jueves, 23 de octubre de 2014

¿Im Your Destiny? - Cap 33



“Concéntrate, solo un poco más”

Controlo sus latidos y forzó el estómago. Estaba justo al fondo de la piscina del colegio  y llevaba ahí al menos 25 segundos. Aquel ejercicio había sido sugerido por sus doctores. Lo sucedió meses atrás la habían dejado con unos pulmones débiles así que tenía que hacer lo posible por fortalecerlos, estaba harta de despertarse sin respiración alguna durante la noche. Abrió los ojos y se forzó a si misma mucho más. Todo era azul, como cada día en aquella hora. El equipo de natación la había ayudado de cierto modo, había vuelto a ser humana en cuestión de volver a sonreír y asentir cuando las personas le hablaban, incluso habían ganado las competencias de invierno. Las cosas comenzaban caer en su sitio de cierta forma.

Maldijo en su interior y se impulsó con sus piernas para nadar hacia la superficie. Al liberarse del agua tomo con desesperación bocanadas de aire y tosió en el proceso. Aun aturdida se acercó a la orilla y tomo su reloj de muñeca. Sonrió entre la falta de aire y disfruto de ver el resultado que había obtenido. 39 segundos, 7 más que en la ocasión anterior.  Estaba mejorando y eso se sentía bien.

-¿De nuevo tu Dest?

Se dio vuelta aun en el agua y soltó una exhalación de alivio al ver a la Srta. Sawyer a la orilla de la piscina. Aquella mujer de 30 años era la entrenadora del equipo, tenía un sentido del humor excepcional, pero aun así había algo que no le agradaba y eso era que aquella mujer se preocupaba demasiado por ella. Todos en el colegio se habían enterado del “Incidente” en casa de Robert, lo cual significaba que era víctima de la compasión de la mayoría de las personas que se encontraban a su alrededor.  Mascullo algunas palabras y salió del agua en menos de dos minutos. Odiaba aquello, odiaba que las personas la vieran como un ser indefenso cuando ya no lo era.

-Solo estaba practicando mis ejercicios médicos entrenadora…-Se escudó conforme se secaba con una toalla-…Estaba a punto de salir.
-Creo que los ejercicios de natación básicos que practicas durante el entrenamiento diario son suficientes Destiny…-Sawyer se cruzó de brazos y la miro de arriba abajo-…Tienes que tomártelo con calma, tu salud aun es un poco frágil y….
-Estoy bien…-El mal humor se apodero del tono de Dest-….El ultimo chequeo aseguro que todo en mi cuerpo ha vuelto a la normalidad, puedo mandárselo por fax si lo desea.
-Sabes que no es necesario, solo me preocupo por ti.
-Lo se….-Se colgó la toalla al cuello y tomo su  bolsa de ejercicio. Había escuchado aquellas palabras miles de veces-…Pero no necesita hacerlo, créame…Ahora, supongo que me voy. Nos vemos el jueves por la tarde.

Salió por las puertas laterales sin mirar atrás y se adentró a las regaderas. No había nadie ahí así que hizo lo de siempre. Se deshizo de su traje de baño y abriendo los grifos del primer cubículo elimino los restos del agua clorada de su cuerpo.  Cerró los ojos y gimió tras la calidez del agua, luego solo comenzó a lavarse. Al frotarse el torso con las manos enjabonadas se quedó ahí algunos minutos y como era regular no pudo evitar mirara. Aquella cicatriz seguía ahí, aun costado de su obligo. Sonrió con tristeza y descanso la cabeza en los fríos azulejos de la regadera. Esa marca era la única cosa que la mantenía arraigada al pasado, ¿Por qué? Porque al mirarla o sentirla viajaba hacia aquella noche y él volvía a su cabeza.

-Basta.

Tras murmurar se enjuago y cerro el grifo. No iba a volver a retroceder, había logrado demasiado como para que un estúpido recuerdo arruinara todo.

Salió del cubículo y comenzó a vestirse. Al verse protegida por sus vaqueros negros y su suéter naranja suspiro, el frio seguía siendo insoportable. Las nevadas características de Enero habían terminado, pero aun así el aire cortaba la piel y te hacia congelarte en menos de 10 segundos. Se colocó sus botas de nieve y tras recoger todo el desastre que había creado se adentró al corredor principal que daba hacia al salida. Camino con paso lento, sin prestar mucho atención a los pocos chicos que se topó en el camino, aunque eso cambio cuando el escuadrón de porristas apareció en escena. Había dos razones por las cuales odiaba toparse a aquellas chicas. La número uno, Mandy era la capitana del equipo, lo cual significaba que tenía que ignorarla cada vez que sus ojos se encontraban con los suyos. La razón numero dos era más simple que la anterior, la razón numero dos era Suzan. Aquella chica era la única en todo el colegio que no la miraba con lastima, lo cual agradecía de sobremanera. Aquella chica a comparación la miraba con superioridad, como si supiera todo lo que había pasado, como si fuera consciente de que ya no tenía un corazón latiente, como si ella hubiera ganado la pelea por Drew.

Al recordar aquel nombre todo su cuerpo se estremeció y sintió la clásica punzada ardiente en el hueco de su pecho. Cerró los ojos con odio y aferro mucho más la bolsa que llevaba en el hombro, maldito fuera él y su recuerdo, deseo que estuviera muerto.

-¿Estas bien?

Estuvo a punto de gritar que sí, que si estaba bien,  pero se detuvo al encontrarse con Mandy. Ella había cambiado en todos esos meses. Su mirada era más limpia y su cabello había crecido al menos 7 cm. Bajo la guardia sin poder evitarlo y aclaro su garganta. El hecho de que la evitara he ignorara no significaba que hubiera dejado de quererla. Amanda era importante para ella y lo seria siempre, incluso había estado al tanto de su “recuperación” con su nuevo psicólogo. Sabía que la amistad que habían creado las mantendría juntas siempre, pero aun así prefería estar alejado un tiempo, las cosas seguían siendo demasiado frescas, todo seguía siendo demasiado palpable.

-Sí, lo estoy…-Aseguro volviendo en sí, después solo pudo hundir las manos en los bolsillos de sus vaqueros-….Termine mi entrenamiento, así que voy a casa.
-Eso es genial…-Mandy sonrió con nerviosismo-…Yo terminado al igual, ¿Por qué no vamos a comer?...Solo es cuestión de que me esperes unos minutos, luego…
-Vine en mi auto…-Se sintió una perr* al notar como los ojos de su amiga se apagaban-…Y tengo algunas cosas que hacer, tal vez en otra ocasión.
-Ambas sabemos que esa ocasión nunca llegará.
-Amanda…
-¿Ahora soy Amanda?....-La resignación de Mandy era obvia-…Eras una de las persona que evitaba llamarme así, ahora se ha convertido en una costumbre….Es como si no me conocieras.
-Tengo que irme…-Dest frunció los labios con fuerza y la rodeo-…En verdad lo lamento.
-Sí, yo también lo hago.

Aquella respuesta se clavó en su espalda como un flecha envenenada, aun así logro traspasar la puerta de la entrada. Al estar en la intemperie y sentir el aire congelante en la cara no hizo más que apoyar las manos en sus rodillas y respirar por la boca con necesidad. Odiaba lastimar a su mejor amiga pero no podía evitar ser indiferente, aquel era su escudo para no volver a salir herida. Se recuperó tras algunos minutos, al hacerlo camino hacia su auto y se adentró en el. Condujo sin expresión alguna y sobre todo con extremo cuidado. Las calles seguían húmedas y cubiertas de hielo, lo último que necesitaba era volver a un maldito hospital. Llego a casa después de escuchar el reporte del clima y un par de canciones en la radio. Al estacionarse y apagar el motor simplemente suspiro. Había llegado el momento más desagradable del día.

Tomando su bolsa de deporte salió del auto y camino por el jardín directo a la puerta que daba a la cocina. Amaba a su familia o a lo que quedaba de ella, pero tenía que aceptar que el estar en aquella casa era de cierta forma estresante. Sus hermanos pasaban la y mitad del día fuera, Ronnie crecía rápido y comenzaba a necesitar mucha más atención y su padres, sus padres estaban sobre una línea imaginaria que dividía la catástrofe y la paz. Tan solo una semana atrás los había escuchado discutir y seguía recordando cada palabra que ambos habían dicho. La situación en si era bipolar, había días bueno y días malos. Días en los que sus padres no podían quitarse las manos de encima y en los que se comportaban fríamente cordiales el uno con el otro. El punto era que estaba harta de adivinar cada mañana cual sería la situación entre ellos, estaba cansada de….


-Sí, vaya que recuerdo esas vacaciones… ¡Dios!, París es increíble. 

Parpadeo desconcertada y mantuvo su mano a unos cuantos sentimientos de la puerta de la cocina al escuchar la voz alegre de su madre. Nadie a excepción de Ronnie se encontraba en casa a esa hora y por alguna razón presentía que el tema de un viaja a parís no era muy agradable para una bebe de casi 2 años. Dudando y sintiéndose estúpida se acercó mucho más al pedazo de madera, fue ahí cuando percibió una voz más. Los murmullos eran grabes y tenían cierto asentó extraño. La incertidumbre la invadió y se preguntó quién podría acompañar  a su madre un martes a las 4 de la tarde, así que abrió la puerta sin titubear y entro.

Se quedó quieta y algo confundida al analizar la imagen que apareció frente a ella momentos después. Su madre estaba sentada frente a la barra del desayuno, se miraba feliz, sonreía y tenía su mano sobre el pectoral izquierdo de un hombre que nunca antes había visto. Él era enorme, tenía un cuerpo corpulento y a simple vista era alto. Sus ojos eran azules y su cabello rubio, debía tener la misma idead de su padre o incluso un par de años más.

Sintiéndose algo incomoda aclaro su garganta, lo cual ocasiono que tanto su madre como el misterioso hombre la miraran. Por alguna razón el gorila gigante la miro con ternura o incluso amor.

-Llegaste temprano…-Miley se puso de pie algo nerviosa y se acercó a su hija-…No te esperaba hasta la cena.
-Sí, creo que lo noto…-Dejo caer la bolsa de deporte y se concentró en la persona restante en la habitación-…No sabía que tendríamos visitas.
-Oh, él es Liam, Liam Hemsworth….Liam ella es Destiny.

Liam se puso de pie y camino hacia ella y se atrevió a abrasarla. Dest se mantuvo quieta en todo momento. ¿Qué mierd*s se creía ese tipo?

