos. Él la había hecho sentir tan viva pero a la vez tan pero tan muerta. No sabía como describir aquella sensación, era como si su cuerpo sintiera y su alma se negara a hacerlo. Disfrutaba de los encuentros, vaya que lo hacía, pero faltaban algo y ese algo era el que le impedía dejarse llevar. Pasó una mano por su cabello y alejó cualquier pensamiento, necesitaba dormir. Volvería a aquella mullida cama y se dejaría llevar, tal vez después de eso todo.... 

Toda posible idea se alejo de su mente al notar un pequeño resplandor que parpadeaba en un extremo de la habitación. Inconscientemente camino, al estar cerca simplemente se inclinó y tomo lo que emitía aquella luz. Era su teléfono móvil y parpadeaba por que...Cada músculo de su cuerpo se tenso al desbloquear el aparato. Tenía 20 llamadas perdidas y cada una de ellas pertenecian a Wrath. Sin siquiera pensarlo pulso un botón y regreso la llamada, no hubo respuesta alguna. Las manos comenzaron a temblarle y volvió a insistir, algo no andaba bien. Estuvo a punto de lanzar el teléfono contra la pared, pero fue entonces cuando se percató de un mensaje en su buzón de voz. Se llevó el pequeño aparato al oído y escucho, tras 20 escasos segundos todo dentro de ella se altero. El mensaje de Wrath era simple “Vuelve a casa, las cosas no van bien”. 

Comenzó a moverse, incluso corrió por la habitación. Se vistió con lo primero que encontró y lleno su maleta más pequeña con lo básico, tenía que volver, la necesitaban, sus hermanos la necesitaban. Salió de la habitación, no sin antes besar la mejilla de Piero, era una lastima no poder despedirse apropiadamente. Atravesó el corredor con miles de ideas en la cabeza, ¿Ronnie estaba bien? ¿Mandy? ¿Su madre? ¿Drew?. El aliento se atascó en sus pulmones tras la idea. No, pensó, todos tenían que estar bien, incluso él, no podría vivir si fuera lo contrario. 

Se detuvo en seco frente a la puerta de Cameron y golpeó un par de veces. Odiaba la idea de perturbarlo en momentos como ese, pero no tenía a nadie más, no.....

-¿Dest?...-Un Cameron en bóxers la recibió al abrir la puerta-...¿Que pasa? 
-Tengo que volver...-Le hizo saber. Él se tenso-..... Tienes que ayudarme a volver. 




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-Te romperas los brazos si sigues así, ya lo hemos hablado. 

Drew gruñó y entrinco tan fuerte la quijada que sintió como sus huesos tronaban. 

Si , ya lo habían hablado, miles de veces y si era sincero consigo mismo seguía importandole una mierda. Tenso las muñeca nuevamente y retomó su masacre contra aquel viejo costal de box. Aquello no ayudaba, no lo hacía en lo más mínimo, llevaba más de dos horas ahí, lanzado golpe tras golpe, tratando de hacer desaparecer su irá y solo conseguía lo contrario. Necesitaba sangre entre sus manos, necesitaba sentir dolor, necesitaba una escapatoria. Pasó saliva y lanzó un par de patadas hacia el montículo que colgaba del techo.

 Aquel infierno se hacía más insoportable conforme los días pasaban, ni siquiera recordaba cuanto tiempo llevaba recluido en ese maldito y patético refugio de imbéciles. Hizo una pausa y miro a su alrededor. Las miradas de al menos 10 hijos de perra estaban sobre él como era usual. Sonrio, lo hizo descaradamente. Ellos creían que podían intimidarlo, creían que llegaría a temerles solo por el hecho de tener miles de tatuajes y un pasado tóxico en las calles. Podían joderse a si mismos, jamás se mostraría débil, podría acabar con cada uno de ellos en menos de un parpadeo. Los sentimientos estaban fuera de su cuerpo, lo cual lo hacía más mortal que antes. En el pasado había logrado sentir un poco de respeto y perdón por los otros, pero no más. En ese momento no era otra cosa que un cuerpo muerto en vida, un cuerpo lleno de rabia y sed de sangre. 

Les dio la espalda a sus admiradores y se dispuso a seguir descargando su frustración, pero Joe aprecio justo frente a sus narices y lo hizo parar con un empujón. Mascullo una blasfemia y contuvo la necesidad de estamparle un puño en la cara, aquel hombre solo hacia más insoportable aquella mierda. No importaba que hiciera, ni a donde fuera aquel hombre se mantenía pegado a él como si fuera su sombra. Era algo así como su niñera y eso lo hacía rabiar. Cada mañana lo hacía correr 10 kilómetros, luego lo arrastraba hasta el centro de rehabilitación que manejaba su esposa y lo hacía entrenar sin consideración frente a los ojos de todos aquellos idiotas. Tomo aire y cerró los ojos con fuerza. Tenía que calmarse, no podía dañar a aquel hombre, primero que nada por que su madre nunca lo perdonaría y por otro lado, era el tío de Dest, se reusaba a causarle más dolor. 