-Mírate…-Murmuro él con una flamante sonrisa al separarse-…Estas enorme y eres igual de hermosa que tu madre.
-Supongo, ahora si no te importa…. ¿Quién diablos eres?
-¡Destiny!
-Cálmate enana…-Liam hizo una expresión despreocupada hacia Miley-…Es normal, la última vez que la vi apenas y tenía un año de edad.
-Vaya….-Las cejas de Dest se alzaron con sorpresa-…En ese caso creo que eres más viejo de lo que pensaba.
-¡Destiny Nichol Jonas!....-Miley fulmino a su pequeña con la mirada. Liam simplemente carcajeo-…Él es un amigo, trabajamos juntos hace años.
-Entiendo…-Asintió sin darle importancia al asunto y se encamino hacia el salón-…Bien, Liam Hemsworth fue un gusto conocerte, ahora me voy.
-La familia de Liam vendrá a cenar Dest….-Anuncio Miley en cuanto ella le dio la espalda-…Selena, Justin y Mandy también vendrán…Así que tendrás que bajar.
-Si, como sea.
-Hablo enserio Destiny.

No respondió, simplemente salió del corredor sin mirar a atrás. Liam sintió la incomodidad del momento así que intervino

-Es una rara mezcla entre Nicholas y tu…-Rio roncamente y se cruzó de brazos-
-No solía ser tan agresiva…-La voz de Miley se tiño de preocupación-…Cambio demasiado desde el incidente de hace meses.
-Vi todo en televisión, ¿Cómo está?
-Ahora bien, pero la recuperación fue difícil…-Ambos volvieron a tomar sus asientos frente a la barra-…Su herida abdominal sano rápido, pero nunca contamos con  un pre infarto.
-¿Pre infarto?...-Mecánicamente Liam le tomo la mano-…Creí que no había heredado tu problema cardiaco.
-Y no fue así, el medico dijo que todos los acontecimientos de ese día la habían agobiado demasiado y su diabetes no ayudo…-La voz se le quebró-…Su corazón estuvo a punto de partirse en dos Liam y todo fue mi culpa.
-No digas eso, las cosas simplemente pasan, no es culpa de nadie.
-Nick piensa que soy una mala madre, me culpa por lo que paso con Dest.
-Él te ama Miley…-Le paso un brazo por los hombros y beso su frente-…Si, es algo impulsivo e imbécil pero te ama.
-He llegado a dudar de eso en los últimos días….-Sorbió por la nariz y se acurruco mucho más en el pecho que la protegía-….Hemos peleado más en estos meses que en los último 12 años, algo anda mal con nosotros.
-Son etapas enana, Alison y yo también tenemos nuestros momentos….Lo que deberían hacer es encerrarse en una habitación y no salir de ahí en al menos 4 días.
-Créeme lo he intentado…-Negó y paso una mano por su cabello rubio-…Pero ya no llamo su atención, al menos no como antes.
-Pues entonces creo que el problema de Nicholas es que se está quedando ciego….-Sonrió con picardía y la miro con ternura-…Eres la mujer más guapa y sexy que he visto, claro después de mi esposa.
-Eres un idiota…-Lo golpeo en el brazo juguetonamente-…Ya no soy una adolecente, mi cuerpo sigue siendo atractivo pero te aseguro que han comenzado a salir algunas canas en mi cabello.
-Eres como los vinos Miley, entre más tiempo pase mejor saben.
-Si no tuvieras una esposa embarazada y 3 hijos creería que estas tratando de seducirme.
-Oh vamos…-Liam sonrió y la abrazo con fuerza-…Ambos sabemos que fracasaría al intento, tú no tienes ojos más que para Jonas.
-Eso es cierto…-Suspiro-…Lamentablemente es cierto.

La puerta principal se azoto en ese momento y unas pisadas cobraron vida. Miley se separó de inmediato de Liam y le sonrió con nerviosismo, sabía perfectamente quien había llegado. Nicholas apareció en el umbral de la cocina minutos después, llevaba a Ronnie en brazos y se miraba algo fastidiado.
Fue plenamente consciente de la expresión que él tomo al ver a Liam sentado junto a ella y eso la hizo temblar. Sabía a la perfección lo que Nick pensaba de su relación con aquel hombre, pero aun así  no había podido evitar hacerlo pasar en cuando lo vio en su puerta. Liam era un buen amigo y se merecía su respeto después de todo por lo que lo había hecho pasar años atrás. Tomo un par de respiración y se puso de pie. Lo mejor era estar lista para cualquier cosa y alejar a Ronnie del campo de batalla.

-¿Cómo les fue en el parque?

Nick no respondió y eso la irrito. Odiaba ese maldito comportamiento desquiciado, odiaba que no pudiera superar el pasado. Se acercó lentamente y tomo a su pequeña bebita en brazos, él no se inmutó ni se lo impidió lo cual la hizo pasar saliva. La situación no tenía una buena pinta.

-Nicholas…
-¿Qué haces aquí?...-Él se dirijo hacia Liam completamente tenso-… ¿La llanta de tu auto se picho o algo así?
-¿Nadie te enseño a decir “Hola” Jonas?...-Replico el rubio con burla-
-No me interesa decirte hola, lo que quiero es que salgas de mi casa.
-Nick basta…-Miley lo tomo por el brazo después de dejar a Ronnie en su sillita-…Solo vino de visita.
-Oh, eso quiere decir que lleva tiempo aquí.
-Dos horas para ser exactos…-Liam se encogió de hombros despreocupado-…Estoy de vacaciones con mi familia.
-No veo a tu mujer ni a tus muchachos…-Mascullo Nick. Contenerse era extremadamente difícil-
-Alison estaba algo cansada por el vuelo, el embarazo acaba con sus energías en un tiempo record y sin ella no puedo con los chicos así que decidí venir solo…Pero ya es tarde así que me voy, solo quería mantener en forma a Miley.

Liam se puso de pie y tomo su abrigo después de aquel chiste cruel, luego solo acaricio la cabecita de Ronnie y abrazo a Miley antes de salir.

Nick lo vio desaparecer por la puerta trasera pero aun así no se sintió feliz. El corazón le bombeaba con violencia y sus manos deseaban romper alguna cosa. ¿De qué se trataba todo aquello? ¿Ya no podría salir con su hija al parque porque corría el riesgo de que el ex de su mujer apareciera en ese instante?

-Deja de torturarte ¿Quieres?...-Miley trato de no sonar herida-…Sabes perfectamente que solo estás pensando cosas estúpidas.
-¿Qué hacia él aquí?
-Te lo dijo, está de vacaciones con su esposa e hijos.
-Si claro…-Bufo exasperado y rio-…Y yo soy un idiota.
-Pues lo eres…-Aseguro mirándolo a los ojos-…Es increíble que sigas siendo un niño inseguro después de tanto tiempo.
-No soy inseguro….-Murmuro entre dientes-
-Si por supuesto y yo fui Hannah Montana…Oh espera, si lo fui.
-¡Deja los chistes a un lado!, no es gracioso.
-Lo hare cuando tu dejes de ser un celoso de mierd*.
-¿Celoso?....-Nick tomo su faceta de actor y se escudó con ella-…Por el amor de dios Miley, me importa un comino lo que hagas con él o con cualquier otro idiota….No me interesa.
-Me parece perfecto…-Ella sonrió desinteresada-…En ese caso no te importará el caos que hay en nuestra habitación, no tuvimos tiempo de hacer la cama de nuevo.
-¡Cristo!, eres tan…

No pudo terminar, la rabia lo domino y obligo a darle un puñetazo a la pared. Tras el impacto Miley se paralizo y Ronnie lloro. Ninguno de los dos dijo palabra alguna por minutos, simplemente se dedicaron a calmarse y sobre todo a hacer que su pequeña hija deja de llorar. Cuando Ronnie estuvo más tranquila y engullendo su biberón fue el momento para hablar. Ella suspiro, El solo la miro.

-No podemos seguir así.
-Que… ¿Qué quieres decir con eso?....-Las palabras de Miley hicieron que las alarmas de emergencia se encendieran en su cabeza-…Que...
-No puedo seguir viviendo de esta manera…-Ella cerro los ojos y se dejó caer en el primer lugar vacío que encontró-…Eh tenido suficiente.
-No…-Nick negó frenéticamente y se acercó sin titubear-…No, por favor no…
-Esto no está funcionando Nick.
-¿Pero qué dices?, por supuesto que funcionamos.
-Nicholas, pasamos la mitad de la semana peleando y la otra mitad tratando de remediarlo…-Negó con una sonrisa burlona en los labios-…Luego y cuando ya casi lo arreglamos volvemos a pelear…Esto, esto…
-Shhhh…-Se hinco frente a ella y le tomo las manos temblando-…Estamos bien, encontraremos la forma de remediarlo, solo no digas esas palabras….Por favor princesa, no nos hagas esto.
-Es la única solución que tenemos Nicholas.
-Miley por favor, piensa en los niños…-Imploro entrando en pánico y sintiendo como su boca comenzaba a temblar-…Piensa en Ronnie, es demasiado pequeña.
-He pensado en ellos y por eso he tomado la decisión…-Lo miro con severidad y suspiro-….Creo que lo mejor es tomar un par de sesiones con un consejero matrimonial.


Nick se quedó quieto, disfrutando de aquellas palabras, disfrutando del alivio. Ella no quería el divorcio, ella no quería dejarlo, ella seguía amándolo.  Murmurando un “gracias” se irguió y la estrecho contra su pecho. Suspiro al hundir la nariz en su cabello, su olor era limpio, fresco, tan propio de ella. Era un idiota, un imbécil engerido he inseguro que se dejaba arrastrar por el primer impulso estúpido que se le presentaba. ¿Cómo había podio siquiera pensar en la posibilidad de que Miley lo engañara?, ella era fuerte y testaruda con sus sentimientos, no como él que era un débil de mierd*.