Abrió los ojos de golpe y saboreo el recuerdo de aquel nombre, luego solo volvió a la realidad. No debía pensar en ella, había evitado hacerlo desde que había visto aquella noticia en los noticieros y no iba a romper su rutina. Ella era su pasado, su hermoso y glorioso pasado. 

-Hijo tienes que tomarte un descanso... -Joe le ofreció una toalla y un termo de agua. No obtuvo respuesta.-...Vamos Drew, esto es por tu bien, tus nudillos se desgarraran. 
-Se han desgarrado antes...-Con esas simples palabras lo rodeo y golpeó nuevamente el saco de box-... No es nuevo para mi, nada de eso lo es, así que dejame solo. 
-Demi dice que sigues sin abrirte con el consejero motivaciónal. 
-No necesito nada de esa mierda, así que dile a tu esposa que deje de llevarme a ella. 
-Solo tratamos de ayudar. 
-¿A si?...-Se detuvo y lo fulmino con la mirada-...Si en verdad quieras ayudar me dejarías ir, estoy limpio... Me eh acostumbrado a estar sin drogas, todo esta en orden.
-Tu estado estado emocional sigue siendo inestable hijo, aún te falta camino por recorrer. 
-¿Inestable?..... -Ambos se miraron fríamente. Drew dio dos grandes zancadas hacia él, estaba comenzando a enloquecer-.... ¿Me llamas inestable por defender a las personas que amo?.
-No hablo de lo que hiciste en el pasado, hablo del presente... -Joe de enfrentó a él de igual manera-... Entiendo lo que hiciste por tu hermana yo lo habria hecho al igual.... Lo que no comprendo es tu comportamiento actual, todos hemos sufrido Drew, todos hemos pasado por momentos difíciles, pero eso no se arregla siendo arrogante y agresivo.... Tienes que sacarlo de ti, tienes que dejar ir todo ese dolor que te carcome por dentro, vamos habla conmigo. 
-No hay nada que sacar....-Arrastró las palabras con dificultad. El aire se estaba hiendo de sus pulmones-.... No necesito de nadie, ni de ti, ni de tu esposa...¡No necesito nada de esto! 
-Todos necesitamos a alguien Drew. 
-Pues ese no es mi caso.
-¿Que me dices de Dest? 

Drew estuvo sobre Joe en menos de un parpadeo. Tras escuchar aquellas últimas palabras todo su cuerpo dio una sacudida y por inercia se lanzó sobre aquel hombre sin clemencia alguna. Respirando con dificultad y casi escurriendo saliva por la rabia, alzó el cuerpo que sostenía y lo estampó contra la pared. Aquello estaba mal lo sabía, pero Joe había accionando un gatillo y no habría nada que lo hiciera parar. Los recuerdos volvieron y la vio riendo, la vio sonriendo. Sus ojos picaron de un momento a otro y su respiración se agitó. No podía llorar, no iba a derrumbarse, tenía que volver en si, tenía que... 

-Es ella ¿no?... - Joe murmuró las palabras con dificultad-.... Todo este tiempo a sido ella. 
-¡Cierra la boca!....-Grito de vuelta. Veía todo rojo-.... ¡No la metas en esto! 
-Ella te importa. 
-¡No! 
-La amas. 
-¡Basta! 
-Te alejaste de ella, la abandonaste y sabes que fue un error....-Joe noto en los ojos del muchacho como su barrera se había estrellado, así que siguió-.. Te arrepientes, lamentas haberte alejado, es por eso que estas reaccionando así, es por eso que estas lleno de ira....Crees que eres un peligro para ella, pero en el fondo sabes que no es así...Ahora no tienes idea de como retractarte, no puedes convencerte de que ella es todo lo que necesitas. 

No hubo respuesta por parte de Drew, todo mundo estaba tenso y esperaba que el infierno se desatará, pero él no hizo nada, no movió ningún músculo, solo se quedó ahí, con los puños fuertemente cerrados sobre la camiseta de Joe. 

“La abandonaste y sabes que era un error”, aquella frase retumbo en su cabeza, se reproducía una y otra vez, aquella frase se burlaba cruelmente de él. ¿Era eso? ¿Aquel imbécil tenía razón? ¿Se arrepentía de haberse marchado?. Una intensa punzada le atravezo el cráneo sin piedad y lo obligó a llevarse las manos a la cabeza. Grito y maldijo sin parar. No, no podía estar arrepentido, había hecho lo correcto, se había alejado por el bien de ella, por el bien de todos. “Sabes que no es verdad, sabes que fuiste un imbécil”, le dijo una voz en su interior, “Sabes que la amabas, sabes que la necesitas”. Un gemido asustado salió de su garganta, así que sin pensarlo se cubrió la boca con fuerza. No podía llorar, tenía que comportarse como un hombre, tenía que dejarse de estupideces, tenía....La vista se le nublo y sintio agua caer por su mejillas, negó, lo hizo sin para, tenía que detenerse, no podía ser debil, no otra vez. 

-¡Todos fuera! ¡Quiero a todos fuera del gimnasio ahora! 

Pudo distinguir la voz de Joe, lo hizo vagamente, se estaba apiadando de él, le tenía lástima. La ira volvió entonces y lo golpeó tan fuerte que se estremeció por completo. Iba a largarse de ahí, no importaba cuantos intentarán detenerlo, los matarían, mataría a cada uno de ellos y lo haria con placer. Irguiendose y alejando las lágrimas de su rostro camino hacia la salida con paso firme. Se había acabado, dejaria de pretender que tenía remedio por que no era así. 

Huyó del gimnasio con los gritos de Joe a su espalda, pero ignoro cada palabra. Recorrió los pasillos del albergue con la mirada en el piso y no se detuvo hasta estar dentro de las duchas. Se arrancó la ropa con asco, importandole una mierda si alguien podía verlo, luego simplemente abrió el grifo de uno de los cubículos y se metió debajo de el. Gruñó al sentir como el agua fría recorría su espalda y empapaba su ya muy largo cabello, tenía que cortarlo lo más rápido posible, sería lo primero que haria al salir de aquel inmundo lugar. Regresaría a Alemania, pensó confirme arrastraba una pastilla de jabón por su cuerpo. Volvería a donde pertenecía y sería él otra vez, todo volvería a la normalidad, dejaria de mentirse a si mismo y olvidaría a Dest para siempre. 

Un gemido salió de sus labios involuntariamente tras el recuerdo de aquel nombre y se obligó a si mismo a sostenerse de los azulejos del cubículo, su cuerpo era un jodida traidor, aquello era la prueba de ello, eso y la enorme ereccion que tenía en ese momento. Ella seguía estando tan dentro de él, ella seguía teniendo el control incluso estando tan lejos. Contuvo el aliento bruscamente y siendo esclavo de su propia necesidad, deslizó su mano por su cuerpo hasta tomarse a si mismo. No pudo evitar abrir la boca y pegar la frente en la fría pared, la sensación era amarga y vacía, pero le daba alivio, le daba un poco de lo que necesitaba. Subió y bajo la mano por su miembro, primero con movimientos lentos, luego todo se volvió violento. La imagino ahí con él, en aquella ducha. Se imagino asimismo tomándola contra la pared del baño, se imagino besandola, hundiéndose en ella. Su espalda se arqueo y con eso la primera convulsión llego. Aceleró los movimientos mucho más, incluso murmuró su nombre, le estaba haciendo el amor, justo como siempre había deseado. 

-¡Dios!, te amo tanto... Te necesito tanto. 

Gemio las palabras sin vergüenza alguna y termino con ellas. Siempre era asi, pensó con tristeza. Sus maravillosos sueños siempre terminaban así, siempre con aquellas palabras. Pasó saliva y tomo un par de respiros antes de comenzar a lavarse. Era un hombre patético, sin duda alguna lo era. 

-Vaya, eso fue muy interesante. 


Drew dio un respingo, una voz había interrumpido su momento de intimidad y lamentablemente no era cualquier voz. Tensando cada músculo de su espalda y cerrando el grifo del agua, se dio vuelta y encaró a la interesusa. 