-Me estas triturando viva…-Farfullo Miley aun contra el pecho de su esposo-…Tu bipolaridad va a terminar volviéndome loca.
-No vuelvas a asustarme de ese modo…-La riño soltándola y mirándola a los ojos-… ¡Dios Miley!, casi haces que muera.
-¿Qué se supone que hice?, simplemente sugerí ir con un consejero.
-Yo, yo creí que…-Ambos cruzaron miradas. Ella entendió al instante-
-El divorcio no es una opción…-Se estremeció con la simple mención de aquella palabra-…No al menos para mí, aún tengo fuerzas para pelear por nuestro matrimonio.
-No tienes por qué pelear por nada princesa…-La tomo por las mejillas-…Estamos bien, nuestra relación esta bien…Si, probablemente hemos tenido problemas pero es culpa de la presión  y de los acontecimientos que han pasado.
-Crees que lo que paso con Dest es mi culpa.
-Miley no comencemos con eso de nuevo.
-¡Lo crees!
-Nadie se esperaba el infarto amor…-Sus tensiones se tensaron al recordar a su hija en aquel estado-..Si, la llevaste al juzgado pero tú y yo sabemos quién fue el verdadero culpable de todo eso.
-Aun así yo la orille a las circunstancias, si no hubiera sido por mí…
-Tu no tuviste la culpa de que él la dejara…-Si Nick no maldijo a aquel chico fue solo porque era él hijo de su mejor amiga-...Tu no dejaste a Dest tirada en el pavimento de la calle sin consideración, fue él.
-Creí que la amaba…-Miley frunció los labios y negó aun incrédula-…Lo vi en sus ojos Nick.
-Supongo que te equivocaste.
-Él la miraba justo como tú me miras…-Se quedaron quietos, sin aliento-… ¿Estoy equivocada?

Espero alguna respuesta y al no verla llegar la sangre se le acumulo en los pies, pero entonces Nicholas sonrió y se inclinó hasta poder besarla lenta y dulcemente. Le paso los brazos por el cuello al sentir como él maniobraba y la acomodaba sobre su regazo. Momentos como ese deberían de durar toda la vida.

-No, no estas equivocada…-La meció unos segundos antes de seguir con sus palabras-…Él la amaba, pero mi lado paterno no me permite aceptarlo.
-Sigo sin entender por qué se fue, ¿Por qué dejarla destrozada?
-Cuando eres pequeño y estás enamorado cometes estupideces creyendo que es lo mejor, después pasa el tiempo y descubres que no fuiste más que un imbécil impulsivo….Cuando te deje la primera vez todo pareció tan simple, te amaba pero llevaba tiempo comportándome como un patán contigo, sabía que estaba siendo egoísta pero me dije que así era el amor, luego apareció Selena y creí que podría sobrellevar una amistad divertida con ella, pero no fue así. Cuando nos besamos sentí que todo lo bueno en mí se caía a pedazos. No podía verte a la cara, no podía soportar que me besaras y miraras con tus enormes ojos azules llenos de amor, no me lo merecía…Así que te deje creyendo que sería lo mejor, que lograría soportarlo…¿Pero sabes?, me arrepentí de haberlo hecho a los dos segundos de haber terminado contigo. Puedo apostar que eso mismo paso con Drew, puedo jurar que en este instante esta maldiciéndose a sí mismo por haber dejado atrás a quien lo hacía feliz…Solo espero que sea listo y reaccione, espero que se dé cuenta de que no puede vivir sin ella antes de que todo esto empeore, o peor aún antes de que Dest consiga a alguien más, porque si no es así sufrirá y llorara sangre como un condenado a muerte, justo como yo lo hice.
-Drew tiene tiempo…-Miley contuvo las lágrimas que picaban en sus ojos y beso la mejilla de su esposo-…Créeme, Dest está en su etapa rebelde, esa maldita etapa en la cual no quieres saber de nadie, ese momento en el que le restriegas al fantasma de ese amor que estas perfectamente “bien”.
-Solo espero que no se tiña el cabello de negro.
-¡No seas imbécil!…-Ambos rieron a carcajadas-
-Ni que comience a tatuarse…
-Nick basta.
-Y ni hablar de las perforaciones.

Lo silencio con un beso, un beso exigente y de cierta forma decidió. Sonrió al sentir como Nick respondía y comenzaba a jugar el botón de sus vaqueros. Aunque lo deseara aquello no podía pasar, no en ese momento.

-Amabas mis tatuajes…-Lo reto aun con los labios ocupados. Él asintió-…Y la perforación en mi ombligo te volvía loco…Así que no te quejes.
-Nunca podría quejarme de esas pequeñas cosas….-La sonrisa de Nick fue perfecta-…Ni siquiera de tu etapa exhibicionista y esa boca sucia que te gustaba usar.
-Sigo sin entender cómo pudiste soportarlo….-Ella negó abochornada y jugo con los rizo que acariciaba-…Aceptémoslo, ver a la persona que amas semi desnuda y haciendo idioteces no debe de ser fácil
-No pero, me mantenían fuerte las esperanzas de que algún día te desnudaras solo para mí y cometiéramos estupideces juntos.
-Y así fue y seguirá siendo por el resto de nuestras vidas.
-Lamento comportarme como un idiota…-Se disculpó. Miley asintió-
-Lo sé, yo lamento provocarte al igual…Se cuánto odias a Liam pero no podía dejarlo en la puerta con este maldito frio.
-No lo odio…-Nick negó seriamente y la sostuvo con mucha más fuerza-…Es solo que no puedo evitarlo…La rabia e impotencia que sentí durante el tiempo que estuviste con él me dejo marcado, el recuerdo de casi haberte perdido vuelve a mi cada vez que lo veo.
-Está casado Nicholas….-Lo obligo a mirarla y suspiro-…Tiene una hermosa familia con la persona que ama, justo igual que yo…No hay nada por lo que tengas que preocuparte…-Sonrió juguetonamente y se encogió de hombros-…Además ¿Por qué te engañaría?, el sexo contigo es mil veces mejor.
-Eres. Una. Bruja….-Espeto Nick conforme enterraba acercaba el rostro al cuello de su esposa-…Mi sexy y frustrante bruja.
-Waoooo, detente…-Se puso de pie antes de que aquellos besos la dominaran-…No podemos hacer esto ahora, tendremos invitados para la cena.
-Oh no, dime que no lo hiciste…-Renegó  como un niño pequeño-…No quiero tenerlo aquí.
-Alison estará a su lado en todo momento, eso te servirá para que asimiles que ya no esta enamorado de mi…Justin y Selena también vendrán.
-Miley…
-Están sufriendo al igual que nosotros Nick…-Se miraron con tristeza-…Perdieron un hijo y se sienten culpables por lo que paso con Dest…No quiero perder mi amistad con Selena, sé que suena estúpido ahora pero…No volveré a las discordias y peleas.
-Bien, tu ganas...Cenaremos con ellos, luego indagaremos en el tema del consejero matrimonial.
-¿Quieres hacerlo?
-Hare lo que sea para demostrarte que te amo y que nuestro matrimonio es lo mas importante que tengo…-Se puso de pie y la beso en la coronilla-…Ahora, voy a darme un baño y supongo que acostare a Ronnie.

Ambos miraron a la pequeña que se encontraba a un costado de ellos. Ron estaba completamente dormido, parecía una hermosa bebita ebria con su biberón en la mano y la boca entre abierta. No pudieron hacer más que reír.

-Somos unos padres de mierd*…-Aseguro Miley tratando de contener su risa-…Solo mirarla, la olvidamos por completo.
-Seriamos unos padres de mierd* si la hubiéramos olvidado en el supermercado como lo hicimos con Nicholas…. –Volvieron a reír-…Hemos mejorado con el tiempo.

Tras hablar Nick tomo con suma delicadeza a su hija y salió de la cocina no sin antes besar por ultima vez a la mujer que lo hacia feliz. Conforme subía las escaleras se dijo que haría todo lo posible por cambiar, no estaba dispuesto a perder a Miley, no una vez más.  







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-¡Bien, tu ganas mamá!
Al terminar de mascullar Dest dejo caer el libro que leía y lanzo su teléfono lejos. Lleva al menos 30 minutos recibiendo mensajes de texto, siempre era la misma frase “Baja ahora mismo o subiré por ti y eso no te gustara”. Amaba a su madre pero en ocasiones llegaba a ser molesta y testaruda,  justo como ella.

Rodo los ojos y se arrastró sobre las sabanas de su cama hasta poner los pies en el suelo. ¿Por qué no podían aceptar que no deseaba ver a nadie?, no era tan difícil. Lo único que deseaba era estar en su maldita habitación por el resto de sus días ¿Qué parte no entendían?.  Se puso de pie y al mirarse considero la idea de cambiarse, llevaba puesta la piyama y su cabello estaba recogido con una simple coleta. Maldijo por lo bajo y negó un par de veces. Si su madre quería que “Socializara” tendría que aceptar sus términos. Salió de su habitación después de colocarse sus viejas pantuflas, llego al salón pocos minutos después. Al entrar se encontró con la típica imagen de cualquier comercial de convivencia pacífica. La habitación estaba llena y todos reían por algún chiste estúpido. Analizo la situación antes de adentrarse mucho más. Justin, Selena y Mandy estaban ahí, justo como su madre lo había predicho. El gorila gigante también se presento en su campo de visión pero esa vez no estaba solo.

Una mujer embarazada se encontraba sentada a su lado, era delgada y guapa, a simple vista era una mujer encantadora. Se destenso un poco y suspiro para luego prestarle atención a los dos chiquillos que parecían ser sus hijos. Un pequeño estaba sentado sobre la alfombra y jugaba con las manitas de Ronnie sin problema alguno, debería de tener al menos 3 años. Del otro lado de la moneda había una chica parecida a la mujer anterior, ella por otro lado tendría que tener la edad de sus hermanos. Todos eran rubios y de ojos azules, como una de esas familias perfectas que aparecían en las postales navideñas.

-Hola.

Se arrepintió de haber hablado en el instante en el que todos la miraron. Debía aceptar que seguía poniéndose nerviosa con tanta atención.

-Lamento el retraso y mi piyama…-Aclaro su garganta y se cruzo de brazos-…Estaba lista para irme a la cama.
-No te preocupes, ya estas aquí…-Miley se puso de pie miro hacia la familia perfecta que tenia frente a ella-…Dest, ella es Alison la esposa de Liam y ellos son Sam y Lana, sus hijos.

Asintió lentamente al analizar las palabras, después simplemente se quedo ahí, pegada al suelo sin saber que decir. De un momento a otro la voz de Selena se escucho.

-¿Cómo te encuentras Dest?
-¿Cómo me encuentro?...-Replico conteniendo la rabia y la insolencia que la abordaron-…Perfectamente bien tía Selena, gracias por preguntar.
-Extrañamos tu presencia en casa…-Justin trato de romper la tensión pero obtuvo todo lo contrario-…Deberías de ir un poco mas seguido.
-Si, supongo que debería hacerlo…Lo considerare.

Tras aquello camino mecánicamente hacia el primer lugar vacío que noto y se dejo caer en el. La conversación volvió a nacer y conforme escuchaba los diversos temas se repitió una y otra vez que tenia que calmarse. Ni sus tíos ni Mandy tenían la culpa del brutal comportamiento de aquel monstruo, tenia que dejarlo pasar, tenia que bajar sus defensas. Suspiro y poniendo toda la fuerza de voluntad que tenia en el cuerpo presto atención a la situación que estaba viviendo. De un segundo a otro se encontró riendo e incluso participando con ciertas palabras y afirmaciones. Por alguna razón se sentía bien volver a hablar con las personas que amaba.

-El punto es que tratare de mantenerme enfocado en las vacaciones…-Liam le sonrió a su esposa y se encogió de hombros-…Aunque no prometo nada, en cualquier momento pueden llamarme y pues creo que saben perfectamente que es eso.
-No seria problema alguno…-Miley uso su ya típica voz graciosa-…Puedes irte a trabajar a los Ángeles, sé que Alison tendrá mucho con que entretenerse aquí…Podríamos reunirnos todas las tardes, después de todo Sam parece adorar a Ronnie…Y Lana podría salir con los chicos, sé que a Dest no le importaría tener una nueva amiga.

Las palabras de su madre la hicieron parpadear dramáticamente, cuando pudo reaccionar todos tenían sus mirada en ella nuevamente. Se hundió en el sofá y pasó una mano por su cabello. No deseaba una nueva amiga, no podía siquiera ver a su vieja amiga ¿Cómo se suponía que iba a manejar la situación?. Alzo la vista y al hacerlo se encontró con los ojos penetrantes de Amanda, sabia lo que ella trasmitía con esa mirada.

-Por supuesto que no me importa…-Logro decir.-…Podría llevarla a uno de los lugares de comida rápida que esta en el centro, y en esta época también esta la pista de hielo cerca del invernadero…Es un lugar entretenido si sabes a donde ir.

Fue consiente del dolor que Mandy sintió, pero no había nada que pudiera hacer, no podía pasar tiempo con ella, no mientras el rencor y el dolor siguieran latiendo en su cuerpo.

La cena trascurrió tranquila. Cada quien se mantuvo sumergido en su conversación. Al terminar todos volvieron al salón, todos a excepción de Dest por su puesto. Ella por su parte se quedo ahí, sentada frente al comedor, observando su plato lleno de comida. Aquello era una costumbre desde meses atrás, no ingería nada que no fueran jugos, gaseosas y galletas. Era como si su organismo quisiera colapsar de una vez por todas.

Se puso de pie y camino hacia la cocina, al estar ahí no hizo más que cubrir los restos de comida y meterlos a la nevera.  Se apoyó en la barra del comedor al terminar y dio un largo suspiro. Estaba exhausta, convivir con las personas se había vuelto algo torturador y fingir resistencia no ayudaba mucho a la situación. Paso la lengua por su labios y tomo la decisión de irse a dormir, le importaba un costal de mierd* lo que su madre digiera, lo único que deseaba era estar sola y bajo sus sabanas.


-¿Así que ese es el problema?..... ¿El problema soy yo?

No necesito voltear para saber quien era, pero aun así lo hizo. Mandy estaba enfada e indignada, era fácil notarlo. El puente entre sus ojos estaba contraído y su expresión era calculadora. Aquello era lo único que le faltaba para que su noche terminara siendo una completa pesadilla.

-Entonces… ¿Una nueva amiga?
-Amanda por favor…-Dest la miro con imploración-…Solo olvídalo.
-En todo este tiempo me dije que tenia que darte espacio…-Guardo silencio y observo sus manos-…Me dije que yo no era el problema, que tu resentimiento era contra todo el mundo, pero ahora veo que no es así.
-No tengo resentimiento contra ti…-Mentir nunca fue su fuerte-…Es solo que…
-No es mi culpa Destiny…-Mascullo Amanda con decisión-…No es mi culpa que Drew sea haya comportado como un imbécil.
“Drew”. El dolor se expandió en Destiny como veneno, veneno ardiente y ponzoñoso.

No pudo evitar llevarse la mano al pecho y gemir. Seis meses, llevaba seis meses sin escuchar o decir aquel nombre y luego, de un segundo a otro ahí estaban de nuevo esas cuatro letras. Los ojos se le llenaron de lágrimas y el agujero en su pecho se hizo incluso más pequeño y obscuro de lo que ya estaba. “Maldito seas” pensó, deseaba que se pudriera en el infierno.

-No digas su nombre…No quiero escucharlo.
-No puedes evitarlo toda la vida…-El tono de Mandy fue delicado, como si supiera el daño que le había infligido a su amiga-…Sé que es doloroso pero…
-No, no sabes nada…-La corto conforme se limpiaba  las lágrimas con el dorso de su mano-… ¡No tienes ni una put* idea de cómo me siento!
-Dest, podría ayudarte si me dejaras.
-¿Cómo?...Su recuerdo me ataca cada vez que me miras Amanda, y no puedo soportarlo…Simplemente no puedo.
-Encontraremos alguna forma Destiny, solo déjame intentarlo, solo…
-No pierdas el tiempo Mandy, ambas sabemos que tienes cosas más importantes que hacer…Ve y se feliz con Wrath, yo estaré bien.
-No puedo hacer eso… ¡Por dios!, eres mi mejor amiga.
-En ese caso ya no quiero serlo….-No hicieron más que mirarse y sentir como todo una historia desaparecía en menos de un parpadeo-…No pienso privarte de tu felicidad, no quiero que seas mi pañuelo de lágrimas…Lo único que deseo es estar sola.
-Una amistad no se trata de eso….-Mandy se pasó una mano por el rostro y trato de mantener la calma-…No vas a privarme de nada, es mi deber estar ahí para ti, es mi deber…
-Pues te libero de cualquier “deber” que tengas conmigo, no quiero ser tu mejor amiga Amanda, no más…Solo quiero que te alejes de mí.
-¿Sabes?, eres una hipócrita…-La acuso impactada-… ¡Te haces la mártir y maldices a mi hermano cuando tú eres igual que él!
-¡Cierra la boca!
-Ambos son el uno para el otro…-Siguió descontrolada-…Ambos son egoístas, ambos son crueles y sobre todo a ambos les gusta elegir sobre las personas sin impórtales su put* opinión.
-¡Basta!...-Dest se llevó las manos a los oídos como una niña pequeña-… ¡Por lo que más quieras basta!
-No te preocupes, he acabado…Estoy harta de esto, estoy harta de ti… ¿Quieres que te deje sola?, pues lo hare…. ¡No quiero volverte a ver en la vida!....Oh y toma, esto es para ti.

Amanda se dio vuelta y salió de la cocina, no sin antes tomar la mano de su mejor amiga con brusquedad y depositar la carta de Drew en ella. Dest se quedó ahí, simplemente observando aquel papel sin entender absolutamente nada.

Paso saliva con dificultada y tomo el valor para leer lo que sea que fuera aquella nota, pero justo cuando dio la primera desdoblada al papel un ruido en el exterior llamo su atención. Frunció el entrecejo y por un instante la curiosidad de saber que era esa carta desapareció. Mordiéndose el labio arrastro sus pies hasta la puerta trasera y la abrió. La brisa congelada de las noches de Enero la recibió, pero eso no fue impedimento para que se adentrara a la obscuridad de la noche. Se abrazó a sí misma para protegerse del frio en cuando estuvo afuera, luego solo miro hacia su alrededor. No había nada, ni siquiera los típicos sonidos de la naturaleza se escuchaban. Rodo los ojos y alzando la mano volvió a presar atención al trozo de papel que sostenía. Lleva leída media frase cuando algunas pisadas se escucharon a su espalda. No lo pensó, ni siquiera lo dudo, contrayendo todos los musculos se dio vuelta y le lanzo un puñetazo a quien estaba detrás de ella. Se quedó de piedra cuando aquella sombra detuvo su ataque y la sostuvo por la muñeca. Forcejeo y peleo, al final gano pero no de la forma que hubiera esperado.

Quien la mantenía presa la soltó de un segundo a otro y el hielo en el piso no  la ayudo en cuestión de equilibro. Resbalo y termino tendida en la nieve, el impacto la hizo gemir con fuerza y sobre todo helarse por completo. No se movió en segundos, no hasta que unas manos la tocaron.

-Oh mio Dio

Las palabras fueron suaves y tiernas pero aun así retrocedió unos metros. Cuando considero que estaba a salvo parpadeo y se enfocó en quien había hablado. Un chico alto y rubio estaba a pocos metros de ella y la miraba apenado. Tenía facciones finas, un porte elegante y un cabello precioso apresado en una pequeña coleta. Por un momento se le fue el aliento, pero logro reaccionar a tiempo. Él era un intruso, ¡Un intruso en su maldita casa!

-¿Stai bene, tesoro?
-¿Ah?....-Aquello era italiano. Dest tuvo que quebrarse la cabeza para recordar algunas palabras que había aprendido en el colegio-…Io non parlo italiano.
-Cierto, lo siento…-Sonrió aun apenado-…Es difícil asimilar que estas en otro país.
-¿Quién eres?...-La pregunta de Dest no fue cortes-… ¿Y qué es lo que quieres?
-Yo…-Él busco las palabras correctas, pero al final termino deshaciéndose de su abrigo-…Te estas congelando, toma…
-No lo necesito…-Se alejó y lo fulmino con la mira-…Lo único que quiero es saber quién rayos eres tú y por qué estás en mi casa.
-Estoy buscando a mi padre, él me dio esta dirección.
-Pues supongo que la dirección es errónea…-Destiny se puso de pie y se preparó para andar-…Ahora vete de aquí antes de que llame a la policía.
-No creo que debas moverte Cara…-Se interpuso en su camino y la cubrió con su abrigo. Ella simplemente se estremeció-...Tómalo con calma y…
-¡No me toques!...-Espeto alejándose de nuevo-
-No voy a hacerte daño.
-¡Eres un maldito extraño!
-Entonces cambiemos eso…-Volvió a caminar hacia ella y alzo su mano con una sonrisa-…Soy Cameron Hemsworth, E 'un piacere conoscerla.