Devon no se inmutó, ni siquiera párpadeo, simplemente le sonrió de vuelta con todo el descaro del mundo. Aquella chiquilla era el ser más ímprudente y molesto que había visto en toda su vida. Era hermosa, si, tenía que aceptarlo, tenía el cabello ondulado, una hermosa sonrisa y la piel aceitunada, pero eso por desgracia no la hacía perfecta. Aun tenso dio un paso fuera del cubículo, no iba a cubrirse, no le importaba que tan grotesco pudiera parecer. Esa niña lo tenía harto, lo mejor era intimidarla al grado de causarle temor, tal vez solo así se alejaría por completo de él. ¡Por dios casi le había roto el cuello!, por que ella no podía simplemente correr 

-¿Haces esto a menudo?.... -Le pregunto, tomando una toalla de uno de los estantes. Ella solo se encogió de hombros-... ¿Y bien? 
-Si hablas del hecho de ver a chicos masturbandose, no, no suelo hacerlo. 
-No puedes invadir la privacidad de las personas de esta manera. 
-Es un baño público rufián...-Devon dio un brinco del lavabo donde se encontraba sentada y se acercó a él-....Cualquiera pudo haber entrado, tienes suerte de que haya sido la única espectadora de tu show. 
-Aléjate de mi.. -Le advirtió dándole la espalda-....Acudiré a tus padres si no lo haces. 
-¿A si? Y dime ¿Que les dirás?...-Rio entre dientes y jugo con las puntas de su cabello-.... “Su hija me abordo mientras me manoseaba en el baño pensando en su sobrina”... Vamos amigo, no soy nueva en esto. 
-¿Que es lo que quieres?....-Se acercó a ella tan amenazantemente como pudo. Devon solo lo miro de pies a cabeza-.... Solo dime que quieres, ¿Te gustó? ¿Es Eso? 
-Por el amor de dios vago, tengo 17 años...-Hizo una cara graciosa y negó un par de veces-....Por supuesto que me gustas, asi como me gusta mi compañero de laboratorio y el chico que reparte el periódico...No estoy enamorada de ti, eso es cosa de la estúpida de Dest, a mi solo me das curiosidad. 
-Ya lo habíamos hablado pequeña...-En un acto impulsivo la tomo con brusquedad por la barbilla. Su irá estaban regresando-.... No insultes a Destiny frente a mi... Voy a hacer que te arrepientas si lo haces de nuevo. 
-¿Como hizo para poder atraparte? 
-¿Disculpa? 
-Si....-Devon se deshizo de su agarre con un simple manotazo-....Solo mirate, eres tan diferente a ella.....Que diablos hizo para que te enamoras.
-No estoy enamorado. 
-Eso no fue lo que dijiste en la ducha...-Lo provocó con vos pícara-... Si no recuerdo mal, dijiste “Por favor Dest, tomame Dest, te amo, te necesito” 
-¡Cierra la boca! 
-¿Por qué te cuesta tanto admitirlo? 
-Eso no es de tu jodida incumbencia...-Mascullo para luego empujarla hacia la salida-... ¡Ahora lárgate! 
-Bien...-Acxedio ella, no sin antes sacar algo de sus pantalones y lanzarselo a sus pies-....Esto lo vi esta mañana y pensé que te interesaría.... Escucha, Dest no me agrada, pero se que esta sufriendo, justo igual que tu....La amas, lo sé aunque no quieras aceptarlo, pero la estas perdiendo... Aun puedes recuperarla, pero todo depende de ti, todo depende de cuanto amor sientas por ella..... Puedo ayudarte, mi familia puede hacerlo, pero la decisión esta en tus manos,

Ella se dio vuelta y desparecido en menos de un abrir y cerrar de ojos, lo dejo ahí, semi desnudo y con un sin fin de dudas en el aire. 

Aun noqueado por sus palabras se inclinó y tomo entre sus manos lo que ella le había lanzado, al examinarlo todo tuvo sentido. Era una revista, una revista reciente y en su portada estaba Dest, su hermosa Dest con un hombre que no era él. La vida se esfumó a su alrededor, solo pudo escuchar sus propios latidos del corazón. El bastardo la sostenía de la cintura y ella le correspondía con una de esas preciosas sonrisas. La miseria lo recorrió de cabeza a los pies y se instalo en su estomago haciendolo querer vomitar. No podía ser cierto, no podía haberla perdido. Cayendo de rodillas y soltando un profundo grito se echo a llorar. Ella era lo único bueno que le había pasado en la vida, ella era su todo y en ese momento se encontraba en brazos de otro. "Es momento de reaccionar" le susurro su cabeza y por primera razón estuvo de acuerdo con ella.

-¡Se que sigues aquí!...-Grito aun con el dolor en cada poro-...¡Acepto! ¡Quiero cambiar! 
-Bien....-Respondió Devon desde el corredor. Había una pequeña satisfacción en su voz-...Comenzaremos cuando estés listo. 




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Is it too late now to say sorry?   *Baila sorry de Justin Bieber*

Hola chicas, Probablemente ya nadie lee esto y ya nadie me recuerda, solo queria regalarles esto y decirles que terminare la novela.