La sopresa fue tan grande en Dest que no fue consciente de una cosa. Aquella nota ya no estaba en su mano, aquella carta se había perdido entre la nieve.
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Y comenzamos :)
Muahahahahahhhhahahha soy mala, muy mala.
Comenten mucho chicas, no se arrepentiran.



lunes, 20 de octubre de 2014

¿Im Your Destiny? - Cap 32


-¿Señorita Jonas?, ¿Se encuentra bien?

Las palabras sonaron lejanas pero aun así Destiny las escucho. No, la respuesta era “No”, no se encontraba bien, no después de presenciar lo que tanto había temido.

El chico que estaba a escasos metros de ella no era la persona de la que se había enamorado, no era nadie que hubiera conocido antes. Drew se miraba diferente. A simple vista seguía siendo él, ahí estaban sus ojos verdes y su cabello negro como la noche, pero aun así había algo, algo que había cambiado. El corazón se le detuvo por al menos la mitad de un segundo al notar la frialdad con la que él la estructuro. ¡Qué diablos pasaba!, grito en su interior conforme comenzaba a sentir como sus manos temblaban sobre los descansos de la silla de ruedas que la trasportaba. ¿Por qué él la observaba con indiferencia?, ¿Por qué sentía que no lo conocía en absoluto?

Estuvo a punto de comenzar a llorar pero entonces todo cambio, en menos de parpadeo la incertidumbre que latía en su pecho se transformó en ira, no podía ser cierto lo que veía. Drew estaba esposado y sus pies eran retenidos al igual por una cadena, aquello fue tan indignante que todo su cuerpo se encendió como una antorcha llena de gasolina. Mecánicamente se puso de pie y sin pensarlo dio algunos pasos hacia él. Un policía grande y corpulento la detuvo entonces, tomándola suavemente por el brazo la retuvo en su lugar, lo cual no resulto nada bien ya que Drew siseo como una bestia en cuanto la mano de aquel hombre la toco.

Todos murmuraron al unísono, ella simplemente lo miro. Noto algo familiar al encontrarse con sus ojos, noto ese sentimiento de posesividad y eso la hizo suspirar. Tal vez no todo estaba perdido.

-¿Señorita Jonas?...-Volvió a insistir el juez-…Vuelva a su silla, creo que la necesita.
-No, no lo hago…-Replico ella con cortesía agresiva-…        Ahora, ¿Puede decirle a oficial que me suelte?, no hay necesidad de que me toque.
-Oficial Reynolds, por favor.

El hombre aclaro su garganta y se disculpó con una mirada al soltarla. Al estar libre nuevamente se dedicó a examinar la situación.

Las cosas no parecían estar bien y creía saber por qué. Mandy estaba sentada en la silla junto al estrado lo que significaba una sola cosa. Pasando saliva busco a sus tíos en la habitación, al encontrarlos todo su mundo se achico. Selena tenía los ojos enrojecidos y llenos de lágrimas, Justin por su parte se miraba fuera de sí, tenía la misma expresión violenta que había adornado las facciones de Drew tres días atrás. Se tensó y todo empeoro en cuanto se encontró con la mirada de su padre. Leyó un sinfín de sensaciones en aquellos ojos, pero nada se comparó con lo que noto en cuanto él observo a su madre. Cerró los ojos y maldijo por dentro, nunca se perdonaría aquello, absolutamente nunca.

-Vaya, en verdad elaboraron muy bien este plan.

Dest volvió en sí y observó con rabia al hombre que parecía ser el abogado de Robert y su asqueroso primo. No se intimido, no había ni un grado de miedo en su cuerpo. Si había podido luchar contra el mar de fotógrafos que la habían asechado al entrar al juzgado podría lidiar con aquel hombre con los ojos cerrados. No sería más la niñita asustadiza, estaba harta de eso.

-¿Hay alguna otra jugarreta falsa detrás de todo esto?
-Absténgase de sus comentarios sarcásticos señor Harding…-Se hizo silencio tras la voz del juez-…Usted quería ver a la chica, ahí la tiene.
-Aun así su presencia no servirá de nada…-Aseguro con insolencia-…Sé que dije que necesitaba estar aquí para que la evidencia del caso corriera, pero aun así ella no está en la lista de los testigos.
-Quisiera hacer una objeción a eso señoría…-Ian removió algunos papeles en su escritorio-…Dadas las circunstancias creo que deberíamos cederle el lugar de Nicholas Alexander Jonas a la joven.
-Eso es imposible.
-No si yo lo admito señor Harding…-La voz del hombre que daba las órdenes hizo callar a Tomas-…Y en este caso lo hago.
-Pero su señoría esto…
-Esto es mucho más grave de lo que pensábamos…-Sentencio antes de mirar a Dest-…Así que quiero escucharla, ¿Necesita ayuda para llegar al estrado señorita Jonas?

Dest negó con decisión aun cuando sabía que mentía. Dar un paso era doloroso, era como volver a ser atravesada por aquella navaja, pero estaba dispuesta a pasar por ello.

Tomando aire y valor comenzó a moverse. Su coordinación era torpe y el dolor insoportable pero aun así llego junto a Mandy en menos de 5 minutos. Al tener a su mejor amiga cerca la rabia que sentía por el maldito hijo de put* que en ese momento se debatía entre la vida y la muerte en un hospital volvió. Amanda no se merecía todo el dolor por el que había pasado.

-¿Por qué ha venido aquí señorita Jonas?...-Pregunto el Juez antes de que cualquier de los dos abogados interviniera-
-Porque creo que soy el testigo principal en cada uno de los casos…-Contesto con voz clara-
-Ya veo… ¿Qué puede decirme acerca del incidente de hace dos semanas con un fotógrafo local?
-Sé que a simple vista puede ser algo muy simple, pero el ser perseguida día y noche por tipos que nunca en la vida has visto puede ser frustrante…-Dest observó monetariamente el saco azul marino que portaba-…Ese día fuimos al cine, cuando salí del lugar esos tipos comenzaron a perseguirme…De un momento a otro fui a dar al suelo por uno de ellos, cuando volví en si Drew lo tenía acorralado en una de las paredes…No sé si eso es defensa propia, lo único que sé es que yo hubiera hecho lo mismo si tuviera la fuerza y uno de esos imbéciles hubiera lastimado a algún miembro de mi familia.
-Lo comprendo, créame.
-Su señoría esto…
-Llevare las preguntas por ahora Harding…-Sentencio el hombre con gafas. Tomas asintió apenado-…Ahora, si no le importa pasemos al caso número dos, el cual se ha modificado un poco por la declaración del testigo anterior…. ¿Podría decirme qué relación tiene con Amanda Bieber?
-Nuestras familias han sido amigas desde mucho antes de nuestros nacimientos…-Explico seriamente-…Nos han ensañado a tratarnos como hermanas, la conozco desde que tengo memoria.
-¿Usted tenía idea del incidente por el cual su amiga paso años atrás?
-Sí, lo supe hace un par de meses.
-¿Puede usted asegurar que el expediente médico que la señorita Bieber nos ha traído es cierto?
-Si….-Cerro los ojos unos segundos-…Recuerdo cuando regreso a casa hace 5 años, tenía el pie roto y algunas vendas alrededor de su cuerpo….Puedo indicarle el lugar de cada cicatriz que ella porta.
-Bien, ahora dígame… ¿Qué paso el viernes por la noche en la fiesta del joven Windsor?
-Todo estaba bien, estábamos a punto de salir de ahí...Ryan apareció entonces y todo se volvió un caos…No supe quién era hasta ver el miedo en los ojos de Amanda, no pude controlarme después de eso…Si, tengo que aceptar que lo abofetee, pero él se definido al igual…-Apartándose el cabello del rostro dejo al descubierto el moretón que seguía en su mejilla-…Caí al suelo y cuando pude reaccionar Drew lo….
-¿Lo estaba moliendo a golpes sin consideración alguna?...-Tomas aprovecho el desliz mental de ella para hablar-… ¿Trataba de asesinarlo?
-Él solo estaba cuidando de mi…-La quijada de Dest pudo haberse roto por la tensión-…Él solo me defendió como lo hizo con su hermana.
-Ese “acto” de defensa pudo haber costado una vida señorita Jonas.
-Si, al igual que la agresión de Robert hacia Drew….-Contraataco ella. Tomas parpadeo desconcertado-… ¿Tiene idea lo que paso esa noche?, su cliente aprovecho que Drew estaba de espaldas para atacarlo con una navaja de al menos 15cm, una navaja que atravesó mi cuerpo sin consideración…-Sin titubear y segada por la ira se puso de pie y alzo la camiseta interior que portaba, dejando así su herida fresca al aire-… ¿Puede ver esto?, son 20 puntadas…Mi intestino esta perforado y estuve  a punto de morir desangrada…Lo que hizo su cliente también estuvo a punto de costar una vida….¡Mi jodid* vida!

Nadie hablo después de eso, ni siquiera Tomas. Destiny respiro con dificultad y dolor, luego simplemente dejo caer su camiseta y observó a Drew.

Él estaba pálido, incluso más que eso. Tenía las manos hechas puños sobre la mesa y parecía que estaba a punto de enloquecer por la ira. Trato de calmarlo, lo miro de aquella fuera suave eh imploradora que siempre había funcionado en esos casos pero el hechizo se rompió en cuando un movimiento se presenció. Al parpadear se encontró con Robert a tan solo dos metros de ella. Tenía golpes por toda la cara y su brazo derecho estaba enyesado, su miraba reflejaba miedo y arrepentimiento, aun así eso no significaba nada. Jamás podría perdonarlo, jamás.

-No fue mi intención hacerte daño…-Lloriqueo como un bebe-…Yo no quería lastimarte, tú te interpusiste en mi camino, tu…
-¡Ibas a lastimarlo!-…-Ella se puso de pie y lo encaro aun cuando las punzadas de dolor la atravesaron-…Ibas a hacerlo aun cuando te advertí que te alejaras de él…¡Eres un imbécil!
-Ataco a mi primo Destiny…-Robert trato de escudarse-…Yo no sabía lo que Ryan había hecho, yo solo quería defender a mi familia.
-Eso no cambia nada.
-Por favor, perdóname por favor Destiny.

Fue ahí cuando él hizo algo completamente inesperado y eso fue abrazarla. Aquello fue suficiente para que el infierno se desencadenara nuevamente.

La bestia que Drew tenía en su interior se desencadeno sin importarle nada ni nadie. Aun con las manos esposadas derrumbo el enorme escritorio que estaba frente a él y se lanzó sobre el hijo de put* que  tanto odiaba. Estuvo a punto de tomarlo por la chaqueta pero fallo y todo gracias al oficial que lo tomo por cuello y lo obligo a retroceder. Se retorció rabiante en cuanto sintió como aquel hombre ajustaba sus esposas sin consideración. Bramo de dolor, pero aun así siguió peleando, no iba a permitir que aquel imbécil la dañara una vez más, lo mataría, lo mataría de una vez por todas.

-¡Basta! ¡No le hagan daño!

Dest tan impulsiva como siempre se lanzó sobre los policías de igual manera, uno de ellos logro tomarla antes de que lograra su objetivo.  Sintió la sangre arder al verse atrapada. Era consciente de la rabia y el dolor que Drew sentía cada vez que alguien la tocaba, malditos fueran aquellos oficiales, ¡Maldito fuera todo el mundo!

-¡Suficiente!

El juez alzo la voz nuevamente y todo volvió a la normalidad al instante, todo menos el comportamiento de Drew. Él seguía dispuesto a terminar con Robert y con el policía que seguía teniendo retenida a Dest.

-¡Oficial Reynolds suelte a la señorita!...-Ordeno frustradamente-… ¡Solo está empeorando las cosas!
-Pero señor…-El oficial titubeo-…Él puede hacerle daño, él…
-Al único que le hará daño es a usted, solo suelte a la chica y permitan que se acerque a él.

El oficial volvió a obedecer y la dejo en libertad. Dest solo pudo hacer una cosa después de eso y eso fue correr hacia Drew.

Al tenerlo a tan solo unos centímetros de ella todo le dio vueltas. ¿Qué debía hacer?, él no la miraba, podía jurar que ni siquiera había notado su presencia. Él solo pensaba en una sola cosa y era en acabar con los hombres que le habían puesto una mano encima.

-Basta…-Le coloco las manos en el pecho y lo hizo retroceder-… ¡Mírame y basta!

Lo hizo, la miro y dejo de rabiar tras algunos minutos. Respiro entre cortadamente y se concentró en el azul de sus ojos. Ella estaba viva, estaba ahí frente a él y lo tocaba, la sentía nuevamente. Bajo la mirada hasta las manos en su pecho y de un momento a otro se estremeció de pies a cabeza. No estaba soñando como en los pasados dos días, ella en verdad estaba ahí. La realidad acabo con su felicidad entonces. Si, ella estaba ahí pero eso ya no significaba nada. Se había prometido una cosa y la cumpliría, por primera vez cumpliría una promesa.

-Esta su señoría es la única prueba que necesitamos….-Tomas hablo como si todo fuera obvio-…Este chico esta psicológicamente afectado, no puede andar por ahí…Lastimara a alguien tarde o temprano…Es por esto que le rogaría que aceptara nuestra demanda….Mi cliente no pide más que una indemnización de 15 mil dólares y la petición de traslado a otro país para el joven Bieber, él estuvo en Alemania desde hace años, podría volver ahí y…
-¡Que te jod*an!...-Expresiones indignadas se escucharon por parte del jurado gracias a las palabras de Dest-… ¡Tendrán que pasar por mi put* cadáver antes de llevárselo!
-Señorita Jonas…
-¡No!...-Encaro al juez y lo miro sin ningún titubeo-….Usted no entiende nada, no voy a permitir que lo lastimen, ha sufrido suficiente gracias al imbécil de Ryan ¿A caso no puede verlo?...Desde hace 5 años ha llevado el peso de algo que no fue su culpa en los hombros, pago por ello en lugar de ser otro el que debía pagar…-Los ojos se le llenaron de lágrimas-…Solo déjenlo tranquilo, por favor.

El juez la miro por un largo tiempo, al final simplemente aclaro la garganta y observó los papeles que tenía sobre el estrado. Aquella suplica solo había fortalecido su decisión.

-Bien, creo que esto ha sido suficiente….-Miro a su alrededor y asintió tras ver las expresiones del jurado-…Esto listo para el veredicto del caso…Por e agresión aun fotógrafo en vía publica declaro al acusado culpable, la multa será de 20 mil dólares o 1 mes en prisión…-Paso saliva y hurgo de nuevo en sus papeles-…Por la demanda de intento de asesinato hacia dos de los implicados declaro al acusado, inocente…Lo que quiere decir que la demanda por parte de sus clientes señor Harding queda anulada y que tanto Ryan Latour como Robert Windsor quedan bajo arresto por intento de violación y agresión en nivel tres hacia las señoritas Amanda Bieber y Destiny Jonas…Se levanta la sesión y legalmente queda usted libre señor Bieber.

El corazón de Dest se desemboco tras las palabras, todo comenzó a dar vueltas. Vio como los miembros del jurado se levantaban, noto como Selena y Justin corrían hacia Amanda, incluso fue consiente como su padre estrechaba la mano del abogado que los había defendido. Sonrió y sintió como las lágrimas caían por sus mejillas, lo había logrado, había logrado salvarlo. Se dio vuelta y encaro al chico que amaba aun cuando la sangre comenzó a bombearle con fuerza en la cabeza y el piso se movió bajo sus pies. Lo último que vio antes de que todo se apagara fue aquella mirada, aquella mirada llena de sentimientos encontrados, aquellos ojos verdes que la mantenían hipnotizada.



*****************************


Lo lamento Destiny.

Lamento no poder ser quien te mereces, lamento hacer esto pero es lo correcto. Te estoy dejando libre aun cuando sé que es la peor idiotez que he hecho. He sido egoísta todo este tiempo, jugué a ser feliz, te quise para mí y por un instante creí que podría ser así, pero no. Mi realidad siempre será ser infeliz, estar rodeado de problemas porque eso es lo que soy, soy la peor de las catástrofes, soy como un cáncer y no pienso arrastrarte conmigo y enfermarte mucho más de lo que ya lo hice…Probablemente no debería decir esto, pero te amo y tengo el presentimiento de que siempre lo hare, aun así sé que dios creo a alguien más que te amara igual o incluso mucho más que yo, porque eso es lo que te mereces. Se feliz, sigue riendo de esa forma tan contagiosa y nunca dejes de usar esos vaqueros despintados y rotos. Te llevare siempre en mi memoria y corazón aun cuando sé que probablemente me odiaras el resto de tus días.

En verdad lo lamento Destiny, lamento haber sido un cobarde incapaz de luchar por ti.



Drew.



Leyó su propia carta una y otra vez, torturándose con cada palabra, sintiéndose miserable por lo que estaba a punto de hacer. Doblo el papel arrugado en tres con manos torpes y frunció los labios para que sus sollozos no se liberaran. ¿En verdad era lo suficientemente fuerte como para irse?, se preguntó mirando hacia el techo del hospital, ¿En verdad podría dejarla?. La barbilla le tembló y se obligó a sí mismo a deslizarse por la pared, abrazo sus rodillas con fuerza al llegar al piso. No era más que un cobarde y como ya lo había mencionado ella no merecía eso, así que si, tendría que ser lo suficientemente fuerte como para alejarse de ella y dejarla ser feliz, feliz con alguien más. La idea lo hizo arder al instante pero retrocedió por completo ante los celos, no era digno de sentir siquiera eso.

Limpio con rabia las lágrimas que le surcaban el rostro, luego solo miró fijamente hacia la bolsa de vieja que descansaba en una esquina. Irse una de nuevo era más que doloroso, alejarse de sus padres después de todo y volver a estar solo era un dolor demencial. Maldijo entre dientes y se llamó imbécil por no haberse largado cuando había tenido oportunidad. Se había vuelto débil e ingenuo, había creído que podría llegar a tener un corazón y gracias a ello había terminado mucho peor que antes. En el pasado no había tenido corazón ni alma pero al menos había tenido una vida, en ese momento estaba vacío ¿Por qué?, porque su vida entera estaba en manos de la chiquilla que dormida dentro de la habitación que se encontraba a sus espaldas. Esa pequeña niña que lo había hecho sentir de nuevo, que lo había enseñado a amar. Ladeo el rostro contra la fría pared y recordó todo lo que había vivido con ella. Los recuerdos eran lo único que lo mantendría con vida eso y nada más.

Poniéndose de pie y colgándose la bolsa de viaje en el hombro titubeo frente a la puerta de la habitación. Sabía que verla por última vez haría mucho más difíciles las cosas, pero necesitaba verla una vez más, necesitaba deslizar la estúpida carta entre sus manos, necesitaba besar su frente por última vez.

-No puedes hacerle esto, por lo que más quieras, no lo hagas.

Se quedó rígido y las ganas de llorar volvieron. Se encontró con su hermana al darse vuelta, al verla solo pudo desviar la mirada. No la había visto desde el juzgado, tanto ella como los demás habían salido directo al hospital después de ver como Dest se desmayaba, pero en ese momento ahí estaba su melliza, mirándolo con fiereza como si supiera exactamente lo que iba a hacer. ¿Cómo podría sobrevivir sin su hermanita de nuevo?

-Mandy por favor, entiéndeme….
-Lo siento pero esta vez no puedo hacerlo…-Trato de no sonar tan agresiva, pero fue en vano-… ¿Tienes una put* idea del dolor que vas a causarle?, la dejaras sin vida y no puedo permitir que hagas eso.
-Le he hecho suficiente daño….-El dolor fue palpable en cada palabra-… ¿Acaso no lo sabes?, soy el bastardo que abuso de ella, tengo que alejarme.
-Se quién eres y sobre todo se lo que hiciste, pero al igual sé que ella te ama más que a ninguna otra persona en el mundo.
-Destiny es fuerte…-La simple mención de su nombre lo hizo temblar-…Encontrara a alguien más y me superara.
-Te dije que te alejaras de ella…-Por primera vez Amanda le hablo a su hermano con resentimiento y rabia-… ¡Te dije que esa chiquilla no era como ninguna otra y aun así hiciste que se enamorara de ti!
-¡Yo también la amo!
-Si la amaras pelearías por ella…-Negó sin mirarlo-…Si la amaras no serias capaz de dejarla.
-Es por su bien, ¡Entiéndelo!
-Solo prométeme una cosa…-Le exigió. Él asintió-…Prométeme que nunca volverás, prométeme que después de esto la dejaras en paz.
-Lo hare, lo juro por nuestra madre.
-Eres un imbécil…-Soltó al rodearlo y tomar la manija de la habitación de Dest-…No puedo creer que seas mi hermano.
-Dale esto cuando esté lista…-Le tendió la carta. Ella simplemente lo miro sin sentimiento alguno-…Por favor Mandy, solo es una explicación.
-Ninguna explicación la hará reponerse del dolor agobiante que le causaras…-Le arrebato el pedazo de papel y le dio la espalda-…Ahora lárgate Drew, lárgate y no vuelvas nunca.

Amanda entro a la habitación después de eso y rezo porque que su hermano entrara al igual y se arrepintiera de lo que planeaba hacer, pero no fue así. Los segundos se convirtieron en minutos y no hubo movimiento alguno al otro lado de la puerta, todo se había acabado. Cerró los ojos y negó frenéticamente. Aquello no podía ser cierto, él no podía hacer eso, no podía simplemente irse y dejar todo atrás. Maldijo entre dientes y analizó el papel que sostenía, lo arrugo momentos después y contuvo las ganas de tirarlo a la basura. ¿Cómo iba a ser capaz de darle a su amiga aquella carta?, ¿Cómo podría ser tan cruel como para simplemente dársela?, todo se convertiría en un infierno después de eso, todo…

-¿Por qué estas llorando?

La sangre se le fue a los pies al escuchar a Dest, no se atrevió a mirarla hasta que pudo recobrar la compostura. Ella estaba más que despierta y se miraba inquieta.

-Mandy que…
-¿Cómo estás?....-Sonrió tan ampliamente como pudo. Sabía que no serviría de nada pero aun así lo hizo-… ¿Todo bien con tu cabeza?
-¿Qué fue lo que paso?
-Te desmayaste tras el veredicto del juez en la corte…-La voz de Mandy se cubrió de preocupación-…No debiste ir hasta ahí, ¡Que diablos estabas pensando!
-Solo quería ayudar…-Dest se encogió de hombros para luego sonreír-…Y creo que funciono.
-Sí, pero nos has hecho pasar un susto de muerte…-Bufo exasperada-…Tu padre se puso como loco, comenzó a reñir a todo mundo.
-¿Incluso a mi madre?....-Se estremeció por completo al ver a su amiga asentir-…No quería causar problemas, pero no podía soportar la idea de que Drew fuera acusado.
-Supongo que nadie podía soportar esa idea.
-¿Dónde está?...-Se atrevió a preguntar minutos después. El corazón le latió frenéticamente-… ¿Lo han dejado en libertad ya?…. ¿Está aquí?

De nuevo la respuesta fue “no” y eso hizo que todo en Dest comenzara a desmoronarse lentamente.

Él no estaba ahí  ¿Por qué Drew no estaba ahí? Paso saliva y se irguió mucho más en la cama. Algo no andaba bien, podía saberlo, podía sentirlo en sus venas. Las manos comenzaron a temblarle de nuevo y unas inmensas ganas de echarse a llorar la ataco sin piedad. ¿Qué había pasado?, ¿Por qué él no quería verla? ¿Había hecho algo malo?. Inconscientemente se puso de pie, no le importo siquiera el ardor que sintió cuando la aguja que le subministraba el suero se arrancó de su piel. No iba a permitir que él se alejara, tenía que encontrarlo, tenía que decirle que lo amaba.

-Vuelve a la cama…-Ordeno Amanda leyendo sus intenciones-…No puedes salir de nuevo de la habitación.
-¿Dónde está?...-Se limitó a preguntar-… ¿Dónde está Mandy?
-No es momento para que hagas esto, tienes que descansar.
-¡Estoy hasta la mierd* de “descansar”!...-Espeto entrando en pánico-…Lo único que deseo es verlo, ¡Dime donde esta!
-No puedo decírtelo…-Susurro con resignación-…Ahora vuelve a la cama o llamare a la enfermera.
-¿Era él no?....-Dest no sabía si llorar o reír-… ¡Era él con el que estabas hablando hace unos minutos!
-¡Solo vuelve a la cama!

Tal vez 3 meses atrás habría obedecido pero en ese momento no podía hacerlo aunque quisiera, había cambiado, era una mujer nueva y se lo demostraría a todos.

Salió de la habitación ignorando los gritos de Mandy, lo que hizo después fue echarse a correr. Él piso estaba frio bajo sus pies y por alguna razón el aire comenzaba a ser pesado su alrededor pero aun así no paro y siguió. Doblo por el área de cuidados intensivos y bajo las escaleras, no había nadie, todo estaba desierto. La garganta se le cerró y sintió como toda esperanza comenzaba a desaparecer. “Piensa” murmuro, tenía que pensar.
Corrió hacia la salida sin saber qué hacer, al estar en la intemperie el aire le azoto la cara. Aire caliente, aire sofocante. Se llevó una mano al pecho y se concentró en sus respiraciones antes de comenzar a buscar a su alrededor frenéticamente. El estacionamiento estaba vacío a excepción de un espacio y eso la hizo sonreír. Conocía aquella camioneta y sobre todo conocía al chico que caminaba hacia ella. Se acercó a él, primero caminando luego corriendo. Abrió la boca y trato de gritarle pero no salió nada, la emoción era tanta que no tenía palabras. Necesitaba abrazarlo, necesitaba besarlo, necesitaba simplemente estar con él.

Drew percibió el movimiento y volteo de un segundo a otro lo cual la hizo chocar con fuerza contra su pecho. Al tenerlo ahí solo pudo abrazarlo, abrazarlo con fuerza, con todo el amor que no había podido darle en aquellos tres días. No supo cuánto tiempo paso pero si fue consiente de una cosa, él no se movió ni un centímetro, no la abrazo, no la beso, no hizo nada. Era como si ella no estuviera ahí, como si no importara. Con miedo se separó de él y lo miro,  de lo cual se arrepintió momentos después. Aquella mirada vacía seguía ahí, en sus ojos. Su semblante era frio y vacío, como si fuera un extraño, como si no fuera nadie. Se mareo y aferro mucho más a él. Fuera lo que fuera tenía que hacerlo desaparecer.

Se alzó de puntillas eh impulsándose hacia adelante lo beso. Lo tomo por las mejillas y hurgo con ansias entre sus labios, obligándolo así a reaccionar, a responder. Sonrió y contuvo un gemido de alivio al sentir como él cobraba vida, como le regresaba el beso, como….La separaba de él. Se quedó paralizada, paralizada y destrozada al verlo dar un par de pasos hacia atrás. Drew nunca la había rechazado, Drew nunca antes la había visto como lo hacía en ese instante.

-Que es lo que…
-Vuelve a dentro…-La detuvo y se pasó una mano por el rostro-…Por favor Destiny regresa a tu habitación.
-¿Regresar?...-La indignación y el desconcierto fueron los protagonistas de sus palabras-… ¿Qué mierd*s está pasando?

En ese momento noto la bolsa que de viaje que el llevaba colgada en el hombro y con eso  su mundo termino de derrumbarse. Negó un par de veces para luego mirarlo con imploración, él no podía dejarla, no después de todo lo vivido.

-¿Qué significa esto?...-Pregunto temiendo la respuesta. Él simplemente alejo la mirada-…Drew, ¡Mírame y dime que significa esto!
-Significa que me voy.

El dolor y la desolación Drew vio en ella tras decir aquellas palabras lo rompieron por completo.

Por un instante pensó en abalanzarse sobre ella y decirle que todo era mentira, que la amaba, que jamás la dejaría pero sabía que no podría hacer eso, sabía que tenía que herirla de muerte para que ella pudiera dejarlo ir. Exhalo con valentía y se preparó para lo que se avecinaba, se preparó para romperle el corazón.

-Mi plan siempre fue irme de aquí….-Aseguro con voz pastosa y dura-…No pertenezco a este lugar, lo mío no es tener un hogar.
-¿Qué hay de nosotros?...-Los labios de Dest comenzaron a temblar. Aquello no era más que una pesadilla, despertaría, despertaría en cualquier momento-… ¿Qué hay con nuestra relación?
-Nunca hubo un nosotros Dest…-“Bastardo, maldito bastardo mentiroso”, se gritó a sí mismo-…Esto nunca debió pasar, debí alejarme de ti desde que me besaste en la finca…Nunca debí siquiera mirarte.
-Me amas…-Lo acuso con lágrimas en los ojos-… ¡Dijiste que me amabas!
-Las personas dicen muchas cosas Destiny, eso no significa que sean verdad.
-¡No soy estúpida!.....-Grito y se enfrentó a él-…Sé que me amas, yo también lo hago… ¿Escuchas? ¡Te amo!, eres la primera persona a la que he amado…Deja esta estupidez y vuelve a ser tú, por favor Drew.
-¡Esto es lo que siempre he sido Destiny!…-Drew alzo la voz y apretó los puños a sus costados-…Tienes que aceptar que tú no eres mi tipo y que yo no soy el tuyo….Esto solo fue una equivocación.
-No me hagas esto…-Le suplico y las piernas le temblaron-….No me dejes Drew, tu no…Por lo que más quieras solo quédate, quédate conmigo.
-Este no es uno de tus libros Nichol, esta es la vida real y yo no soy el hombre indicado para ti…-Los ojos de Drew amenazaron con estallar en lágrimas-…En verdad lamento haber llegado tan lejos contigo, nunca fue mi intención.

No pudo soportarlo más, al decir aquello se dio vuelta y subió a la camioneta de su madre como si su vida dependiera de ello. Piso el acelerador a fondo y huyo, huyo con lágrimas en los ojos, con el corazón pulverizado. Maldiciendo y golpeando el volante un par de veces tomo el valor y miro hacia el retrovisor. Ella estaba ahí, rota y sin alma, viéndolo marchar, viendo como todo se acababa.

Dest no reacciono hasta que perdió de vista la camioneta que había estado frente a ella, cuando lo hizo todo comenzó. Al principio creyó que el dolor que le atravesaba el pecho era por la traición del chico al que amaba pero no fue así y lo supo momentos después. Callo de rodillas al piso y grito con fuerza al sentir como su corazón comenzaba a saltar en su interior. Era como si sus costillas se estuvieran abriendo, como tener fuego en lugar de sangre. Se llevó la mano al pecho y sin poder evitarlo más se dejó caer en el pavimento. La vista se le nublo, el cielo no era más que un lustro negro sin vida. Manoteo y trato de recuperar el aliento pero eso solo empeoro las cosas. Comenzó a ahogarse, sintió como su débil corazón se detenía poco a poco. ¿Aquello era tener el corazón roto? ¿Iba a morir?, no lo sabía, no sabía absolutamente nada, pero tenía que aceptar una cosa, prefería morir antes que vivir sola de nuevo.

“¿Por qué?, por que de nuevo” pensó conforme sentía como la poca vida que le quedaba en el cuerpo iba desapareciendo.  Por qué él había tenido que dañarla de la peor forma posible.





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27 de Julio

He vuelto a casa después de 13 días de estar internada en el hospital. Todo está exactamente como lo recordaba pero a la vez hay algo diferente. Últimamente esa es la situación con todo lo que me rodea. Las personas son las mismas, al igual que los lugares y las cosas, pero aun así noto algo, algo que no cuadra a mi alrededor, algo que no tiene sentido. Probablemente sea yo el problema, probablemente sea yo quien no tenga motivo alguno de existencia. Porque esa es la situación, mi motivo de existencia (si es que alguna vez tuve uno) se esfumo cuando él se fue. No he vuelto a mencionar su nombre desde aquel día, no he vuelto siquiera a recordarlo, pero aun así todo es en vano. Su recuerdo se aferra a mi como un fantasma y me tortura cuando duermo o incluso estando despierta. No puedo soportarlo, en ocasiones quisiera haber muerto aquella noche, muerto en todos los sentidos, porque de una forma u otra, en este instante, justo ahora, estoy muerta.




12 de Agosto

A lo largo de mi vida he visto millones de películas en las cuales se describía la sensación de tener el corazón roto, ahora me doy cuenta de que todas ellas mentían. La situación en todas esas dramatizaciones es simple y compleja, cuando en la vida real es todo lo contrario. Hay un vacío en mi pecho y no solo ahí, ese vacío está en todo mí ser. Es como si me hubieran arrebatado todo lo que quería, como si alguien hubiera tomado todas mis esperanzas y las hubiera destruido frente a mis ojos. Supongo que esa persona fue él. Aun no sé cómo sentirme al respecto, sigo estando en un estado de shock interno. En ocasiones despierto y me digo que todo fue un sueño, pero luego voy al colegio y al estar en aquel gimnasio la verdad cae sobre mí. Él existió, todo lo vivido fue real, al menos para mí. Es ahí cuando el vacío en mi pecho se llena de odio y resentimiento. Es ahí cuando me digo que fui una estúpida sin remedio. Ni siquiera la rutina puede hacerme olvidar, comienzo a creer que esto será una tortura infinita que me asechara el resto de mis días.


31 de Agosto

Me han aceptado en el equipo de natación del colegio, lo cual es gracioso porque no sabía que existía uno hasta hace poco de dos días. No soy de actividades extracurriculares, si soy sincera no soy de ningún tipo de actividad que no sea comer, dormir o leer, pero era eso o caer en las garras del dolor y la depresión. Aunque hay más, más por lo que quiero estar lejos de casa, lejos de todo el mundo. Desde hace un mes la convivencia con alguna otra persona es mucho más complicada que antes, es como si nada llamara mi atención, como si no me importara nada que no fuera el vacío en mi cabeza y corazón. A eso hay que añadirle las peleas entre mamá y papá. Las cosas no están bien entre ellos y sé que todo es mi culpa. Hay días en los que se miran de esa forma que siempre me causo curiosidad, como si no pudieran vivir el uno sin el otro, pero hay otros en los cuales simplemente se mantienen alejados, sin decirse ni una sola palabra. Tengo miedo, miedo de arrastrar a las persona que amo conmigo, miedo de ser la causante de toda desgracia en mi familia y lo más gracioso es que no tengo a nadie con quien hablarlo. No pienso agobiar a mamá y Mandy, Mandy quedo fuera de mi vida desde aquella noche en la que su hermano me arranco la vida. Sé que ella no tiene la culpa de nada, sé que probablemente estoy siendo injusta, pero no puedo evitar mantenerme alejada. Verla es una tortura porque al hacerlo lo recuerdo, recuerdo al malnacido que me dejo sin nada en el mundo y no puedo soportarlo. Soy fuerte y hasta ahora he mantenido al margen mis sentimientos, pero sé que no lo soportare por mucho. El dolor es más intenso y agobiante cada día  y sé que no pasa desapercibido por los demás, es por eso que tengo que mantenerme alejada de todo lo que me recuerde a él, es por eso que tengo que olvidarlo.




16 de Septiembre

Hoy fue mi cumpleaños pero sentí como si no fuera más que un día común y corriente. Papá organizo una fiesta en casa, muchas personas asistieron pero aun con todos los regalos, abrazos y besos seguí sintiéndome sola. No disfrute de nada, ni siquiera del pastel, es como si fuera insensible a todo, como si ya no fuera capaz de sentir o reír. Trato de sobrellevarlo, juro que lo hago pero termino rindiéndome ante todo. Sé que todos están preocupados por mí, sé que la relación entre mi familia y los Biebers se arruino, pero por increíble que parezca no me importa. El arranco mi corazón y lo sustituyo por uno de piedra, ya no tengo sentimientos, no tengo alma, simplemente soy un cuerpo andante, un cuerpo que traza una vida sin sentido para mantener en orden sus pensamientos.


27  de Octubre

Este día de acción de gracias fue diferente a comparación con los otros. Cada año nos reuníamos en casa de Amanda, tía Selena preparaba la cena y al final terminábamos comiendo todos frente al televisor del salón. Hoy no fue así, hoy solo estuvimos la mitad de mi familia y yo, en nuestro enorme comedor, fingiendo que todo estaba bien, aun cuando sabemos a la perfección que no es así. Papá mantuvo la vista en su teléfono en todo momento, mamá por su parte solo tuvo ojos para él .Nick ceno fuera y Wrath, Wrath simplemente fue a ser feliz con la persona que amaba. Así que ahí estábamos solo nosotros, mirándonos entre si y sonriendo en ocasione. En el fondo sé que hemos dejado de ser una familia, ahora solo somos los restos que quedo de ella.


20 de Noviembre

Estoy sola en casa, bueno Ronnie está conmigo. Mañana es el cumpleaños de mi madre así que papá hizo una de esas cosas románticas que llevaba tiempo sin hacer y la arrastro literalmente hacia Hawái para festejar. La casa se siente extraña sin los chicos, la ausencia de Nick no es nueva pero el hecho de que Wrath salga cada noche es algo incómodo. Sé que está siendo feliz y que con la persona que lo hace es o era mi mejor amiga, pero aun así no puedo evitar sentirme noqueada y un tanto resentida. Cada noche me pregunto el por qué mi vida no puede ser como la de él, porque yo no pude ser feliz. Los recuerdos comienzan a desaparecer pero aun así sigo sintiendo el dolor, aun así la soledad me abraza cada vez que voy a dormir.  

26 de Diciembre.

Esta nevando, nieva como nunca antes había visto.
La navidad fue igual o incluso mucho más solitaria que el día de acción de gracias. Esta vez cenamos todos juntos, pero aun así fue como si cada quien estuviera en su propio mundo. Recibí calcetines y un par de suéteres como regalos, en otras ocasiones aquello me habría hecho reír, esta vez simplemente asentí y me fui a dormir. Cuando estuve sobre mi cama por primera vez y después de meses pensé en él. Me pregunte el donde estaría y con quien, al final termine llorando. El odio entro en mi entonces y lo maldije, lo maldije hasta quedarme dormida. Ahora estoy aquí, mirando por mi ventada y creo que entiendo todo. Lo que paso entre nosotros fue como una nevada. Para muchos es un acontecimiento hermoso, para otros es un desastre natural que arruina todo, pero al final no termina siendo ni uno ni otro, al final no termina siendo nada. La nieve se derretirá tarde o temprano y no quedara más que los restos de lo que fue en el pavimento. Eso fuimos nosotros, solo algo que tenía que pasar y que estaba destinado a desaparecer. Sí, es doloroso y si jamás podre olvidarlo, pero aprenderé a sobrellevarlo y sobre todo me asegurare de jamás volver a vivirlo. El amor no existe y ahora lo veo, el amor no es más que un copo de nieve que te alegra el momento pero que al final desaparece. El amor es simplemente una idea que te mantiene aferrado a un mundo que no existe.

31 de Diciembre


Son las 12 en punto lo cual significa que un nuevo año ha llegado y que todo lo que viví en los meses anteriores quedara enterrado en el pasado. Pase días pensando en cuales serían mis propósitos para el futuro y solo pude encontrar uno y para hacerlo realidad tuve que hacer algo antes. Hoy antes de la cena volví a la finca. Me quede ahí un tiempo, simplemente sentada en la nieve. Cuando no pude soportarlo más entre a la cabaña y subí hasta el lugar donde podría ser “yo” siempre, pero la situación era que no quería volver a ser aquella chiquilla nunca más, no deseaba ser vulnerable, no quería ser indefensa. Mire las paredes llenas de cuadros por minutos y a diferencia de otras ocasiones no les encontré sentido alguno, fue ahí donde supe que en verdad todo había acabado, fue ahí cuando descubrí que tenía que empezar de nuevo, así que destruí todo…Desgarre cada cuadro, derrame los botes de pintura y trituré cada fotografía, acabe con lo que yo había sido. Así que esta soy yo ahora, una simple chica planteándose un nuevo propósito el cual es convertirse en otra persona, una persona despiadada, una persona que nadie pueda dañar y lo conseguiré, lo conseguiré aun así me cueste la mierd¨* que llevo por vida.


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Pues aquí esta el desenlace de este trágica situación. Obviamente no es el fin de la novela pero debo admitir que es el cierre de un ciclo. A partir del siguiente capitulo las cosas serán un poquito diferentes y aparecerán algunos personajes nuevos. Queda mucho por delante así que no se desesperen. Algunas preguntan si Nick le fue infiel a Miley, eso se sabrá mas adelante, hay capitulos Niley de sobra simplemente tienen que ser pacientes y esperar a que aparezcan. 

Debo aceptar que las idead que vienen me emocionan hasta a mi misma, he esperado este momento desde que termine el capitulo. Creeanlo, amaran y odiaran lo que viene,

Muchas gracias por sus comentarios chicas, estaré respondiendoles si es que tienen alguna pregunta. Gracias por darle una oportunidad a mi intento de Novela jajajaj

Las quiero y ya saben lo que tienen que hacer si quieren mas.